Los oficiales palestinos en un punto de control durante una cuarentena obligatoria por el COVID-19. Foto La Hora/DPA/Europa Press/ Shadi Jarar'ah.

TEL AVIV
Agencia DPA/Europa Press

El Gobierno palestino ha repudiado una oferta de donación realizada este jueves por el embajador de Estados Unidos, en Israel, David Friedman, notoriamente inferior a la ayuda que el país norteamericano decidió suspender en 2018, al principio de una cadena de decisiones adoptadas por la Casa Blanca que desembocó en la suspensión actual de las relaciones entre ambas partes.

En un mensaje publicado en su cuenta de Twitter, Friedman anunció la entrega de cinco millones de dólares «a los hospitales y domicilios palestinos» para que puedan «cubrir sus necesidades vitales e inmediatas» en su lucha contra el coronavirus.

«Como principal donante humanitario del mundo, Estados Unidos está comprometido a ayudar al pueblo palestino en esta crisis», concluyó en su mensaje, publicado a última hora del jueves.

El Gobierno palestino ha repudiado el ofrecimiento. «Ni hemos querido ni queremos su dinero. Además, no tenemos ni relación ni contacto con ellos», ha respondido el portavoz del Gobierno palestino, Ibrahim Milhem, durante un balance diario sobre el impacto del coronavirus en la población.

Estados Unidos cortó casi por completo su ayuda a los palestinos en 2018 al cesar su aportación a la correspondiente agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA), unos 360 millones de dólares, así como la ayuda a seis hospitales de Jerusalén Este, estimada en 28 millones de dólares.

Asimismo, Estados Unidos ha reconocido Jerusalén como capital de Israel y presentado de manera unilateral un plan de paz para Oriente Próximo, sin consultar con los palestinos, en un acto que provocó la ruptura definitiva de relaciones.

Mientras tanto, la ministra de Salud palestina, Mai al Kaila, ha confirmado este viernes 12 nuevos casos de coronavirus en Cisjordania, que elevan a 307 los registrados en el territorio. Este balance se añade a los 95 casos declarados en la zona ocupada de Jerusalén Este, que el Gobierno palestino valora por separado.

La ministra ha precisado todos los nuevos casos son palestinos que proceden de Israel, donde estaban trabajando. Dos personas han perdido la vida en Cisjordania a causa de la enfermedad, mientras que en la Franja de Gaza, dominada por el movimiento islamista Hamás, no se tiene constancia de nuevos casos desde hace días.

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