Atenas
DPA

Grecia expulsó desde comienzos de este año a un total de 6 mil 427 migrantes en base al acuerdo bilateral con Turquía o en el marco del programa de devoluciones a sus países de origen de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), informó hoy el Ministerio de Protección Civil en Atenas.

Estas expulsiones tienen lugar de forma paralela a la devolución de inmigrantes y refugiados tras el acuerdo firmado entre la Unión Europea y Turquía, en cuyo marco han sido enviadas de vuelta a Turquía casi 400 personas.

Según el ministerio griego, este año Turquía aceptó a 900 inmigrantes de forma bilateral. Las 5 mil 500 personas restantes han sido devueltas a su país dentro de los programas de la OIM, que prevén que los inmigrantes que lo deseen pueden regresar a su país acompañados de la policía y con la documentación en regla. Para ello reciben una pequeña ayuda económica de unos pocos cientos de euros.

Tan sólo en abril, en Grecia fueron expulsadas mil 694 personas, en su mayoría de Albania (852), Pakistán (157) y Marruecos (107). Decenas de inmigrantes proceden de Argelia, Bangladesh, Túnez e Irán, según señaló el ministerio.

Grecia y Turquía firmaron hace 14 años un acuerdo de devoluciones bilateral. En el reciente encuentro que mantuvieron en marzo en Esmirna los jefes de Gobierno de ambos países, Alexis Tsipras y Ahmet Davutoglu, respectivamente, reavivaron el acuerdo.

El cierre de la ruta de los Balcanes y el acuerdo entre la UE y Turquía sobre la devolución de inmigrantes que han llegado de forma ilegal ha conseguido frenar la oleada de refugiados que llegaban Grecia. En apenas 24 horas llegaron hasta la mañana de hoy sólo 87 migrantes, informó el comité de crisis en Atenas. El miércoles fueron 55.

En el norte del país, persiste la tensión en la frontera con Macedonia, donde desde hace casi siete semanas los refugiados permanecen bloqueados en Idomeni, una importante conexión ferroviaria para la economía griega.

Atenas ha instado a las organizaciones humanitarias de Idomeni a ayudar para desmantelar este campamento irregular antes de fines de mayo. Por ahora no hay indicios de que los 10 mil refugiados quieran trasladarse voluntariamete a campamentos organizados.

Para no emplear la fuerza, se precisa la ayuda de las organizaciones humanitarias para el traslado, dijo el ministro griego para las Migraciones, Ioannis Mouzalas, en declaraciones al diario «Kathimerini» de Atenas.

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