Esta foto sin fecha distribuida por el Departamento Penitenciario Estatal de Oklahoma muestra a Benjamin Robert Cole Sr., ejecutado el jueves 20 de octubre de 2022. Foto: La Hora/AP

Oklahoma ejecutó a un hombre el jueves por la mañana a pesar del argumento de sus abogados de que padecía una enfermedad mental grave.

Se declaró el deceso de Benjamin Cole a las 10.22 de la mañana en la penitenciaría estatal de Oklahoma en McAlester. Fue el sexto ejecutado en Oklahoma desde la restauración de la pena capital en el estado en octubre de 2021.

Los abogados de Cole no negaron que mató a su hija Brianna Cole, de nueve meses de edad, al doblarla por la fuerza hacia atrás hasta quebrarle la columna y desgarrarle la aorta. Pero sostuvieron que Cole sufría una enfermedad mental grave y una lesión en el cerebro que se había agravado en los últimos años.

 

Cole rechazaba la atención médica y descuidaba su higiene personal, acumulaba comida y vivía en una celda a oscuras, con escasa o ninguna comunicación con el personal u otros presos, dijeron sus abogados a la junta de indultos y libertad condicional en una audiencia el mes pasado.

“Su estado ha seguido empeorando a lo largo de este año”, dijo la abogada Katrina Conrad-Legler.

La junta votó por 4 a 1 rechazar el pedido de clemencia, y un juez sentenció semanas atrás que Cole estaba en condiciones de ser ejecutado. La Corte Suprema rechazó dos pedidos de detener la ejecución, el miércoles y el jueves por la mañana.

 

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