
Investigadores del Proyecto Arqueológico San Bartolo presentaron el hallazgo que consideran sin precedentes para el estudio de la civilización maya: la identificación del primer astrónomo y matemático maya conocido por su nombre en inscripciones jeroglíficas.
El descubrimiento, realizado durante las investigaciones en el sitio arqueológico de San Bartolo, en Petén, aporta nuevas evidencias sobre el desarrollo del conocimiento científico entre los mayas y el papel que desempeñaban los escribas especializados en astronomía y matemáticas dentro de la organización política y ceremonial de esa civilización.
Durante la presentación, el arqueólogo e investigador Franco Rossi explicó que los glifos documentan los cálculos realizados por este personaje para registrar los movimientos de Venus y Marte.
#Guatemala | ¿Quién fue el matemático maya que dejó su nombre escrito en Xultún?
Esta pregunta fue respondida en el Palacio Nacional de la Cultura durante una conferencia de prensa en la que se presentaron los más recientes hallazgos del Proyecto Arqueológico San Bartolo-Xultún. pic.twitter.com/1H7XWCbToe
— Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala (@McdGuate) July 13, 2026
Aunque los especialistas aún no pueden determinar con certeza la función exacta de la fórmula matemática encontrada, indicaron que guarda relación con ciclos astronómicos utilizados posteriormente en los códices mayas para realizar predicciones y organizar el calendario ritual.
Según Rossi, la secuencia matemática comprende un ciclo de 2 mil 920 días, equivalente a cinco ciclos sinódicos de Venus y aproximadamente ocho años solares. Los investigadores consideran que ese patrón permitía relacionar las observaciones de Venus y Marte con el calendario, información que habría servido para planificar ceremonias, actividades políticas y otros acontecimientos relevantes para la sociedad maya.
El especialista aclaró que la evidencia disponible no permite afirmar que los cálculos estuvieran destinados a predecir eclipses, aunque sí emplean principios matemáticos similares a los registrados siglos después en el Códice de Dresde, donde los mayas desarrollaron complejas tablas astronómicas.
Se dio a conocer el desciframiento de un texto jeroglífico ubicado en un mural de la estructura 10K-2, en el sitio arqueológico Xultun, que permitió identificar el primer nombre completo de un astrónomo y matemático maya identificado como Sak Tahn Waax o Zorro de Pecho Blanco. pic.twitter.com/DKLext4Fs1
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El hallazgo también ofrece nuevos indicios sobre la función de los escribas en el período preclásico. Rossi explicó que, además de producir textos y códices, estos personajes desempeñaban un papel estratégico al asesorar a las élites gobernantes mediante observaciones astronómicas y el control del calendario, elementos fundamentales para la organización religiosa y política.
Las excavaciones revelaron que el personaje identificado habría ocupado una residencia de alto rango. Tras su muerte, el recinto fue rellenado deliberadamente por los antiguos mayas y sobre la estructura se construyó un nuevo espacio ceremonial.
El ministro Luis Méndez Salinas resaltó el valor de este descubrimiento: “El hecho de que estos glifos hayan aparecido en un contexto donde se vincula el arte con la ciencia, la matemática con la astronomía y todo eso con la vida cotidiana, es también una cosa digna de presentar” pic.twitter.com/hXA9ZfyDsK
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Los arqueólogos también localizaron un entierro asociado al complejo, acompañado por objetos similares a los representados en los murales del lugar, aunque aún no existen pruebas suficientes para confirmar que corresponda al astrónomo identificado en los glifos.
Para el equipo de investigación, el descubrimiento constituye una de las evidencias más antiguas sobre la práctica de la astronomía y las matemáticas en el mundo maya, al identificar por primera vez a un especialista cuyo trabajo quedó registrado en inscripciones jeroglíficas, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre el origen del conocimiento científico en Mesoamérica.







