Por JENNIFER PELTZ y COLLEEN LONG
NUEVA YORK / AP
El último enfermo de ébola que quedaba en Estados Unidos, un médico que ayudaba a las víctimas de la enfermedad en África, ya se recuperó y pidió abandonar el hospital hoy.
El doctor Craig Spencer fue dado de alta del hospital Bellevue en una alegre conferencia de prensa en que los médicos a su alrededor estallaron en vivas y aplausos. Su salida del hospital ocurre 19 días después de que fue diagnosticado con el virus.
El alcalde Bill de Blasio y su esposa abrazaron al médico de 33 años, que sonrió y tomó agua de un vaso en el podio. Sus padres asistieron a la ceremonia.
De Blasio calificó a Spencer de héroe. El médico trabajaba con la organización humanitaria Médicos sin Fronteras.
Spencer «ha sufrido mucho estas últimas semanas, pero ha tenido una robusta recuperación», expresó De Blasio.
Spencer fue diagnosticado el 23 de octubre, poco después de regresar de atender a enfermos en Guinea con Médicos sin Fronteras. Fue hospitalizado en una unidad especial de aislamiento.
Su condición fue modificada de grave a estable la semana pasada, y llegó a sentirse tan bien que pidió que le trajeran una bicicleta estacionaria y un banjo.
Su novia sigue bajo cuarentena en su casa. Dos amigos que inicialmente fueron declarados bajo cuarentena están bajo vigilancia médica.







