El fiscal distrital de Manhattan Alvin Bragg. Foto La Hora: AP.

Republicanos molestos con el proceso contra el expresidente Donald Trump están tratando de desprestigiar al fiscal del caso, aseverando falsamente que la ciudad de Nueva York es un lugar abrumado por la delincuencia. La Comisión de Asuntos Jurídicos de la Cámara de Representantes, presidida por el republicano Jim Jordan, realizará el lunes una audiencia cerca del despacho del fiscal distrital de Manhattan, Alvin Bragg.

La mayoría republicana del panel califica la audiencia como un examen de las políticas «prodelincuencia» y «antivíctimas» de Bragg, quien es demócrata. Un miembro de la comisión, Andy Biggs, republicano por Arizona, tuiteó que Bragg «ha convertido a la ciudad de Nueva York en un pantano» y que «la anarquía está totalmente fuera de control». Los demócratas consideran la sesión como un espectáculo partidista que solo busca amplificar el enojo de los conservadores contra Bragg, el primer fiscal distrital de Manhattan de raza negra.

Las autoridades municipales de Nueva York le han implorado a Jordan a que cancele la sesión. C-SPAN se negó a transmitirla por televisión. «Esta es simplemente una donación a la campaña de Trump», declaró a CNN el viernes el alcalde Eric Adams, demócrata y quien fue capitán de la policía. «Esto es realmente una charada y es lamentable que en estos tiempos, estén usando el dinero de los contribuyentes para organizar esta charada».

 

La audiencia del lunes es apenas el más reciente intento de Jordan de usar sus poderes legislativos para defender a Trump de lo que él considera un proceso politizado. Jordan ha enviado cartas a Bragg exigiendo testimonios y documentos, argumentando que la fiscalía debe someterse al escrutinio legislativo porque recibe subsidios federales. Citó a declarar a Mark Pomerantz, un exfiscal que previamente supervisó la investigación sobre Trump.

Bragg demandó a Jordan la semana pasada en un intento por bloquear la citación, a la que calificó de «un ataque descarado e inconstitucional» como parte de una «campaña transparente para intimidar» a su despacho. Un juez federal fijó para el miércoles una audiencia en el caso. La audiencia de los republicanos es un intento por argumentar que Bragg está tan obsesionado con Trump que está dando rienda suelta a los criminales en la ciudad.

Atacar a la ciudad de Nueva York, cuyos líderes son mayormente demócratas, por el tema de la delincuencia es un truco añejo de políticos provenientes de distritos rurales o suburbanos. Es una retórica que convence a algunos, aunque en realidad los índices de delincuencia en la ciudad son significativamente menores a los del promedio nacional.

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