
El fin de semana la Parroquia del «Niño Dios» y la Diocésis de Santa Rosa de Lima informaron de una posible manifestación eucarística que es caso de estudio en Cuilapa, Santa Rosa.
La noticia hace recordar una portada del desaparecido medio El Gráfico e información compartida por Radio Estrella hace dos años y que menciona un incidente sobre el Cristo de los Portentos que “sudó sangre”, que ahora recuerdan usuarios de redes sociales.
Según explica la publicación de ese medio radial en Facebook, el hecho ocurrió un 23 de octubre de 1964, cuando un sacristán que limpiaba floreros llamó alarmado al padre.

La noticia según explican, provocó que se corriera la voz entre los pobladores quienes llegaron a ver al Señor de los Portentos que habría “sudado sangre”.
“Entre los que llegaron, se cuenta el Gobernador departamental, coronel Francisco Ortiz y Ortiz, el Señor Alcalde don Alberto Calderón, quienes en unión de los cientos de personas que habían congregado, vieron correr la sangre por el Cuerpo de Cristo”, asegura.
La publicación asegura que la prensa, así como la radio informaron de lo ocurrido en el lugar, mientras compartieron una portada del desaparecido medio El Gráfico.

¿QUÉ OCURRIÓ EN 2026?
En tanto, el hecho ocurrido en 1964, ahora resurge en medio del comunicado publicado por la Parroquia El Niño Dios, que hace mención de una posible manifestación eucarística.
Autoridades de la parroquia detallan que el día jueves 30 de julio de 2026 en el contexto de la Semana Eucarística Misionera se celebró una eucaristía en un colegio privado y que el incidente que desencadenó el hecho ocurrió posterior al momento de la Comunión.
“Un adolescente estudiante del colegio hizo fila para comulgar y recibió la Sagrada Comunión; se regresó a su lugar pero el sacerdote se dio cuenta que el adolescente estaba sacándose la Sagrada Hostia de la boca y rápidamente se acercó a él pudiendo impedir que la tirara al suelo”, mencionan.
Iglesia Católica investiga posible manifestación eucarística en Cuilapa
PIDEN PRUDENCIA Y RESPETO
Siguiendo las indicaciones de estos casos, explican que el sacerdote colocó la Sagrada Hostia en un vaso de cristal con agua en la capilla de la casa parroquial y el jueves siguiente al realizar limpieza fue que un colaborador observó que la Hostia no se había disuelto y que tenía unas manchas rojas que podrían ser sangre.
Como parte de los procedimientos detallan que se interrogó al colaborador parroquial y tomaron nota de su testimonio. Las fotografías se mostraron al Señor Obispo.
Sobre lo ocurrido, autoridades de la iglesia piden prudencia y respeto del caso así como del lugar y de las personas que fueron testigos del signo que se ha reservado en un lugar especial y no estará en exposición pública.







