Los teléfonos celulares en Guatemala ya no son únicamente herramientas para realizar llamadas. Cada vez más dispositivos están preparados para conectarse a internet y utilizar aplicaciones, redes sociales, plataformas digitales y otros servicios que requieren datos móviles.
Ese cambio se refleja en las estadísticas de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT): en 2025 se contabilizaron 17.74 millones de Equipos Terminales Móviles (ETM) aptos para servicios de datos, conocidos por la institución como teléfonos inteligentes o smartphones.
La cifra representa un aumento frente a los 16.95 millones registrados en 2024, es decir, cerca de 795 mil dispositivos adicionales en un año.
El dato permite dimensionar el universo de equipos desde los cuales los usuarios pueden acceder a servicios de internet móvil, aunque no equivale al número de personas conectadas ni significa que todos los dispositivos registren el mismo nivel de consumo.
EL CELULAR SE PREPARA PARA MÁS QUE LLAMADAS
La evolución de los smartphones aptos para datos ocurre en un mercado donde el tráfico de internet móvil también ha alcanzado niveles importantes.
En 2025, Guatemala registró 1.07 exabytes de tráfico de internet móvil, equivalentes a unos 1,073 terabytes de datos, según la Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT). La mayor parte de este consumo se generó dentro del país.
La cifra también muestra un aumento frente a 2024, cuando el tráfico de Banda Ancha Móvil (BAM) alcanzó 0.9568 exabytes. Esto significa que en un año el uso de datos móviles creció aproximadamente 12%.
Así, dos indicadores avanzan en la misma dirección: aumenta el número de dispositivos preparados para utilizar datos y también crece el volumen de información que circula por las redes móviles.
Postpago gana terreno, pero aún dominan 18.6 millones de usuarios prepago
CASI 800 MIL DISPOSITIVOS MÁS EN UN AÑO
El crecimiento registrado entre 2024 y 2025 adquiere otra dimensión al observar las cifras absolutas.
En 2024 se contabilizaban 16.9 millones de equipos móviles aptos para conectarse a internet y utilizar servicios de datos. De ellos, 61.3% estaba asociado a Comunicaciones Celulares, S.A., mientras que 38.7% correspondía a Telecomunicaciones de Guatemala, S.A.
La cantidad de equipos móviles aptos para servicios de datos siguió en aumento en 2025 y alcanzó 17.74 millones, unos 795 mil más que un año antes. Comunicaciones Celulares, S.A. concentró 10.74 millones, frente a 6.99 millones de Telecomunicaciones de Guatemala, S.A.
La diferencia entre ambos años es de 794,833 equipos, un crecimiento de aproximadamente 4.7%.
El indicador no permite saber cuántos de esos dispositivos son utilizados activamente para navegar todos los días, pero sí muestra que una proporción importante del parque de equipos móviles cuenta con capacidad para acceder a servicios de datos.
EL TRÁFICO MÓVIL TAMBIÉN CAMBIA
El aumento de dispositivos aptos para datos se produce junto con un mayor tráfico registrado en las redes móviles.
En 2025, Comunicaciones Celulares, S.A. concentró 69.36% del tráfico de BAM dentro del país, equivalente a 0.7442 exabytes, mientras que Telecomunicaciones de Guatemala, S.A. registró 0.3287 exabytes, equivalentes al 30.64%.
Estas cifras corresponden al tráfico generado por los usuarios y no permiten identificar cuánto consume individualmente cada persona ni qué aplicaciones generan cada parte del tráfico.
Por ello, el aumento del volumen de datos debe entenderse como una señal del uso de las redes, pero no como una medición directa del comportamiento de cada usuario.
¿QUÉ HAY DENTRO DE ESOS DATOS?
La estadística de la SIT no desglosa el tráfico de BAM por aplicación o actividad. Por lo tanto, no permite determinar qué porcentaje corresponde a redes sociales, videos, música, videojuegos, navegación, trabajo o educación.
Sin embargo, el hecho de que los dispositivos estén habilitados para datos amplía las posibilidades de uso del teléfono.
Un smartphone puede convertirse en herramienta de comunicación, entretenimiento, ubicación, banca, trabajo, educación y acceso a diferentes servicios digitales, siempre que el usuario cuente con una conexión disponible.
Es decir, la capacidad técnica del dispositivo es solamente una parte de la ecuación; el consumo dependerá de la conexión y de las actividades que realice cada usuario.
NO TODO EL CONSUMO OCURRE EN LA RED MÓVIL
El crecimiento de los dispositivos aptos para datos no significa que todo el internet utilizado por esos teléfonos provenga de las redes móviles.
La SIT registró 982,517 usuarios de Banda Ancha Fija (BAF) en 2024, cifra que aumentó a 1.062 millones en 2025.
Esto ayuda a explicar una dinámica habitual: un mismo smartphone puede conectarse a WiFi durante buena parte del día y utilizar la red móvil cuando su propietario sale de casa, del trabajo o de otros lugares donde dispone de una conexión fija.
Por esa razón, la existencia de 17.74 millones de equipos aptos para datos no significa que todo ese universo genere el mismo tráfico móvil.
EL INTERNET FIJO TAMBIÉN MUEVE GRANDES VOLÚMENES DE DATOS
El contraste con la banda ancha fija permite dimensionar cómo conviven las distintas formas de conectividad.
En 2025, la SIT reportó 5.653098 exabytes de tráfico de Banda Ancha Fija, equivalentes a 5.65 millones de terabytes. En Banda Ancha Móvil, el tráfico fue de 1.072934 exabytes, unos 1.07 millones de terabytes.
La comparación debe hacerse con cautela porque se trata de servicios diferentes y la propia SIT señala que Telecomunicaciones de Guatemala, S.A. no reporta tráfico de BAF debido a que ofrece el servicio como ilimitado.
Aun con esa consideración, los datos muestran que el consumo de internet se distribuye entre diferentes tipos de conexión y no depende exclusivamente de las redes celulares.
UNA TRANSFORMACIÓN QUE VIENE DE AÑOS ATRÁS
El crecimiento de los equipos aptos para datos no ocurre de manera aislada. Forma parte de una transformación más amplia del mercado de telecomunicaciones.
La evolución registrada por la SIT muestra que la conectividad móvil ha ido incorporando progresivamente más dispositivos capaces de acceder a internet, mientras también se amplía la infraestructura de banda ancha fija.
En paralelo, el mercado móvil mantiene una amplia base de usuarios prepago y una participación creciente del postpago, pero el dato que permite observar el cambio tecnológico es la capacidad de los propios equipos.
El teléfono que antes tenía como función principal realizar llamadas ahora puede concentrar buena parte de las actividades digitales de una persona.
CAPACIDAD DEL TELÉFONO NO DETERMINA EL CONSUMO
Para Gabriella Torres, exasesora de ventas de telefonía móvil, contar con un equipo apto para datos no significa necesariamente que todos los usuarios necesiten la misma cantidad de internet móvil.
«Si una persona trabaja desde casa, estudia con internet fijo o pasa la mayor parte del tiempo conectada al WiFi, probablemente no necesita pagar un plan mensual con muchos gigabytes. En esos casos, una compra para cuando sale de casa puede ser suficiente», señaló.
Por el contrario, explicó que quienes pasan varias horas fuera de casa, trabajan en la calle, realizan entregas, utilizan aplicaciones de transporte o dependen del teléfono para sus actividades laborales pueden tener necesidades diferentes.
La diferencia está en que el mismo dispositivo puede tener patrones de consumo completamente distintos dependiendo de dónde y para qué se utilice.
UN PAÍS CON MÁS EQUIPOS PREPARADOS PARA CONECTARSE
Los casi 18 millones de teléfonos aptos para servicios de datos registrados por la SIT ofrecen una fotografía del alcance que ha adquirido la conectividad móvil en Guatemala.
El dato, combinado con el crecimiento del tráfico de Banda Ancha Móvil y el aumento de los usuarios de Banda Ancha Fija, muestra que el acceso a internet se ha convertido en una parte central del ecosistema de telecomunicaciones.
No significa que todos los guatemaltecos consuman la misma cantidad de datos ni que cada equipo utilice constantemente la red móvil. Lo que evidencia es que existe un universo cada vez mayor de dispositivos preparados para hacerlo.
Para los operadores, esto supone una demanda creciente de capacidad y cobertura; para los usuarios, significa que buena parte de las actividades que antes requerían una computadora o una conexión fija ahora pueden realizarse desde un dispositivo que llevan consigo durante todo el día.








