El presidente ruso, Vladimir Putin (izquierda), escucha al director del monopolio ruso Gazprom, Alexei Miller. Foto La Hora: Mikhail Klimentyev, Sputnik, fotografía de Pool del Kremlin vía AP.

Rusia está jugando duro con el gas natural. El exportador estatal Gazprom anunció la interrupción de los suministros por gasoducto a Polonia y Bulgaria. Rusia exige que se le pague en rublos, no en dólares ni en euros.

Los líderes europeos han rechazado los pagos en rublos, alegando que una de las partes no puede cambiar los contratos hechos en dólares y euros. Sin embargo, se trata de algo más que eso. Europa está sometida a la presión de reducir sus importaciones de Rusia debido a la invasión de Ucrania, tanto para evitar pagar a las arcas de guerra del presidente Vladimir Putin como para evitar ser sometida a la presión rusa con recortes energéticos. Pero eso va a llevar tiempo, y Europa se verá apremiada a reponer sus reservas de gas para la temporada de calefacción del próximo invierno.

¿QUÉ BUSCA PUTIN?

Debido a que la orden de Putin de pagar en rublos está dirigida a «países hostiles», puede verse como una represalia por las sanciones que han impedido a muchos bancos rusos realizar transacciones financieras internacionales y han llevado a algunas empresas occidentales a abandonar sus negocios en Rusia.

Los motivos económicos para exigir rublos no están claros, porque Gazprom ya tiene que recibir el 80% de sus ingresos en el extranjero en rublos, por lo que el impulso a la moneda rusa podría ser mínimo. Un motivo podría ser político, para mostrarle a la ciudadanía rusa que Putin puede dictar los términos de las exportaciones de gas. Y al requerir pagos a través de Gazprombank, la medida podría desalentar más sanciones contra ese banco.

Si Putin estaba buscando un pretexto para aislar a los países que han apoyado a Ucrania, esto podría cumplir esa función. Rusia todavía envía gas a Hungría, cuyo primer ministro populista, Viktor Orban, sí aceptó el acuerdo de pago de Putin en el mismo sistema de gasoductos.

Rusia todavía envía gas a Hungría, cuyo primer ministro populista, Viktor Orban, sí aceptó el acuerdo de pago de Putin en el mismo sistema de gasoductos. Foto La Hora: Ap.

Simone Tagliapietra, experta en energía y miembro sénior del grupo de expertos Bruegel en Bruselas, dijo que «moviéndose de esta manera, Rusia está aprovechando la fragmentación de la UE: es una estrategia de divide y vencerás… por lo que necesitamos una respuesta coordinada de la UE».

¿PODRÍA EUROPA SOBREVIVIR UN CORTE TOTAL DEL GAS?

La economía de Europa tendría problemas sin el gas natural ruso, aunque el impacto variaría según la cantidad que utilice cada país. Los cálculos de los economistas varían mucho en cuanto a cuál será la pérdida a la economía europea en su conjunto. Los analistas de Moody’s dijeron en un estudio reciente que un corte total ruso de gas y petróleo llevaría a Europa a una recesión.

Alemania, la economía más grande del continente, depende en gran medida de los hidrocarburos rusos. Su banco central dijo que un corte total podría significar 5 puntos porcentuales de pérdida de producción económica y una mayor inflación. La inflación ya está en máximos históricos, lo que hace que todo, desde los comestibles hasta las materias primas, sea más caro, impulsado por el aumento de los precios de los energéticos.

El grupo de expertos de Bruegel estimó que Europa vería entre un 10% y un 15% menor demanda de lo normal durante la próxima temporada de calefacción de invierno, lo que significa que se tendrían que tomar medidas excepcionales para reducir el uso de gas.

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