Restos de Miguel Ángel Asturias serán inhumados en Guatemala en octubre, prevé ministro de Cultura

Heidi Loarca

Los restos del escritor guatemalteco, Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel de Literatura 1967, serán inhumanos en octubre próximo en un pabellón que será construido en el Centro Cultural que lleva su nombre en la ciudad capital, según previsiones del ministro de Cultura, Luis Méndez Salinas.

La ceremonia formará parte un programa de actos que adelanta el Gobierno de Guatemala, que trasladará los restos de Asturias desde el Cementerio Père-Lachaise en París, Francia, afirmó el titular del Ministerio de Cultura y Deportes (MCD).

«Estamos trabajando fuertemente en el montaje de una píeza de Joaquín Orellana, llamada ‘La tumba del gran lengua’, que fue escrita para su centenario. Tiene cerca de 25 años de no ponerse en escena; es una obra extraordinaria que involucra orquesta, marimba, coro, útiles sonoros, un actor», agregó.

De momento, dijo, han empezado los trabajos para el diseño del pabellón en el Centro Cultural Miguel Angel Asturias donde reposarán los restos del literato.

«Ahora mismo se están haciendo los primeros estudios, de suelos, topográficos, para terminar los planos y ya poder hacer una presentación oficial de ese diseño que estamos trabajando. Es un pabellón en el cual intervendrán bastantes artistas, arquitectos, personas para hacer un digno espacio y para ampliar los espacios dedicados a la literatura específicamente y en este caso a la literatura asturiana dentro del Centro Cultural», explicó.

El funcionario estima que antes de finalizar este pueda hacer una presentación oficial de los planos y reiteró que se trabaja en un plan bastante ambicioso, lleno de actividades, para que el retorno de Asturias no sea una cuestión meramente protocolaria.

«Es algo mucho más profundo que implica pensar, repensar, conversar alrededor de su obra y alrededor de lo que el país, de las conversaciones que el país no ha terminado de tener a través de la obra creativa, pero también a través de la dimensión social, política de esa obra que nos parece tan relevante para el presente y seguramente para el futuro de Guatemala».

Las declaraciones las brindó el ministro Méndez Salinas en el monumento de Miguel Ángel Asturias en la Avenida de la Reforma, este 9 de junio en memoria del día en que murió en Madrid en 1974.

«Creo que para nosotros como Ministerio y como lectores de la obra asturiana es una fecha propicia para tenerlo presente, para recordar que la distancia física y la ausencia física no es una ausencia cuando la voz y cuando las ideas son tan potentes como la voz y las ideas de Miguel Ángel Asturias», expresó.

El titular de Cultura indicó que este proceso se está realizando en conjunto de la familia del escritor, del Ministerio de Relaciones, de todas las dependencias del Ministerio de Cultura, de la Embajada de Francia en Guatemala y  de la Embajada de Guatemala en Francia.

«Hemos ya generado una ruta que esperamos se pueda solventar todos los temas que están pendientes  para que en octubre de este año podamos tener una verdadera fiesta alrededor de la repatriación, del retorno de Miguel Ángel Asturias a su país», añadió.

miguel angel asturias
Miguel Ángel Asturias (19 de octubre de 1899 – 09 de junio de 1974). Foto La Hora: www.sicultura.gob.gt/miguel-angel-asturias/

ESCRITOR GUATEMALTECO

Miguel Ángel Asturias nacio el 19 de octubre de 1899 en Ciudad de Guatemala. Es reconocido por la calidad de su trabajo literario y como maestro del realismo mágico, siendo una de sus obras que lo consagró a la fama «El Señor Presidente».

De acuerdo con la biografía oficial del gobierno de Guatemala, Asturias se trasladó a París, Francia en 1923, donde viviría por diez años, estudiando antropología y lingüística.

Su primer libro lo publicó en 1926 bajo el título «Leyendas de Guatemala». A su regreso a Guatemala, en 1932, Asturias trabajó como locutor de radio dejando las bases para el periodismo nacional.

Además, fundó el radioperiódico «Diario del Aire» que estuvo al aire durante 11 años. Durante los gobiernos revolucionarios de Juan José Arévalo y Jacobo Árbenz, Asturias fungió como embajador en varios países.

En 1954 con las caída de Árbenz, se trasladó a Buenos Aires, Argentina, donde vivió por 12 años.  Posteriormente, volvió a representar a Guatemala como embajador en París. Durante esa época fue cuando se le galardonó con el Premio Lenin de la Paz en 1965 y el Premio Nobel de Literatura en 1967.