El reciente “meet & greet” del influencer culinario Kerry Mann en Guatemala, en el Mercado de Artesanías, se convirtió en un fenómeno social que trascendió la gastronomía.
Lo que comenzó como una actividad organizada por el INGUAT para acercar al creador de contenido a sus seguidores terminó transformándose en un encuentro vibrante, emotivo y profundamente simbólico para la promoción cultural del país.
La expectativa era alta: Mann, con más de 1.4 millones de seguidores en TikTok, había conquistado a los guatemaltecos con sus reacciones genuinas a los sabores locales. Pero nadie anticipó la magnitud del entusiasmo que generaría verlo en persona.
Desde el inicio, el ambiente fue electrizante. Familias, jóvenes, cocineros tradicionales y fanáticos de la gastronomía se congregaron para compartir un momento con el influencer que, en cuestión de días, se había convertido en un embajador espontáneo de la cocina chapina.
Su llegada al evento provocó una ovación inmediata; los asistentes celebraron no solo su presencia, sino el reconocimiento internacional que su contenido estaba dando a Guatemala. La conexión fue instantánea: Mann saludó, conversó y se tomó fotografías sin prisa, mostrando una cercanía que sorprendió incluso a los organizadores.
El encuentro también sirvió como plataforma para destacar la riqueza cultural del país. Entre risas y anécdotas, Kerry compartió impresiones sobre los platillos que probó durante su recorrido de una semana por el país: pepián, subanik, tortillas negras, dulces típicos y café guatemalteco.
Su frase “I love this food so very much” resonó entre los asistentes, reafirmando el orgullo nacional por una gastronomía que, aunque diversa y ancestral, aún busca mayor visibilidad global. El evento se convirtió en una celebración colectiva de identidad, sabor y tradición.
ESTRATEGIA PARA DAR A CONOCER EL PAÍS
La presencia del director del INGUAT, Harris Whitbeck, reforzó el carácter estratégico del encuentro. Más allá de la emoción del momento, el “meet & greet” fue una oportunidad para posicionar a Guatemala como un destino gastronómico emergente.
“Lo que más se llevan ellos es la calidez de los guatemaltecos, lo que hace que nuestro trabajo como ente rector del turismo sea más fácil”, dijo Whitbeck.
La interacción entre Mann y los cocineros locales permitió mostrar el talento que existe en mercados, cocinas familiares y emprendimientos que representan el corazón culinario del país. Cada fotografía, cada video y cada reacción compartida en redes sociales amplificó el mensaje: Guatemala tiene una historia que contar a través de su comida.
El impacto del evento se extendió más allá del lugar donde se realizó. Las publicaciones de Mann alcanzaron audiencias internacionales, generando miles de comentarios y reproducciones que proyectaron la imagen de un país vibrante, hospitalario y lleno de sabores únicos.







