Según datos del Ministerio de Trabajo, en menos de 4 meses entre 29 a 30 mil personas ya se habían interesado en el programa de visas temporales. Foto: La Hora/Christian Gutiérrez

Por Margarita Girón
jgiron@lahora.com.gt

Ayer el presidente Alejandro Giammattei, tras reunirse con el subsecretario interino de Estado de asuntos para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos Michael Kozak, dijo en conferencia de prensa, que el programa de visas H-2A, que es parte de los anexos del Acuerdo de Cooperación de Asilo (ACA) finalmente se pondrá en marcha.

Esta acción fue anunciada casi 7 meses después que se firmara el Acuerdo por parte del Gobierno del ex presidente Jimmy Morales y 3 meses después que el Gobierno de Estados Unidos empezara a enviar a Guatemala migrantes solicitantes de asilo, originarios de El Salvador y Honduras.

Úrsula Roldán, Directora del Instituto de Investigación y Proyección sobre Dinámicas Globales y Territoriales (IDGT) manifestó que el programa de visas debe ser fortalecido porque aún no es asumido por el Estado como un programa institucional y debe ser transparentado para que las personas no caigan en situaciones de estafa, además de evaluar si es funcional, respecto al tiempo que las personas pueden acceder al trabajo temporal, así como la cantidad de visas de trabajo que podrían otorgarse anualmente.

En tanto, el migrante guatemalteco Jorge Bethancourt, considera que la idea que plantean, sobre los guatemaltecos que podrían viajar a trabajar a los Estados Unidos legalmente y no arriesgando la vida, es algo que “se oye muy bien”, pero también es preocupante el compromiso adquirido para obtener ese beneficio, porque es un compromiso de Estado y al final quienes podrían salir perdiendo son los mismos guatemaltecos.

VISAS DEPENDERÁN DE “CONTACTOS”

Según Giammattei, las visas de trabajo son el primer paso derivado del acuerdo migratorio y señaló que en los próximos meses esperan concretar otras medidas que facilitarán la relación bilateral entre ambos país y detalló que durante la reunión se dio un intercambio de cartas en donde los Estados Unidos permite la migración legal temporal de guatemaltecos para trabajar en labores agrícolas.

“¿Cuántas? van a ser algunos miles, pero dependerá de la posibilidad que tengamos nosotros de hacer contactos dentro de los Estados Unidos con empresas serias que puedan agarrar a nuestros trabajadores y trasladarlos a los Estados Unidos y trabajar allá”, dijo Giammattei.

El presidente Alejandro Giammattei, dijo que el programa de visas H-2A, que es parte de los anexos del Acuerdo de Cooperación de Asilo (ACA). Foto: La Hora/José Orozco.

Bethancourt dijo que es importante verificar que las condiciones laborales de quienes resulten beneficiados con estas visas temporales, pues podría prestarse a un tema de abuso por parte de los empleadores si no se tiene certeza del tipo de empresa que los contrata.

“Habría que seguir de cerca, para ver cómo funciona, porque ese tipo de visas se ha prestado muchas veces a abusos por parte de las empresas que los traen y las condiciones no siempre son las adecuadas para esos trabajos”, dijo el migrante guatemalteco.

Según datos del Ministerio de Trabajo, en menos de 4 meses entre 29 a 30 mil personas ya se habían interesado en el programa de visas temporales pero no se ha implementado.

Esta semana, esa cartera lanzó una convocatoria sobre 16 oportunidades laborales con visa H2B, para una empresa de telecomunicaciones en Estados Unidos; sin embargo, indicaron que no son parte del acuerdo, pues el mismo está suscrito solo a visas de tipo agrícola.

GUATEMALTECOS CONTINÚAN MIGRANDO

El año fiscal 2019, Estados Unidos vivió una crisis migratoria que devino en un endurecimiento de las políticas de asilo, firma de acuerdos de tercer país seguro con los países del norte de Centroamérica y miles de migrantes deportados a sus países de origen, entre octubre de 2018 y septiembre de 2019, 264 mil guatemaltecos, entre adultos, unidades familiares y menores no acompañados, fueron detenidos por la Oficina de Aduanas y Seguridad Fronteriza de EE. UU. (CBP, por sus siglas en inglés).

El año fiscal 2020, que inició el 01 de octubre de 2019, ha registrado un menor número de detenciones con relación a meses anteriores; sin embargo, las cifras siguen evidenciando que los guatemaltecos continúan migrando, pues en tres meses se han registrado 18 mil 314 aprehensiones de connacionales en la frontera sur estadounidense.

Para Roldán, el tema de la inversión para generación de empleo en el altiplano occidental, debe estar enfocado en la pequeña y mediana economía. Además, remarcó que es importante que no solo se trate de proyectos de inversión extranjera que dañen las condiciones territoriales de población.

“Si se habla de inversión, que sean inversiones que generen procesos integrales de desarrollo en esas comunidades, hablemos de empleos y que la gente pueda tener mejor salud, educación, poniendo como sujeto de destino a esas familias de migrantes que tienen recursos escasos”, enfatizó Roldán.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), las causas estructurales de la migración que sufren actualmente países como Guatemala, se relacionan con la pobreza y desigualdad, el alto crecimiento demográfico en ciudades y gran rezago rural; así como, fenómenos naturales como sequías e inundaciones; violencia o inseguridad en los lugares de origen; y la gran diferencia salarial que existe con Estados Unidos, país que se ha convertido en el destino de la mayoría de las personas migrantes.

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