
Un total de 23 municipios de seis departamentos presentan actualmente niveles de saturación del suelo iguales o superiores al 90%, una condición que puede aumentar el riesgo de crecidas en ríos y otros cauces, así como provocar inestabilidad en algunos terrenos.
De acuerdo con el modelo Sacramento (Sacramento Soil Moisture Accounting), proporcionado por el Sistema Guía para Inundaciones Repentinas en Centroamérica (CAFFG, por sus siglas en inglés), 22 municipios presentan una saturación igual o mayor al 90% en la capa superior del suelo, que comprende hasta los 30 centímetros de profundidad.
Los municipios se encuentran en Quetzaltenango, Retalhuleu, San Marcos, Sololá y Suchitepéquez.
En Quetzaltenango, la condición se registra en Cantel, Quetzaltenango, Almolonga, Zunil y El Palmar.
En Retalhuleu, los municipios señalados son San Felipe, San Martín Zapotitlán, San Sebastián, Santa Cruz Muluá y Retalhuleu.
Para San Marcos, el modelo identifica a Tajumulco y Malacatán, mientras que en Sololá aparecen San Pedro La Laguna y Santiago Atitlán.
En Suchitepéquez, los municipios son Pueblo Nuevo, San Francisco Zapotitlán, Chicacao, San Miguel Panán, Cuyotenango, Santa Bárbara, Mazatenango y Río Bravo.
Boletín Especial por Saturación de Suelo
Porcentaje de saturación del suelo igual o mayor al 90% para capa superior y/o inferior del suelo, correspondiente al 06-09-2026.
Enlace de consulta: https://t.co/0SKbUPROlL#SomosINSIVUMEH #PasiónPorLaCiencia #ElPuebloDignoEsPrimero pic.twitter.com/BeUX674Ddg
— INSIVUMEH (@insivumehgt) September 6, 2026
Livingston también presenta alta saturación
El análisis también identifica una condición de saturación igual o superior al 90% en la capa inferior del suelo, que comprende desde los 30 centímetros hasta uno y tres metros de profundidad.
En este caso, el municipio señalado es Livingston, Izabal, con lo que el total de municipios bajo estas condiciones asciende a 23.
La alta humedad del suelo tiene implicaciones ante la continuidad de las lluvias. Según la información del modelo, cuando el terreno se encuentra saturado disminuye la capacidad de infiltración del agua, por lo que una mayor cantidad de lluvia puede escurrir directamente hacia los cauces.
Esta situación incrementa la posibilidad de crecidas en ríos, riachuelos, quebradas y zanjones, por lo que las condiciones pueden volverse más sensibles ante nuevos episodios de lluvia.
Además, la saturación del terreno puede generar inestabilidad en algunos suelos, por lo que se debe mantener vigilancia en áreas susceptibles a incidentes asociados con las condiciones de humedad.







