Nicaragua le respondió a Guatemala, luego de que el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex) externara su preocupación ante la depuración de una oposición electoral en el país centroamericano, gobernado de forma conjunta por Daniel Ortega y Rosario Murillo.
«Recibimos su nota y nuestra única respuesta consiste en recordar que la soberanía de un pueblo no se discute, y mucho menos puede ser cuestionada por otros países con graves problemas de legitimidad y unidad», dice la carta firmada por el canciller Valdrack Jaentschke.

EL COMUNICADO DE GUATEMALA SOBRE EL PROCESO ELECTORAL DE NICARAGUA
La respuesta fue directa, ya que se hizo por medio de una carta difundida en redes sociales, momentos después de que Guatemala emitiera su comunicación oficial.
«Observa con profunda preocupación la reciente decisión adoptada en primera lectura por la Asamblea Nacional de Nicaragua que aprueba reformas constitucionales que prohíben la participación de partidos políticos de oposición en las elecciones y extiende el mandato presidencial a siete años», dice el texto de la Cancillería guatemalteca.
También remarcó los principios que recogen la Carta Democrática Interamericana, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos:
«Pluralidad política, la participación ciudadana, la alternabilidad en el poder y la posibilidad de elegir y ser electo son elementos esenciales de cualquier democracia», expresa el texto del Minex.
Días después del anuncio, el presidente Bernardo Arévalo también enfatizó que las declaraciones de Ortega, antes de ser leídas en su parlamento, constituían una grave vulneración de los principios y propósitos consagrados en la Carta de Naciones Unidas.
EL ANUNCIO DE DANIEL ORTEGA
El régimen de Ortega en Nicaragua anunció a finales de julio que no permitiría la participación de opositores en las elecciones, pero fue el pasado 1 de septiembre que el Congreso aprobó la modificación.
«Aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder», lanzó en un discurso el mandatario durante un acto de masas en conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, celebrado en Managua.
Ortega sepultó explícitamente, y ahora por medio de una aprobación, cualquier posibilidad de alternancia democrática en el país al sentenciar que no permitirá procesos electorales que pongan en riesgo el control del oficialismo.
Ortega pone fin a la alternancia en Nicaragua: Aquí no volverá a haber elecciones








