Una llamada perdida desde un número internacional suele despertar curiosidad. Para muchas personas, responderla parece un acto inofensivo; sin embargo, esa simple acción puede ser suficiente para iniciar un fraude.
Detrás de ese breve intento de contacto opera el Wangiri, una modalidad de estafa que, según expertos en ciberseguridad, ha evolucionado y hoy ya no solo busca generar cobros por llamadas internacionales, sino también obtener información personal e incluso clonar la voz de las víctimas mediante herramientas de inteligencia artificial.
Aunque el nombre aún resulta desconocido para muchos usuarios, el Wangiri, término de origen japonés que, según la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), por sus siglas en inglés), significa «llamar y colgar», se ha convertido en una modalidad de fraude cada vez más sofisticada, que aprovecha tanto la curiosidad de las personas como el acceso de los ciberdelincuentes a nuevas tecnologías para ampliar su alcance.
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A diferencia de otras modalidades de fraude digital, como el phishing, que utiliza correos electrónicos, mensajes o sitios web falsos para engañar a las víctimas y obtener sus datos personales, el Wangiri inicia con una llamada telefónica, generalmente desde un número internacional desconocido, cuyo objetivo es despertar la curiosidad de la persona para que responda o devuelva la comunicación.
A partir de ese primer contacto, los ciberdelincuentes despliegan distintas estrategias para concretar el fraude, que pueden ir desde generar cobros por llamadas internacionales hasta obtener información personal o muestras de voz para nuevos esquemas de engaño.
De acuerdo con Héctor Prado, ingeniero y CTO de Grupo Latam Hub especialistas en ciberseguridad e IA, esta modalidad registra actualmente un nivel de incidencia de 3.1 sobre 5, cuando a mediados del año pasado la calificaba con 1.6, lo que refleja un crecimiento sostenido.

Foto: La Hora / PNC
El especialista señala que este incremento responde a la facilidad con la que los ciberdelincuentes adquieren bases de datos con miles de números telefónicos y a la incorporación de nuevas tecnologías para perfeccionar sus fraudes.
Aunque el Wangiri no figura entre las modalidades de fraude con mayor incidencia, el aumento registrado en poco más de un año evidencia que este tipo de estafa está ganando terreno conforme los delincuentes diversifican sus métodos para contactar a posibles víctimas y aprovechan herramientas tecnológicas cada vez más accesibles.
En ese contexto, una llamada que dura apenas unos segundos puede convertirse en la puerta de entrada a esquemas de fraude mucho más complejos que los conocidos hasta hace algunos años.
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¿CÓMO OPERA LA ESTAFA WANGIRI?
La modalidad consiste en realizar una llamada que finaliza casi inmediatamente para despertar la curiosidad de la víctima y lograr que sea ella quien devuelva la comunicación.
En la mayoría de los casos, las llamadas provienen de números internacionales debido a que, según Prado, en Guatemala las líneas telefónicas convencionales no pueden configurarse para generar cobros transaccionales por devolución de llamada.
Cuando la víctima devuelve la llamada, comienza a generar cobros por minuto en países donde las operadoras permiten este tipo de servicios de tarificación especial.
Este mecanismo aprovecha una reacción cotidiana: la necesidad de saber quién llamó.
Precisamente esa curiosidad es la que convierte una llamada aparentemente inofensiva en el primer paso de la estafa.
NO SE LIMITA A UNA LLAMADA PERDIDA
El experto advierte que el Wangiri ha evolucionado y actualmente existen al menos tres modalidades que persiguen objetivos distintos.
La primera corresponde al esquema tradicional: una llamada perdida desde un número internacional que busca que la víctima devuelva la comunicación para generar cobros.
La segunda modalidad combina llamadas con mensajes enviados por WhatsApp o SMS. En estos casos, los delincuentes indican que el usuario debe ingresar a un enlace para devolver la llamada sin costo o le hacen creer que existe un trámite pendiente relacionado con un empleo, un crédito, una solicitud de visa u otro proceso de interés.
Cuando la persona accede al enlace o devuelve la llamada, los estafadores buscan mantener la comunicación el tiempo suficiente para obtener muestras de voz.
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LA IA PARA HACER LA ESTAFA
Prado explicó que, una vez obtienen varios segundos de grabación, los ciberdelincuentes pueden utilizar herramientas de inteligencia artificial para clonar la voz de la víctima.
Con ese material posteriormente elaboran mensajes de voz que envían a familiares, amigos o contactos cercanos, simulando situaciones de emergencia o solicitudes de dinero.
«Cuando una persona escucha la voz de un conocido, naturalmente genera un mayor nivel de confianza», explica el especialista al referirse a este nuevo esquema de fraude.
El uso de inteligencia artificial representa un cambio importante en este tipo de estafas. Mientras que anteriormente el objetivo principal era obtener un beneficio económico inmediato mediante la devolución de la llamada, ahora los delincuentes buscan recopilar información que les permita desarrollar engaños más elaborados y personalizados, aprovechando la confianza que inspira escuchar la voz de un familiar o conocido.
En estos casos, un sistema automatizado reproduce mensajes indicando, por ejemplo, que existe un proceso judicial, una emergencia médica de un familiar o cualquier otra situación urgente, e invita a la persona a comunicarse a un número determinado.
Aunque en esta modalidad no existe una llamada perdida tradicional, el objetivo sigue siendo el mismo: provocar que sea la víctima quien genere la llamada.
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¿CÓMO CONSIGUEN LOS NÚMEROS?
Según Prado, buena parte de los números utilizados por estas redes provienen de bases de datos obtenidas tras filtraciones de información en instituciones públicas y privadas.
El especialista explica que estos listados posteriormente son comercializados en mercados clandestinos o en la denominada dark web, donde pueden adquirirse miles de registros por montos relativamente bajos.
Como ejemplo, señaló que un listado con 100 mil números telefónicos puede comercializarse por aproximadamente 100 dólares, reduciendo el costo por cada posible víctima a apenas una fracción de centavo para los ciberdelincuentes.
Esto significa que los delincuentes ya no necesitan seleccionar a sus víctimas de forma individual. Con grandes bases de datos pueden realizar miles de llamadas automatizadas en poco tiempo, aumentando las probabilidades de que alguna persona responda o devuelva la comunicación.
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MÁS DE 9 MIL DENUNCIAS POR ESTAFAS
De acuerdo con datos proporcionados por el Ministerio Público (MP), entre enero y mayo de 2026 la institución recibió 9 mil 383 denuncias relacionadas con los delitos de estafa propia y casos especiales de estafa.
Del total de denuncias:
- 6 mil 528 fueron reportadas por medios informáticos, equivalentes al 69.57 %.
- 1 mil 813 casos (19.32 %) no especifican el medio utilizado.
- 1 mil 042 denuncias (11.11 %) fueron presentadas de forma presencial.
Si bien las estadísticas del Ministerio Público agrupan distintas modalidades de estafa y no exclusivamente casos de Wangiri, los datos muestran que casi siete de cada diez denuncias fueron reportadas por medios informáticos.
Estos hechos son investigados bajo los delitos de estafa propia y casos especiales de estafa, considerados menos graves por la legislación guatemalteca y sancionados con penas que van de seis meses a cuatro años de prisión.
¿CÓMO EVITAR SER VÍCTIMA?
Ante el incremento de estas modalidades, Prado recomienda adoptar medidas preventivas antes de responder o devolver llamadas provenientes de números desconocidos.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- No devolver llamadas provenientes de números desconocidos, especialmente si tienen códigos internacionales.
- Verificar el número telefónico en aplicaciones como Truecaller, WhoIsCalling o Sync.ME.
- Evitar ingresar a enlaces enviados mediante SMS o WhatsApp por remitentes desconocidos.
- Desconfiar de mensajes automatizados que soliciten devolver una llamada urgente.
- Buscar el número en internet antes de comunicarse o consultar con herramientas de inteligencia artificial si existen reportes asociados.
El avance de herramientas como la inteligencia artificial y el acceso a grandes bases de datos filtradas contribuyen a esta modalidad de estafas telefónicas, las cuales también evolucionan al ritmo de la tecnología.
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Una llamada perdida ya no representa únicamente la posibilidad de un cobro internacional, sino que puede convertirse en el punto de partida para fraudes más complejos orientados a obtener información personal, clonar voces o suplantar la identidad de las víctimas.
En ese contexto, la prevención continúa siendo la principal herramienta para reducir el riesgo de caer en este tipo de engaños.
Antes de devolver una llamada, responder un mensaje o ingresar a un enlace, es importante verificar siempre el origen del contacto y desconfiar de cualquier comunicación que genere presión o sensación de urgencia, ya que unos segundos de precaución pueden evitar pérdidas económicas o el uso indebido de información personal.








