El billete de Q100 ha pasado por diferentes cambios desde hace 80 décadas. Arte La Hora: Francisco Altán.
El billete de Q100 ha pasado por diferentes cambios desde hace 80 décadas. Arte La Hora: Francisco Altán.

El billete de Q100 es, desde hace décadas, una de las piezas monetarias más emblemáticas de Guatemala.

No solo representa la denominación más alta de circulación frecuente en el país, sino también un recorrido histórico que refleja cambios políticos, tecnológicos, culturales y artísticos ocurridos desde mediados del siglo XX.

A diferencia de otras denominaciones, el billete de Q100 ha experimentado una evolución constante en colores, rostros, elementos de seguridad y estilos de impresión.

Desde el recordado “nahualeño” hasta el actual diseño con el obispo Francisco Marroquín, cada emisión ha marcado una etapa distinta dentro de la historia monetaria guatemalteca.

En la actualidad, en este 2026, el Banco de Guatemala (Banguat) sumará un nuevo capítulo con la circulación de un billete conmemorativo que recuerda el centenario de la banca central y los 80 años de fundación del banco emisor.

Banco de Guatemala presenta emisión de billete conmemorativo de Q100

LOS ORÍGENES DEL BILLETE DE Q100

La historia del billete de Q100 comenzó tras la aprobación de la Ley de Bancos y la Ley de Especies Monetarias entre 1947 y 1948, normativas que establecieron las denominaciones autorizadas para circulación en Guatemala.

El Banco de Guatemala decidió entonces emitir una pieza de Q100, convirtiéndola en una de las denominaciones de mayor valor dentro del sistema monetario nacional.

La primera emisión salió a circulación en 1949 y fue fabricada por la empresa estadounidense American Bank Note Company.

Aquellos primeros billetes tenían características muy distintas a las actuales. El diseño era sobrio, monocromático y dominado por tonos negros y grises. No existían aún los complejos sistemas de seguridad modernos y la impresión respondía a las capacidades tecnológicas de la época.

Sin embargo, desde su nacimiento el billete fue pensado también como una representación cultural del país.

EL “INDIO DE NAHUALÁ”: EL PRIMER ROSTRO 

La imagen principal del primer billete de Q100 correspondía a la obra “Indio de Nahualá”, del reconocido pintor guatemalteco Alfredo Gálvez Suárez.

El personaje retratado utilizaba un tocado tradicional, lo que provocó que popularmente la población comenzara a llamar a estos billetes “cabezas amarradas” o simplemente “nahualeños”.

La ilustración se convirtió rápidamente en una de las imágenes monetarias más recordadas del país.

Además de ser artista, Gálvez Suárez participó en importantes proyectos culturales guatemaltecos, incluyendo murales del Palacio Nacional de la Cultura. Su obra también fue expuesta en Estados Unidos y México.

En el reverso del billete aparecía una vista panorámica del valle de Antigua Guatemala, reforzando la intención de representar elementos históricos y culturales dentro de la moneda nacional.

LOS PRIMEROS CAMBIOS: EL TIPO 2

Con el paso de los años, el Banco de Guatemala comenzó a introducir modificaciones graduales en el diseño del billete.

Durante la década de 1950 surgió el denominado Tipo 2, fabricado por la compañía inglesa Waterlow & Sons.

En esta etapa la imagen del indígena fue trasladada hacia el centro de la pieza y comenzaron a utilizarse tonalidades verdes, azuladas y celestes.

También aparecieron nuevos fondos de seguridad tipo “quilt”, fibras de colores y detalles más complejos en las impresiones.

Aunque los cambios podían parecer pequeños, representaban un importante avance técnico frente a las primeras emisiones.

Monedas conmemorativas de plata marcan inicio de las actividades por aniversario del Banguat

TIPO 3 Y TIPO 4: MODIFICACIONES CONSTANTES

Durante los años 60 el billete continuó evolucionando.

Las nuevas emisiones mantuvieron el retrato indígena, pero añadieron más detalles inspirados en la cultura maya y variaciones en colores y numeraciones.

En estas décadas era frecuente que el Banco de Guatemala emitiera nuevas variantes debido al cambio de funcionarios cuyas firmas aparecían impresas en los billetes.

Por ello existen numerosas piezas distintas aunque visualmente similares.

En estas versiones también comenzaron a perfeccionarse elementos como las marcas de agua y los sistemas de impresión especializados.

TIPO 5: TECÚN UMÁN EN LA MARCA DE AGUA

A finales de los años 60 y principios de los 70 apareció el denominado Tipo 5, impreso por Thomas de la Rue.

Aunque el diseño general conservaba muchos elementos de emisiones anteriores, sí presentó cambios importantes.

Uno de ellos fue la sustitución del cuadrado blanco del reverso por un fondo azul suave y, principalmente, la incorporación del busto de Tecún Umán como marca de agua.

La figura del héroe nacional pasó entonces a formar parte de los sistemas de autenticidad del billete.

EL GRAN REDISEÑO DE 1972: NACE EL BILLETE MODERNO

La transformación más profunda en la historia del billete de Q100 llegó en 1972.

La Junta Monetaria consideró necesario modernizar completamente las piezas monetarias debido al desgaste de las antiguas planchas de impresión y a la necesidad de incorporar mejores sistemas de seguridad.

Fue entonces cuando se tomó la decisión de sustituir definitivamente al “Indio de Nahualá”.

En su lugar apareció el busto del obispo y licenciado Francisco Marroquín, primer obispo de Guatemala, figura histórica vinculada a la educación colonial y considerado defensor de los pueblos indígenas.

El catálogo histórico del Banco de Guatemala describe a Francisco Marroquín como uno de los personajes más influyentes de la época colonial.

Marroquín llegó a Guatemala junto con Pedro de Alvarado en el siglo XVI y posteriormente se convirtió en el primer obispo del territorio.

Además de sus funciones religiosas, destacó por aprender lenguas indígenas y promover la educación en el reino de Guatemala.

Fundó escuelas de primeras letras y promovió el establecimiento de estudios superiores que posteriormente darían origen a la Universidad de San Carlos de Borromeo.

Precisamente por ello, el reverso del billete comenzó a mostrar una ilustración del antiguo edificio universitario ubicado en Antigua Guatemala.

Desde 1972 hasta la actualidad, Marroquín se ha mantenido como el personaje principal del billete de Q100.

LOS NUEVOS COLORES Y ELEMENTOS MAYAS

El rediseño de 1972 también cambió completamente la apariencia visual del billete.

El azul oscuro dominante desapareció y fue sustituido por tonalidades café y marrón, acompañadas por diseños inspirados en la cultura maya.

Se agregaron degradados verdes, celestes y violetas, además de nuevos patrones decorativos.

La imagen del quetzal volando continuó presente, aunque con un diseño renovado.

En el reverso comenzaron a aparecer pequeños detalles en colores suaves que contrastaban con las antiguas emisiones monocromáticas.

LOS AÑOS 70 Y 80: MÁS SEGURIDAD Y NUEVAS VARIANTES

Durante esta etapa el Banco de Guatemala emitió numerosas versiones del Tipo 6.

Muchos cambios correspondían a nuevas firmas de presidentes, gerentes y funcionarios de la Contraloría General de Cuentas.

Sin embargo, también se introdujeron importantes medidas de seguridad.

Entre ellas destacaron las tintas sensibles a luz ultravioleta, microtextos, fibras fluorescentes e imágenes coincidentes.

La intención era dificultar falsificaciones en una época donde comenzaban a aumentar los métodos ilegales de reproducción.

TIPO 7: LA PIRÁMIDE DE TIKAL

En 1983 apareció el Tipo 7, producido por la empresa alemana Giesecke & Devrient.

Esta nueva generación presentó modificaciones visuales importantes.

Detrás del busto de Francisco Marroquín se incorporó una representación estilizada de una pirámide de Tikal, reforzando nuevamente la presencia de elementos mayas en el diseño.

También se añadieron hilos de seguridad, impresión calcográfica e impresiones ultravioletas mucho más sofisticadas.

La marca de agua empezó a incluir la leyenda “Banco de Guatemala”.

TIPO 8: SERIES VERTICALES Y NUEVOS DETALLES

En 1989 el Banco de Guatemala regresó a la compañía Thomas de la Rue para fabricar una nueva serie.

Uno de los cambios más notorios fue el número de serie vertical en color rojo ubicado en el lado izquierdo del billete.

También aparecieron sistemas de microimpresión, nuevos diseños fluorescentes y sellos con numeración maya.

Estas piezas comenzaron a tener una apariencia mucho más cercana a los billetes modernos.

TIPO 9: LA TECNOLOGÍA CANADIENSE

En 1992 la empresa British American Banknote, de Canadá, ganó la licitación para imprimir los nuevos billetes.

Esta emisión introdujo la llamada “imagen latente”, visible únicamente desde ciertos ángulos.

También aumentó considerablemente la cantidad de colores utilizados en el reverso del billete y en la representación de la antigua Universidad de San Carlos.

TIPO 10 Y TIPO 11: LA EVOLUCIÓN DE LOS NOVENTA

En 1994 Thomas de la Rue volvió a encargarse de nuevas emisiones del billete de Q100.

En estas versiones se reforzaron las tintas ultravioletas y los degradados de color, aunque se conservaron la mayoría de sistemas de seguridad utilizados previamente.

Posteriormente, en 1998, British American Banknote fabricó el Tipo 11.

Los principales cambios estuvieron relacionados con la intensidad de colores y nuevos fondos de seguridad tipo “quilt”.

TIPO 12: EL BILLETE ACTUAL

El diseño actual corresponde al Tipo 12, autorizado en 2001 y fabricado nuevamente por Giesecke & Devrient.

Este modelo incorporó una banda plateada vertical con la inscripción “BG100”, además de nuevas medidas ultravioletas y sistemas avanzados de autenticidad.

En 2006 ocurrió otra modificación importante: los billetes dejaron de incluir la firma del Contralor General de Cuentas y pasaron a llevar únicamente las firmas del presidente y gerente general del Banco de Guatemala, conforme a la Ley Monetaria.

Posteriormente, en 2007, la marca de agua cambió nuevamente y comenzó a mostrar directamente el rostro de Francisco Marroquín en lugar de Tecún Umán.

EL NUEVO BILLETE CONMEMORATIVO

El Banco de Guatemala presentó este 18 de mayo de 2026 una nueva edición conmemorativa del billete de Q100.

La pieza comenzará a circular el próximo 25 de mayo y celebra el centenario de la banca central y los 80 años de fundación del banco emisor.

El nuevo diseño conserva la imagen de Francisco Marroquín, pero incorpora referencias históricas a las primeras emisiones monetarias del país.

Entre ellas destacan elementos inspirados en el “Indio de Nahualá”, el vuelo del quetzal y símbolos relacionados con la evolución del sistema bancario guatemalteco.

El Banguat informó que la emisión será de 15 millones de unidades equivalentes a Q1 mil 500 millones y coexistirá con los billetes actuales.

Además, el nuevo billete incluye hilo dinámico con efecto de movimiento, impresión en relieve, marcas de agua avanzadas, dispositivos ópticos que cambian de color y elementos táctiles para personas con discapacidad visual.

A casi ocho décadas de su primera emisión, el billete de Q100 continúa siendo una de las piezas más representativas de la historia monetaria guatemalteca. Desde el recordado “nahualeño” hasta el actual diseño de Francisco Marroquín, cada modificación ha reflejado cambios culturales, tecnológicos e institucionales del país.

Ahora, con la llegada del nuevo billete conmemorativo que circulará, el Banco de Guatemala suma un nuevo capítulo a una pieza que, más allá de su valor económico, también guarda parte de la memoria histórica de Guatemala.

Jenniffer Véliz
Periodista profesional formada en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Interesada en contar historias desde la investigación, el análisis y las voces de quienes las viven. Enfocada en explicar la realidad social guatemalteca más allá de lo evidente
Artículo anteriorPEI-GT espera que con el nuevo fiscal se logre la recuperación de la confianza ciudadana en el MP
Artículo siguienteAtaque de EE. UU. contra Irán se suspende a petición de aliados árabes, anuncia Trump