
Toyota anunció el lunes una inversión de USD 3 mil 600 millones para ampliar su planta de San Antonio, Texas, un proyecto que incluirá el traslado gradual de parte de la producción de la camioneta Tacoma desde Baja California y que la compañía aseguró no modifica el compromiso con sus operaciones en México.
La automotriz informó en un comunicado que la inversión permitirá construir una segunda línea de ensamblaje, ampliar en unos 2.5 millones de pies cuadrados el complejo de San Antonio y crear 2 mil nuevos empleos, con el objetivo de incrementar la producción de las camionetas Tacoma, Tundra y Sequoia.
Toyota explicó que la transferencia de la producción de la Tacoma desde su planta de Baja California se realizará de manera escalonada durante aproximadamente cuatro años y señaló que la decisión forma parte de su estrategia para fortalecer su capacidad manufacturera en Norteamérica.
No obstante, la empresa subrayó que mantiene su compromiso con las operaciones en Estados Unidos, Canadá y México, al tiempo que reiteró su respaldo a una pronta renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que el acuerdo comercial es fundamental para preservar la competitividad de la industria automotriz regional.
El presidente y director ejecutivo de Toyota Norteamérica, Ted Ogawa, afirmó que la expansión refleja la confianza de la compañía en la manufactura estadounidense y contribuirá a fortalecer la cadena de suministro, responder a la demanda de los consumidores y generar oportunidades económicas en Texas.
Con esta inversión, Toyota elevará a USD 8 mil 300 millones el monto destinado al complejo de San Antonio desde 2003.
La empresa prevé que la nueva línea de producción entre en operación hacia 2030, cuando la instalación prácticamente duplicará su tamaño actual.
TRUMP LO ATRIBUYE A LOS ARANCELES; SHEIMBAUM SE MUESTRA CONFIADA
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este martes el anuncio de Toyota, decisión que atribuyó a su política arancelaria.
«Toyota se traslada de México a Estados Unidos (¡a Texas!). Es algo de gran importancia. ¡Los aranceles están surtiendo efecto!», valoró el presidente estadounidense en su red Truth Social.
Mientras que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que no hay «preocupación» por el anuncio de Toyota al tiempo que destacó que están en contacto con el fabricante de vehículos.
«No hay mayores afectaciones y no hay preocupación por este tipo de movimientos. Se está hablando con Toyota para ver la planta en Tijuana, cómo va a haber un proceso en donde se van a ir trasladando a los Estados Unidos y nosotros buscamos siempre la mejor condición para los trabajadores», declaró la mandataria en su conferencia de prensa diaria.

Respecto de la decisión, Sheinbaum descartó que se produzca por la negativa de Washington de prorrogar el tratado comercial con México y Canadá (T-MEC) y dijo que la versión que les trasladó Toyota es que forma parte de su «revisión global».
«Nosotros (queremos) garantizar el empleo y seguir con las inversiones», sentenció.
La reacción de la gobernante se produce después de que la Secretaría de Economía de México explicara -en un comunicado- que la decisión de Toyota se materializará en un «proceso gradual» que concluirá en 2030.
«Toyota continúa en análisis del futuro que tendrá la planta a partir de 2030», añadió la dependencia gubernamental.
Asimismo, subrayó que la empresa mantendrá la planta que tiene en el estado de Guanajuato (centro), instalación que «emplea a 2 mil 800 personas de manera directa y que genera otros miles de empleos de manera indirecta en la región».
Por último, Economía informó que en los próximos días se va a anunciar una inversión de más de USD 500 millones en el país por parte de «otra empresa automotriz», sin precisar la entidad en cuestión.







