El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández reapareció este domingo con un anuncio que hasta hace unos meses parecía improbable. En un video difundido en su cuenta de X, el exmandatario aseguró que regresará a su país el próximo 26 de julio, siete meses después de haber recuperado la libertad en Estados Unidos gracias al indulto que le concedió el presidente Donald Trump, poniendo fin a la condena de 45 años de prisión que cumplía por sus vínculos con el narcotráfico.
“Domingo 26 de julio. Ese día, primero Dios, volveré a mi tierra”, afirma Hernández al inicio del mensaje, de poco más de dos minutos, en el que mezcla referencias religiosas con el reencuentro familiar que asegura esperar desde que abandonó la cárcel. “No puedo negarles la profunda emoción, la alegría que siento en mi corazón porque volveré a casa”, dice antes de mencionar a su madre, su esposa, Ana García, sus hijos, sus nietas y los amigos que, según sostiene, permanecieron a su lado durante el proceso judicial.
El exmandatario, conocido como JOH, dedica buena parte del video a recordar su paso por prisión, una experiencia que califica como “sumamente dura” y que asegura no desearle “a nadie”. Sin hacer referencia a las acusaciones que lo llevaron a ser condenado en Nueva York, insiste en que la fe fue el sostén durante los años que permaneció encarcelado.
“La vida viene con dificultades, con unos problemas más grandes que otros. Lo importante es cómo enfrentamos los problemas. Para mí debe ser con determinación, con disciplina y con fe”, afirma. El mensaje concluye con una cuenta regresiva hacia su regreso. “Yo estoy contando los días para que llegue el 26 a las nueve de la mañana. Ahí estaré en mi tierra”.
¡VOLVEREMOS A VERNOS! ¡EL MOMENTO DE VOLVER A CASA HA LLEGADO! 🇭🇳
Primero Dios, este próximo domingo 26 de julio a las 9:00 AM estaré de regreso en nuestra tierra.No puedo… de verdad no puedo negarles la profunda emoción y la alegría que siento en el corazón por volver a… pic.twitter.com/OgPr8dUa7M
— Juan Orlando Hernández (@JuanOrlandoH) July 5, 2026
DEL INDULTO AL RETORNO
La reaparición pública de Hernández llega después de un giro político y judicial que alteró por completo el desenlace de uno de los casos más emblemáticos de la lucha de Estados Unidos contra el narcotráfico en Centroamérica.
En diciembre de 2025, Trump le concedió un indulto cuando el expresidente hondureño cumplía una condena de 45 años de prisión impuesta por una corte federal de Nueva York, que lo declaró culpable de participar durante más de una década en una conspiración para facilitar el envío de cientos de toneladas de cocaína hacia territorio estadounidense a cambio de sobornos millonarios.
La decisión del mandatario estadounidense provocó fuertes críticas por producirse en plena crisis poselectoral hondureña y después de que Trump expresara públicamente su respaldo al entonces candidato presidencial conservador Nasry Asfura. Al justificar el perdón, el presidente estadounidense sostuvo que Hernández había sido tratado “con mucha dureza e injusticia” y respaldó las versiones que cuestionaban el proceso judicial en su contra.
Cuatro meses después, en abril de este año, Hernández volvió a reivindicar su inocencia al asegurar que la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York había ordenado desestimar el proceso penal que derivó en su condena. Según la versión difundida por el exmandatario, la resolución anulaba formalmente el caso y confirmaba lo que durante años sostuvo: que había sido víctima de una persecución política.
El anuncio de su regreso, sin embargo, revive también las controversias que rodean su situación jurídica en Honduras. Tras conocerse el indulto concedido por Trump, el entonces fiscal general Johel Zelaya ordenó en diciembre de 2025 su captura inmediata si ingresaba al país, al considerar que debía responder ante la justicia hondureña pese a la decisión adoptada por la Casa Blanca.
El fiscal general de Honduras pide la «captura internacional» del expresidente Hernández
Durante el juicio celebrado en Nueva York, la Fiscalía estadounidense sostuvo que utilizó el poder del Estado para proteger cargamentos de droga que cruzaban Honduras con destino a Estados Unidos y que recibió, entre otros pagos, un millón de dólares del narcotraficante mexicano Joaquín El Chapo Guzmán. Hernández rechazó siempre esas acusaciones y defendió que el proceso respondía a intereses políticos.
Ahora, con un boleto de regreso anunciado para el 26 de julio, el expresidente prepara un retorno que trasciende el ámbito personal. Su llegada pondrá nuevamente en el ojo del huracán a una de las figuras más polarizantes de la historia reciente de Honduras, cuyo nombre continúa dividiendo al país entre quienes consideran que fue víctima de una persecución judicial y quienes lo identifican como el principal símbolo del llamado narcoestado hondureño.
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