El cabildeo en Estados Unidos se ha convertido en una especie de oficio normalizado a lo largo de los últimos años, porque distintos sectores de la vida nacional lo utilizan para tratar de influir en la toma de decisiones que pueden tener algún impacto en nuestro país y recientemente se han conocido diversos grupos que aprovechan las facilidades que el sistema norteamericano ofrece para el llamado lobbying o cabildeo.
Esta semana se conoció la más reciente decisión del gobierno de Estados Unidos relacionada con el tema del uso del sistema bancario de los Estados Unidos y ponen de ejemplo un análisis del lavado de dinero por agentes chinos e identificaron que personas con pasaportes extranjeros usaron el sistema para lavar $312 mil millones.
La Hora ha publicado la forma en la que las mafias que operan vía contrataciones del Estado, mandan dinero a China que no tiene ninguna justificación y por lo tanto, entendemos el enorme reto que esto significa para cualquier sistema bancario.
Dicho lo anterior, creemos muy importante que el Gobierno de Guatemala se active para dar más claridad en torno al tan necesario envío de remesas que hacen los guatemaltecos en aquel país y que es fundamental para la economía de Guatemala porque gracias a ese dinero, miles de familias subsisten y salen adelante.
Esos mismos migrantes son gente trabajadora que ayuda a la economía de los Estados Unidos haciendo trabajos que en su mayoría, los estadounidenses ya no desean realizar.
En 90 días los bancos y las entidades financieras que realizan el envío de remesas al exterior, deberán hacer una propuesta de un mecanismo mucho más exigente y ello tendrá un impacto directo en el envío de las remesas.
Guatemala es un país que depende económicamente de las remesas que superan la quinta parte del total del ingreso nacional y que son, en buen sentido, una columna vertebral de la economía, pero que además permiten el sustento y sobrevivencia a millones de familias en el país. Se estima que más de tres millones de guatemaltecos han emigrado por la falta de oportunidades en su propia tierra y por la carencia de facilidades para ganarse la vida, lo que generó una tremenda ola migratoria en la que muchos se jugaron la vida para lograr el cometido de encontrar empleo en Estados Unidos.
Los trabajadores guatemaltecos son sumamente apreciados por todos aquellos que les han tendido la mano, porque han comprobado su dedicación, eficiencia y honestidad; lejos de la idea de que los migrantes son una partida de delincuentes que deben ser expulsados, muchos empresarios dependen de ese trabajo y sin duda que un eficiente cabildeo puede hacer que se recapacite no sólo sobre el tema del traslado de las remesas, sino en cuanto a lo que ellos significan para la economía, tanto de Estados Unidos como de Guatemala.
El gobierno y los grupos que entienden y han practicado el cabildeo tienen que hacer en este momento un esfuerzo por lograr que las medidas que surjan de la petición de la Casa Blanca no dañen a esos millones de familias que viven de las remesas y también a un país que sobrevive gracias al esfuerzo y dedicación de los paisanos que emigraron. No es simplemente algo para defender al migrante, sino para preservar la economía nacional y la de muchísima gente que sobrevive gracias a las remesas, razón por la que hablamos de un cabildeo verdaderamente vital para el país.








