En este cuarto domingo de Cuaresma, las calles de la Antigua Guatemala se llenaron de devoción y colores característicos de la época para acompañar el recorrido del cortejo procesionario de la consagrada imagen de Jesús Nazareno de la Dulce Mirada y de la Santísima Virgen de Dolores de la ermita de Santa Ana.
El recorrido de la consagrada imagen es de 13 horas por las calles adornadas que esperan su paso con las tradicionales alfombras acompañadas de una serie de homenajes por parte de las hermandades que salen para acompañar el paso del Nazareno.
La plazoleta de Santa Ana se mantiene llena por los fieles que llegan desde las aldeas aledañas, el centro de la ciudad y otros departamentos.

Los feligreses llenos de devoción se forman pacientemente para el ingreso de la emblemática iglesia en este tradicional domingo de cuaresma.

Como es tradicional en esta época, antigueños pertenecientes a distintas hermandades esperan con ansias el paso del recorrido con homenajes a la santísima imagen del Nazareno.

En esta ocasión, los creyentes realizaron una alfombra para el cortejo, la cual es adornada con panes de distinta forma elaborados por los vecinos y hasta con mensajes para transmitir la devoción por el Jesús Nazareno de la Dulce Mirada.

Además del pan, la hermosa alfombra es acompañada por distintas frutas y flores que son característicos de los mercados de la comunidad, junto con veladoras y patrones de aserrín que adornan y brindan los olores característicos de esta época en Guatemala.









