
El ganado ilegal que estaría operando en Guatemala por grupos ilícitos ayudó a que el gusano barrenador se propagara en la región centroamericana, llegando hasta Estados Unidos, según una investigación.
El «narco-ganado» ya es una realidad en Guatemala, un fenómeno detectado por las autoridades. El Ministro de la Defensa, Henry Saenz, hizo mención a esta práctica ilegal cuando presentó su estrategia para combatir el narcotráfico en el país con el apoyo de los Estados Unidos.
Saenz explicó que al norte del territorio nacional la actividad más común puede ser el narco-ganado, donde los traficantes atraviesan toda la reserva de la biosfera maya a partir del río San Pedro hacia el norte, toda la reserva de la Laguna del Tigre. El ganado lo utilizan para poder trasegar ilícitos como cocaína.
Por su parte, el medio investigativo InSight Crime encontró conexión entre el narco-ganado y la propagación del parásito del gusano barrenador que se esparce por la región y ha llegado hasta Estados Unidos.
«Detectadas por primera vez cerca de la frontera entre México y Guatemala, las redes de tráfico de ganado facilitaron la propagación hacia el norte del parásito del gusano barrenador, que terminó llegando a Estados Unidos», puntualiza la investigación de InSight Crime.
De acuerdo con el informe, el tráfico ilegal de ganado se extiende desde las reservas naturales de Nicaragua, Honduras y Guatemala hacia el norte, llegando a la cadena alimentaria en México e incluso en Estados Unidos.
Además de provocar deforestación masiva, así como violencia contra las comunidades del sector, el tráfico de ganado se está usando para encubrir otras actividades paralelas como el trasiego de cocaína y el lavado de dinero, sostiene el informe.
Se estima que esto está teniendo repercusiones negativas en la salud pública y la salud agroalimentaria. El tráfico de ganado «facilitó la propagación de enfermedades y plagas en toda la región, incluido el gusano barrenador», señala la investigación.

EL TRÁFICO DE GANADO
Ecosistemas naturales más extensos e importantes de las Américas están siendo amenazados por la demanda de ganado y entre ellas destacan las reservas naturales de Bosawás e Indio Maíz en Nicaragua, la Reserva de Río Plátano en Honduras y la Reserva de la Biosfera Maya en Guatemala.
Con base en el área deforestada que se necesita para la crianza de ganado, InSight Crime hizo un estimado de la cantidad de ganado que se estaría criando en las referidas reservas naturales.
En el caso puntual de Guatemala, se calcula que son alrededor de 440 mil cabezas de ganado en la Reserva de la Biosfera Maya.
Sin embargo, determinar cuántas de estas cabezas se introducen de contrabando es más complejo, ya que no se puede rastrear el origen del ganado desde el momento en que los animales fueron incorporados ilícitamente a la cadena de distribución legal.
La sospecha es que grandes cantidades de ganado centroamericano son introducidas ilegalmente en los estados mexicanos de Tabasco y Campeche.
Autoridades mexicanas dieron una aproximación a InSight Crime de que cerca de 800 mil cabezas de ganado cruzan ilegalmente al país cada año a través de la frontera sur con Guatemala. Cada cabeza se vende en USD 400, agrega.
InSight Crime refiere que la ganadería ilegal se concentra en los parques nacionales Laguna del Tigre y Sierra del Lacandón, cerca de Chiapas, Tabasco y Campeche, los tres estados mexicanos a través de cuya frontera se trafica con ganado.
Asimismo, refiere que organizaciones criminales mexicanas como el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) han utilizado este territorio para sus prácticas ilícitas.

Más de cuatro mil bovinos recibieron tratamiento contra el gusano barrenador en puesto fronterizo







