
La economía guatemalteca se mantiene estable y con mejores expectativas.
El Panel de Analistas Privados del Banco de Guatemala (Banguat) proyecta que 2026 cerrará con inflación de 4.05% y un crecimiento económico de 3.7%, mientras la confianza empresarial sube por segundo mes consecutivo.
La encuesta, realizada entre la segunda y cuarta semana de junio de 2026, mide lo que piensan los principales especialistas del país sobre el rumbo de los precios, el crecimiento y el clima de negocios.
TREGUA EN LOS PRECIOS
Los analistas esperan que la inflación siga bajando. Para junio de 2026 la proyectaban en 3.39%, para julio en 3.44% y para agosto en 3.49%.
De hecho, la inflación reportada por el Banco de Guatemala se ubicó para junio en 2.27%.
Para diciembre de 2026 la previsión quedó en 4.05%, lo que representa 0.08 puntos menos que lo estimado hace un mes.
La buena noticia es que la tendencia se mantiene a la baja también para 2027. Para diciembre de 2027 el panel prevé 3.95%, y en un horizonte de 5 años, hasta 2031, la inflación se ubicaría en 3.80%.
¿Qué puede mover los precios? Según los analistas, 6 factores: precios de energéticos, inflación externa, materias primas, política fiscal, clima y política monetaria.
El Banguat coincide e identifica algunos de estos riesgos, tales como la fragilidad de la paz en Medio Oriente y su impacto en los precios de los combustibles, así como a la posibilidad de que las condiciones climáticas en el país se vean afectadas por el fenómeno de El Niño.
Guillermo Díaz, economista de la Universidad Rafael Landívar (URL) coincide, pero es cauteloso. Explicó que, si bien la tasa de inflación a junio es menor que la del año pasado a ese mes, el riesgo de más alzas en precios de los combustibles sigue, «por la continuidad de la guerra en Irán».
Añadió que falta lo que se llama inflación de segunda vuelta, representada por el aumento en el precio de los alimentos, que ya empiezan a cosecharse, a causa del incremento del costo de los fertilizantes.
El economista Mario García Lara añade que los precios del petróleo siguen atados a los conflictos en Medio Oriente y a decisiones de la OPEP. Su proyección: la inflación cerrará el año dentro del rango meta del Banguat, pero en niveles más altos que los de los dos años anteriores.
“Debemos recordar que Guatemala importa una parte importante de su inflación”, agregó García Lara.
CRECIMIENTO AL ALZA
El panel estima que el PIB Real crecerá 3.7% en 2026 y 3.8% en 2027. Aunque la previsión para este año bajó una décima frente a mayo, para el próximo año subió una décima.
El primer trimestre de 2026 habría crecido 3.8%, también una décima más que lo previsto en mayo.
Para que ese crecimiento se sostenga, los analistas señalan 5 motores: precios de energéticos, política fiscal, estabilidad de precios, inversión pública y privada, y un mercado interno fuerte.
Esto coincide con la propia previsión del Banguat, que destaca que el comportamiento de los indicadores económicos de corto plazo sigue siendo «positivo», en congruencia con la estimación de crecimiento económico prevista para 2026 (entre 3.1% y 5.1%), a pesar de las amenazas externas.
Esta proyección también se refuerza en la medida que el Gobierno central ejecute varios proyectos de infraestructura prioritaria en lo que queda de este año y todo 2027.
El Gobierno proyecta USD 3 mil millones en carreteras, USD 1 mil millones en puertos y USD millones en metro para 2026/27, mientras que en energía hay licitaciones por USD 5 mil millones en renovables, gas y transmisión.
García Lara destaca que, sobre el crecimiento, el panorama es positivo, pero con matices.
El país crecerá más de 3% este año, y ese ritmo podría ser mayor si se ejecutan los proyectos de infraestructura anunciados.
“No es solo el gasto público de corto plazo. Una infraestructura bien hecha reduce costos logísticos, facilita el comercio y atrae inversión privada”, señaló. El problema histórico, dijo, no es anunciar obras, sino ejecutarlas con oportunidad y transparencia.
El economista fue claro en qué amenaza ese crecimiento sostenido. A nivel externo: incertidumbre internacional, más proteccionismo y una posible desaceleración de EE.UU., que golpearía exportaciones y remesas.
A nivel interno, un activo clave es el tipo de cambio estable. Para García Lara es uno de los principales activos macroeconómicos del país. Reduce incertidumbre para familias y empresas, contiene la inflación importada y facilita planificar inversiones.
INFLUJO DE LAS REMESAS Y EL COMERCIO
El analista de la URL añade que el crecimiento de 2026 podrá ser un poco más alto que el del año pasado, no sólo por el impulso de la construcción, sino también por el consumo que provoca las remesas.
Díaz reconoce que las remesas podrían poner en riesgo el crecimiento sostenido a mediano plazo. «Por ahora siguen creciendo a tasas altas, ya no muy altas, pero se vislumbra a mediano plazo un estancamiento y eventual caída, a causa de la política de deportaciones y el freno a la migración», agrega.
Para Rubén Morales, ex ministro de Economía, el éxito en el crecimiento también dependerá de seguir prestándole atención a sectores clave como el comercio internacional.
En este contexto, Guatemala necesita seguir fomentado su base exportadora, si quiere llegar a más mercados.
«Para que Guatemala pueda vender más y llegar lejos necesita volumen y calidad. Allí puede entrar el Gobierno y sus herramientas para que pequeños productores se unan, generen volumen y juntos desarrollen estrategias para alcanzar nuevos destinos para sus productos», agregó Morales.
Las exportaciones tienen un peso estratégico en el desarrollo del país. En 2025 sumaron más de USD 15 mil 500 millones, impulsadas por vestuario, café, banano y azúcar, con EE.UU. y Centroamérica como principales destinos.
Aportan divisas, empleo en agro e industria y ayudan a diversificar la economía. «Guatemala crece por dentro, pero se fortalece y genera más empleo cuando las exportaciones también empujan», remarcó el exministro.

MAYOR OPTIMISMO
Un dato clave: el Índice de Confianza de la Actividad Económica se ubicó en 56.47 puntos en junio. Es 0.95% más que en mayo y 5.61% más que en junio de 2025.
Traducción: los especialistas perciben un mejor ambiente para invertir y hacer negocios que hace un año.
En síntesis, los precios se están controlando. La inflación de 4.05% para fin de año es menor a lo que se esperaba hace un mes. Eso significa menos presión para el bolsillo en la segunda mitad del año.
García Lara añade un factor crítico que podría impactar en ese denotado optimismo: la falta de Estado de Derecho, la inseguridad jurídica y la baja calidad del capital humano. “Ningún país crece de forma sostenida solo con gasto público. El crecimiento duradero viene de mayor productividad e inversión privada”, agregó.
Guatemala mantiene como sectores económicos más dinámicos a los tradicionales con historial de inversión: alimentos y bebidas procesadas, vestuario y textiles, manufactura ligera y servicios de BPO y Contact Centers.
La agroindustria sigue liderando exportaciones con café, azúcar, banano y productos con valor agregado. Vestuario se beneficia del nearshoring y representa cerca de un tercio de las ventas a EE.UU. A esto se suma la manufactura de cosméticos, plásticos y autopartes, y los servicios tecnológicos y empresariales, que siguen generando miles de empleos formales.
Morales explica que a estos sectores se suman áreas emergentes que están marcando la nueva ola de inversión: infraestructura, energía, turismo, salud, biotecnología y eléctrico-electrónico. El turismo y la construcción también repuntan, y departamentos como Escuintla, Zacapa, Izabal y Quetzaltenango se están consolidando como nuevos polos industriales y logísticos fuera de la capital.
Los consultados coinciden en que lo que atrae el capital es la combinación de estabilidad macroeconómica, ubicación estratégica, mano de obra joven y el impulso del nearshoring.
Guatemala tiene inflación controlada, tipo de cambio estable, 2 puertos, 2 aeropuertos y tratados comerciales con los principales mercados.
El reto ahora es ejecutar los proyectos de infraestructura y dar certeza jurídica para que el país pueda pasar de una inversión de 16% del PIB a niveles cercanos al 26% y sostener un crecimiento de 5% anual.
El mensaje del Panel es claro: Guatemala va en la dirección correcta. Inflación bajando, crecimiento estable y más confianza. El reto ahora es proteger esos 3 pilares frente a choques externos como el precio del petróleo y la incertidumbre fiscal.

INE CONFIRMA BAJADA EN PRECIOS
El costo de la vida en Guatemala dio un respiro en junio de 2026. El Índice de Precios al Consumidor, IPC, registró un ritmo inflacionario de 2.27%, menor en 0.59 puntos al de mayo cuando fue de 2.86%.
Sin embargo, frente a junio de 2025 la inflación está 0.49 puntos más alta, lo que indica que los precios siguen subiendo más rápido que hace un año.
En junio, 2 de las 13 divisiones que mide el IPC empujaron los precios al alza. Vivienda aportó 0.0761% y Alimentos 0.0492% de incidencia positiva mensual. Es decir, pagar casa y comer siguió siendo lo que más pesó en el gasto familiar.
Dentro de alimentos, los productos que más subieron fueron: papas 0.0586%, tortillas 0.0253% y ejotes 0.0150%. También presionaron al alza el gas propano en cilindro 0.0382% y la leña 0.0120%. Para miles de hogares, cocinar cada día fue más caro.
La buena noticia vino del lado del transporte y algunas verduras. Transporte tuvo la mayor incidencia negativa mensual: -0.5050%. Esto se explica porque la gasolina bajó -0.4558% y el diésel -0.0294%.
También dieron alivio tomates -0.0641%, limones -0.0114% y güisquil -0.0101%. En resumen: llenar el tanque y comprar tomate fue más barato. Pero comprar papa, tortilla y pagar el cilindro de gas costó más.
El informe también mide el poder de compra. En junio 2026, un quetzal vale 0.96 centavos comparado con el año base 2024. Traducción: con el mismo quetzal de hace 2 años hoy se compra 4% menos. Perdió 0.04 centavos de poder adquisitivo en el último año.







