Por Grecia Ortíz
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El distanciamiento social, a decir de Carissa F. Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la directora regional de la OMS para las Américas, sigue siendo la mejor opción para reducir la transmisión y frenar la propagación del COVID-19 en las comunidades, para evitar que los hospitales se vean desbordados y reiteró que cualquier intento de transición hacia medidas más flexibles debe tomarse con extrema cautela.

Asimismo, esto evita que los médicos y las enfermeras tengan que tomar “decisiones terribles sobre cuáles pacientes reciben atención y cuáles no”, afirmó.

Para Etienne, con el distanciamiento social se gana tiempo para que se tengan nuevos tratamientos, medicamentos y vacunas que permitan combatir al virus y recuperarse de este y que en resumen esas medidas dan a las sociedades una oportunidad de responder a la pandemia.

Aunque aclaro que seguir esas medidas no es fácil y será arduo para la economía y forma de vida de los países, porque la pandemia ha enseñado que estas medidas funcionan.

“La OPS está emitiendo recomendaciones sobre distanciamiento físico, alineadas con las recomendaciones publicadas por la OMS, que tienen por objetivo desacelerar la propagación de la COVID-19”, afirmó.

Para la representante de esa organización, los países deben tener en cuenta que, esto ya ha sido implementado por varios gobiernos de la de la región y que está permitiendo que los servicios de salud operen dentro de su capacidad.

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TRANSICIÓN CON EXTREMA CAUTELA

Las medidas, señaló, deben mantenerse durante un período de tiempo para que resulten efectivas, y que después de un período de distanciamiento social, cualquier intento de transición hacia medidas más flexibles debe tomarse con extrema cautela.

“Esto es alentador, pero debe mantenerse durante un período de tiempo para que sea efectivo. – Después de un período de distanciamiento social, cualquier intento de transición hacia medidas más flexibles debe tomarse con extrema cautela”, apuntó.

INTERRUMPIR EL DISTANCIAMIENTO PODRÍA TENER UN EFECTO CONTRARIO

Esas decisiones, como flexibilizar el distanciamiento social, a decir de Eitenne, siempre deben tomarse sobre la base de la información referida a los patrones de transmisión de la enfermedad, la capacidad de las pruebas COVID-19 y el rastreo de contactos, la disponibilidad de camas en hospitales y otros criterios objetivos.

Además, enfatizó en que el distanciamiento social, debe ir acompañado de medidas integrales de apoyo social que garanticen que los más vulnerables puedan cumplirlo sin riesgos graves para su sobrevivencia económica.

“Interrumpir el distanciamiento social recomendado demasiado temprano podría tener el efecto contrario, y conducir a una segunda ola de casos de COVID-19, extendiendo el sufrimiento y la incertidumbre socioeconómica a largo plazo en la Región de las Américas”, afirmó.

Así que pidió a los gobiernos que no se equivoquen y que la actividad económica sólo regresará en pleno apogeo cuando la gente se sienta segura de sus gobiernos y de que están haciendo todo lo posible para protegerlos.

Por ello, insto a los líderes de la región a ganarse esa confianza siendo rigurosos y basados en la evidencia y transparencia en la lucha contra la pandemia.

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