En las comunidades de Huehuetenango donde se implementa el programa Guatemaltecos por la Nutrición de Castillo Hermanos, la desnutrición infantil ha mostrado resultados que superan estándares internacionales desde su primer año de intervención, según la Dra. Sophia Aguirre, investigadora de la Universidad Católica de América en Washington D.C.
La Dra. Sophia Aguirre lidera el proceso de evaluación de impacto del programa durante cinco años. «Mi misión es observar cómo va la implementación y el impacto que está teniendo. Yo no hago monitoreo, hago evaluación de impacto», destacó.
Asimismo, indicó que uno de los aspectos que más le impacta de Guatemaltecos por la Nutrición es cómo la intervención se ha consolidado en las comunidades y cómo se adapta a las necesidades de las familias y los lugares donde operan los campamentos del programa, los cuales están orientados a la erradicación de la desnutrición a través de un modelo replicable y holístico en salud, nutrición y desarrollo social.

La evaluación de impacto evalúa las diferentes etapas del programa, las cuales, según Sophia Aguirre, se desarrollan en tres zonas de intervención:
- Zona 1: La Libertad, Cuico y La Democracia
- Zona 2: Santa Eulalia y San Pedro Soloma
- Zona 3: Chiantla
Según informó la investigadora Sophia Aguirre, existe evidencia científica y cuantitativa que comprueba que el programa está transformando comunidades. En la implementación del programa, después de dos años, se reflejó en las comunidades intervenidas la reducción de la desnutrición aguda del 6% a 0.38% en un año. Así también la desnutrición crónica tuvo una disminución de 17 puntos porcentuales, en el mismo período, detalló.
Tomando de referencia las metas internacionales según el informe de UNICEF/OMS/World Bank, «Joint Child Malnutrition Estimates 2023», Guatemaltecos por la Nutrición supera las expectativas de la tasa de reducción anual de desnutrición, ya que, según informaron, reporta tasas de entre 7.10% y 9.1%, superando los estándares internacionales.
Además, destacó que los resultados reflejan la efectividad de una intervención que no se limita al tratamiento médico, sino que incorpora un enfoque integral, ya que «lo importante no es solamente el tratamiento, sino el acompañamiento», afirmó.

ACOMPAÑAMIENTO, NO SOLO TRATAMIENTO
Para Sophia Aguirre, el elemento diferenciador del modelo de Guatemaltecos por la Nutrición es que no se limita al tratamiento, sino que prioriza el acompañamiento constante a las familias en sus distintas etapas de vida, ya que la desnutrición no se reduce a los ingresos económicos, sino también a factores como la educación en higiene, el fortalecimiento de prácticas de cuidado y apoyo durante el embarazo, el postparto y la primera infancia, informó.

El programa tiene como objetivo impactar a través de sus seis ejes de intervención, entre los cuales se encuentran: el de Atención Primaria en Salud, Soporte Nutricional, Agua y Saneamiento Ambiental, Fortalecimiento de Economía Familiar, Acceso a Alimentos y Desarrollo Infantil Temprano.
Asimismo, enfatizó que el programa no estandariza soluciones, sino que adapta sus intervenciones a la realidad de cada comunidad, fortaleciendo capacidades locales y evitando esquemas asistencialistas. «Este modelo no es que te lo doy, sino que trabajamos juntos. No es solamente instruir, es que hay que ayudar a pensar distinto».
Para más información sobre el programa Guatemaltecos por la Nutrición








