Por MARK STEVENSON, Associated Press
CIUDAD DE MÉXICO (AP)

Las tormentas han derribado o dañado una gran cantidad de árboles en los bosques del centro de México donde la mariposa monarca, una especie migratoria, pasa el invierno, dijeron especialistas hoy.

Las tormentas de marzo causaron la pérdida de 54 hectáreas de pinos y abetos en los bosques al oeste de Ciudad de México, un área cuatro veces mayor a la afectada por la tala ilegal. En el invierno 2009-2010, lluvias intensas y deslaves causaron la pérdida de 106 hectáreas.

«Nunca habíamos visto semejante combinación de vientos fuertes, lluvia y temperaturas gélidas», dijo el especialista Lincoln Brower acerca de las tormentas del 8-9 de marzo.

Dos grandes pérdidas en cinco años podrían indicar cambios en las condiciones climáticas que han permitido la supervivencia de partes de los bosques de montaña. Este año la sequía causó la pérdida de otras 6.5 hectáreas.

«Esto destaca la fragilidad de estos bosques y de la monarca, y evidencia la importancia de la reforestación», expresó Omar Vidal, director del grupo conservacionista World Wildlife Fund México.

Para las mariposas es vital contar con bosques bien conservados, donde millones de los insectos de alas color naranja y negro se cuelgan de las ramas. El buen estado del árbol y el amontonamiento protegen a las mariposas de las lluvias frías y las caídas bruscas de temperatura.

Por eso la tala ilegal de árboles en el núcleo de 13 mil 551 hectáreas de la reserva es tan dañina. Los conservacionistas han tratado de convencer las comunidades agrarias y de montaña propietarias de la mayor parte de las tierras que el bosque es más redituable como atracción turística que la venta de la madera.

En abril, el gobierno anunció la creación de una unidad policial especial para patrullar las reservas naturales y combatir los delitos ambientales. Aunque la unidad todavía no se encuentra en el terreno, la tala ilegal en la reserva de la monarca se redujo este año a 12 hectáreas, comparado con 20 hectáreas en 2015.

A diferencia de años anteriores, donde la mayor parte de la tala se realizaba en las comunidades agrarias, este año unas tres cuartas partes ocurrió en las tierras públicas del área central, precisamente el tipo de terreno que la policía ambiental podría proteger con mayor eficacia.

«Por eso insistimos en que hay que erradicar la tala ilegal en la reserva y detener la destrucción del algodoncillo en las áreas de alimentación de la monarca en los Estados Unidos, para que así las mariposas puedan responder mejor a estos eventos climatológicos extremos», agregó Vidal.

Brower criticó la decisión de las autoridades de aprobar rápidamente el «salvataje» de los árboles derribados por las tormentas, ya que podría fortalecer los intereses madereros y afectar las posibilidades de regeneración natural del bosque.

Artículo anteriorRaúl Castro alerta a intelectuales de “oleada colonizadora global”
Artículo siguienteAlmagro: Sentencia a opositor marca fin de la democracia en Venezuela