Al caer la noche la fuerza pública parecía tener la situación bajo control, aunque numerosos manifestantes, que rechazan la elección de Lula, permanecían en Brasilia cerca del centro de poder del gigante sudamericano.
A lo largo del día, una marea humana vestida de amarillo y verde ocupó las sedes del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial en la capital brasileña (centro), según constató la AFP, dejando imágenes impactantes que evocaron las de la invasión del Capitolio -sede del Congreso estadounidense- en Washington, el 6 de enero de 2021.
La «intervención federal» decretada por el presidente izquierdista consiste en la toma de control del comando de fuerzas de seguridad habitualmente dirigidas por autoridades locales.