
Para algunos, el viaje hacia Estados Unidos terminó antes de cruzar la frontera, mientras que para otros la vida que habían construido durante años en el territorio norteamericano llegó a su fin de manera abrupta. Ambos grupos forman parte de los 31 mil 398 connacionales que entre enero y junio fueron deportados al país, según registros del Instituto Guatemalteco de Migración (IGM).
El retorno ocurre en medio de una política migratoria estadounidense con mayores controles y operativos contra personas en situación irregular. Solo como referencia, para julio de 2025 se reportaban 23 mil 927 deportaciones, lo cual representa un aumento en el actual periodo.
Los registros del IGM muestran que durante 2026 los retornos han mantenido un ritmo constante, con más de 5 mil personas devueltas cada mes. Marzo concentró la cifra más alta, con 5 mil 595 deportados, seguido de mayo con 5 mil 590 y febrero con 5 mil 432.
Los 3 departamentos que concentran la mayor cantidad de retornados en lo que va del 2026
MIGRANTES QUE VUELVEN CON OTRAS HISTORIAS
Décadas atrás, las deportaciones se veían principalmente como el regreso de personas que fracasaron en su intento de llegar a Estados Unidos, pero esa realidad ha cambiado. En cada vuelo que llega procedente de aquel país vienen también familias completas que hicieron una nueva vida en ese territorio.
Un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Instituto de Política Migratoria (MPI) señala que muchos de los retornados vuelven con conocimientos, experiencia laboral y habilidades adquiridas durante su estancia en el extranjero.
El estudio identifica que una parte importante de los retornados pasó periodos prolongados fuera de Guatemala y desarrolló capacidades que podrían facilitar su reintegración económica.
Sin embargo, el análisis también indica que estos guatemaltecos regresan con desafíos, como deudas adquiridas durante el proceso migratorio, dificultades para incorporarse al mercado laboral, falta de información sobre programas de apoyo y familias divididas porque algunos de sus integrantes permanecen en la nación norteamericana.

Pese a estas dificultades, el informe señala que muchas personas retornadas ven nuevamente a Guatemala como el lugar donde pueden reconstruir su futuro.
La muestra tomada para una encuesta, como parte del estudio, evidenció que por lo menos la mitad de deportados no tiene intención de migrar otra vez, mientras que quienes considerarían hacerlo señalaron que permanecerían en el país si existieran oportunidades de empleo.
El proyecto que busca evitar que los retornados de Guatemala vuelvan a migrar a EE. UU.
OCCIDENTE RECIBE EL MAYOR IMPACTO
Las estadísticas también revelan que las deportaciones tienen un fuerte vínculo con los territorios que históricamente han expulsado población migrante. Son tres los departamentos que más destacan en esa materia:
- Huehuetenango registra 6 mil 136 retornados
- San Marcos reporta 4 mil 674
- Quiché tiene 3 mil 207
El perfil refleja, además, la diversidad cultural del país. De los retornados registrados por comunidad lingüística, 18 mil 78 tienen como idioma registrado el español, pero miles pertenecen a pueblos indígenas.
Entre las comunidades con más retornados aparecen los hablantes de Mam, con 3 mil 731 personas; K’iche’, con 3 mil 468; Q’eqchi’, con 1 mil 939; Q’anjob’al, con 900, y Kaqchikel, con 660.
LOS ROSTROS DE LA DEPORTACIÓN
Otro detalle relevante tras el retorno de migrantes guatemaltecos es que la mayoría de son hombres adultos. Los registros oficiales del IGM señalan que en el primer semestre del año fueron devueltos 27 mil 673 hombres y 2 mil 956 mujeres adultas.
Los niños, niñas y adolescentes representan 769 casos, a lo cual se suman 295 unidades familiares integradas por 811 personas, es decir familias completas o varios miembros de estas.

EL DESAFÍO DESPUÉS DE VOLVER
De acuerdo con el estudio de la OIM y el MPI, Guatemala enfrenta ahora el reto de transformar el retorno en una oportunidad de reintegración. Las instituciones destacan que fortalecer el acceso al empleo, reconocer las capacidades adquiridas en el extranjero y acercar los servicios a las comunidades de origen será clave para que quienes regresan puedan reconstruir sus proyectos de vida.
En ese marco, el análisis resalta el papel que puede jugar el Plan Retorno al Hogar, lanzado por el Gobierno en febrero de 2025 y que plantea la coordinación interinstitucional para brindar oportunidades a los deportados.
«El informe concluye que seguir invirtiendo en empleo, reconocimiento de competencias, vinculación con el sector privado, recopilación de datos y servicios locales de reintegración ayudará a las personas retornadas a reconstruir sus vidas y a contribuir al desarrollo de Guatemala», se lee en el sitio web de la OIM.







