Seis semanas le tomó a la Comisión de Postulación para la elección de contralor terminar sus labores antes de enviar un listado final de seis aspirantes al Congreso. Hoy el presidente de la Postuladora, Miquel Cortés, entregó la nómina y serán los diputados quienes tendrán la última palabra.
En un acto que es meramente protocolario, el presidente de la Comisión leyó una carta que también le fue leída al presidente del Congreso, Luis Contreras. Cortés también exhortó a los demás legisladores a valorar el perfil técnico de los aspirantes. No sin antes también reconocer la naturaleza política que puede permear en la designación.
«Como decía el papa Francisco, la política es una de las formas más elevadas de la caridad, porque está llamada a servir el bien común. También advertía el pontífice que cuando el ejercicio del poder político apunta únicamente a proteger los intereses de ciertos individuos privilegiados, es el futuro que está en peligro», remarcó Cortés.
La designación de próximo contralor no solo es el cierre de una inédita coincidencia en las elecciones de segundo grado —con el Tribunal Supremo Electoral (TSE), la Corte de Constitucionalidad (CC) y el Ministerio Público (MP).
También será el encargado de fiscalizar los recursos públicos del próximo Gobierno y dirigir la talanquera de candidaturas en las elecciones 2027: decidirá con el finiquito qué candidato tenga permiso para optar a cargos públicos y quién no.
«SEÑOR PRESIDENTE DEL CONGRESO»
En la carta dirigida directamente a la figura líder del Organismo Legislativo, el rector de la Universidad Rafael Landívar aseguró que cumplieron con el mandato constitucional, así como cumplieron con los plazos establecidos en la ley.
«Hemos procurado que cada etapa del proceso estuviera guiada por los principios de transparencia, máxima publicidad, legalidad y rigor técnico. Procuramos que las deliberaciones se desarrollaran en un clima de respeto, apertura y rigor técnico», dijo el presidente del órgano temporal.
Miquel Cortés advierte que, como comisión, tenían la responsabilidad de aportar reflexión crítica, criterios objetivos y una cultura de diálogo fundamental en argumentos y evidencias.
Así pues, destacaron el rol que tuvieron en el instrumento para calificar a los candidatos, pues sería lo que marque una depuración de más de la mitad de candidatos. Con la tabla de gradación, solo 15 de los 56 expedientes presentados originalmente tuvieron la oportunidad de recibir el voto final de los comisionados e integrar la nómina.
El presidente de la Comisión recalcó que se promovió durante las seis semanas de trabajo la discusión y construcción de elementos de evaluación rigurosos, puesto que «era indispensable elevar los estándares y las exigencias para un cargo cuya relevancia es indiscutible».
También destacó que toda la fase para la elección del próximo contralor garantizó el acceso a la ciudadanía con el convencimiento de que los procesos fortalecen su legitimidad cuando pueden ser observados y acompañados por la sociedad. Es una muestra del interés que existe por el fortalecimiento de las instituciones democráticas del país. (…) Esperamos dejar en sus manos un mejor país».
MENSAJE PARA LOS DIPUTADOS QUIENES DEBERÁN ELEGIR
El presidente fue claro en que las funciones del contralor no recaen únicamente como una auditoría administrativa, sino en su afectación en la vida de todos los guatemaltecos. Al menos 81 diputados —el mínimo para elegir al contralor— serán los responsables, entonces, del futuro del país.
«Su importancia radica en el cuidado de los recursos que una sociedad pone en común para garantizar las condiciones de vida digna colectiva y el cuidado de todas las personas, lo cual se traduce en garantizar el derecho a la educación, salud, justicia, el cuidado de la casa común y el desarrollo de Guatemala. (…) Se trata en última instancia de una función estrechamente vinculada con la protección del bien común», reiteró.
Cortés también recalcó cómo en los últimos años algunas instituciones del país han hecho mal uso de sus competencias y funciones para responder a intereses particulares y no al interés general de Guatemala.
Por lo mismo, considera que, frente a un nuevo contexto de elecciones generales, es imprescindible que el magistrado fiscalizador del Estado, garantice la independencia de la Contraloría.
El presidente de la Comisión solicitó expresamente a los parlamentarios que las discusiones y decisiones que conduzcan a la elección final se desarrollen con máxima publicidad y transparencia. Que el análisis se fundamente en criterios técnicos y objetivos para encaminar la identificación de la persona más idónea para servir al país.
«Corresponde ahora al Congreso de la República ejercer sus labores constitucionales. Esa decisión debe incorporar, además de la valoración técnica de los perfiles, una dimensión política que es inherente a la naturaleza de este organismo», expresó.







