En el aniversario de Monseñor Gerardi se resalta el reto de sanear las instituciones de justicia

Heidi Loarca

El próximo 26 de abril se cumplen 28 años del asesinato de Monseñor Juan José Gerardi Conedera, quien era el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Guatemala. En ese contexto, se resalta «la pérdida de credibilidad de la academia, que no hace eco por sanear las instituciones de justicia del país».

Esto fue expuesto tras el desempeño de los decanos y representantes de las diversas casas de estudio superiores que participan en los diferentes procesos de elecciones de segundo grado. El Movimiento Monseñor Gerardi hizo hincapié en que la justicia debe ser de todos.

En conferencia de prensa, esta organzación hizo un llamado para atender la deficiencias que aquejan el sistema judicial de Guatemala. De esto se hizo énfasis en «la grave pérdida de credibilidad que la academia ha sufrido en estos procesos, en los que los decanos y representantes de universidades no hacen eco a la lucha por sanear nuestras instituciones de justicia».

Por ello, el Movimiento Monseñor Gerardi pide que:

  • Se reforme el modelo de los procesos de elección de segundo grado: «Es imperativo reconocer que el modelo actual de Comisiones de Postulación ha fracasado. No son el filtro de excelencia y ética que el país necesita, por lo que urge un cambio estructural que impida que sigan siendo espacios de impunidad y de respuesta a las élites», indicaron.
  • El cese inmediato de la criminalización contra autoridades indígenas, defensores de derechos humanos, periodistas y operadores de justicia, que han defendido la justicia y la democracia.

Asimismo, se pide al pueblo de Guatemala a mantenerse vigilante, pues considera que «el país no puede seguir siendo botín de intereses espurios».

«La memoria de Monseñor Gerardi no es un recuerdo nostálgico, es un compromiso con la búsqueda de la justicia. Hoy escuchamos su voz diciéndonos que la construcción de un país distinto requiere de fuerza colectiva para enfrentar los riesgos, porque «este camino estuvo y sigue estando lleno de riesgos, pero la construcción del Reino de Dios tiene riesgos y sólo son sus constructores aquellos que tienen fuerza para enfrentarlos», expone el Movimiento Monseñor Gerardi.

Nery Rodenas ODHAG
Al centro, Nery Rodenas de la ODHAG en la conferencia por el aniversario de Monseñor Gerardi. Foto La Hora: José Orozco

PÉRDIDA DE LA INSTITUCIONALIDAD

El Movimiento recuerda a Monseñor Gerardi y refiere que «hoy su voz nos hace falta por la claridad con que era pronunciada y la valentía para denunciar las injusticias cometidas, principalmente en contra de poblaciones indígenas indefensas».

Tras 28 años de su asesinato, este grupo reafirma que su legado sigue vivo y en ese contexto denuncia:

El asedio a las voces que defienden la justicia y la democracia: «Muchas voces enfrentan hoy prisión, exilio, persecución, criminalización y descalificación, como respuesta al servicio que prestaron al país, por haber defendido la democracia, por haber declarado que la justicia es un bien común y debe alcanzar a todos, por denunciar el abuso del poder y la cooptación del estado. Nos hacen falta jueces, fiscales, autoridades en el exilio. Nos hacen falta Luis Pacheco, Héctor Chaclán, Stuardo Campo», expresaron.

El riesgo de seguir perdiendo institucionalidad, ante procesos de elección de segundo grado cercados por las mafias: «Hemos visto con profunda preocupación cómo los procesos de elección para altas magistraturas se encuentran bajo la sombra de la politización y componendas oscuras, las cuales se reflejan por un lado, en comisiones de postulación que no toman en cuenta las tachas contra candidatos lesivos para el país», expusieron.

También indicaron que «la participación cínica y desvergonzada de personajes cuestionados, que no es solo una afrenta a la ética, sino una amenaza directa al derecho sagrado de la población a una justicia justa».

funeral monseñor Gerardi
Funeral de Monseñor Gerardi en 1998. Foto La Hora: ODHAG

ANIVERSARIO DE MONSEÑOR GERARDI

La Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHAG) en su libro Juan  Gerardi: Memoria viva de su pueblo hace una recopilación gráfica de la vida del religioso.

Juan José Gerardi Conedera nació el 27 de diciembre de 1922 y en su trayectoria religiosa fue asignado en diversas parroquias en los departamentos del país, especialemnte donde se concentran los pueblos indígenas.

Esto le permitió tener un contexto amplio de la situación que se estaba viviendo en el país en medio del conflicto armado entre el Ejército y la guerrilla que dejó miles de víctimas mortales civiles.

Ya siendo Monseñor, le fue encomendada la tarea de colaborar en el proyecto de Recuperación de la Memoria Histórica apoyado por la Iglesia Católica, que buscaba revelar casos de las víctimas en mención.

Sin embargo, dos días después de la publicación de dicha recopilación titulada «Guatemala: ¡Nunca Más!» fue asesinado en la residencia parroquial, en las cercanías del Parque San Sebastián en el Centro Histrórico.

Del crimen de Monseñor Gerardi fueron capturados, llevados a prisión, enjuiciados y condenados tres militares, Byron Lima Estrada, su hijo Byron Lima Oliva y el sargento Obdulio Villanueva, así como el sacerdote Mario Orantes.

Actualmente, se encuentra en proceso el juicio contra contra del exespecialista del desaparecido Estado Mayor Presidencial (EMP), Darío Morales García, por su posible participación en el asesinato de Monseñor Gerardi.

Juzgado admite pruebas para juicio contra acusado en caso Gerardi