La época mundialista es propicia para explorar qué pasa más allá del juego en la cancha. El cuerpo es una maquinaria increíble que transforma los impulsos en movimientos, pero no es inagotable. Al contrario, un sobreesfuerzo puede provocar lesiones.
En este sentido, la licenciada Yamileth Chinchilla, directora de la carrera de Fisioterapia, de la Universidad Da Vinci, explica qué pasa en el cuerpo durante las lesiones.
Durante el esprint, por ejemplo, las aceleraciones repentinas que necesitan los futbolistas ejercen cambios bruscos en el cuerpo y en un corto lapso.
Estas carreras en el campo de juego terminan exigiendo grandes cantidades de energía para alcanzar movimientos rápidos, un escenario que hace factibles las lesiones.
PRESIÓN SOBRE LOS MÚSCULOS
Chinchilla desarrolla que el esprint al que están acostumbrados los futbolistas requiere un cambio interno drástico, pasando de una pasividad en el cuerpo o un respiro en la cancha a presionar los músculos para que ejerzan grandes cantidades de fuerza en pocos segundos, y no solo para aumentar la velocidad sino que también para los cambios de dirección y al frenar.
En esta mecánica, los músculos liberan bastante energía, se estiran y contraen, elevando el consumo energético igualmente de rápido que la carrera.
En este sentido, el estudio «Prevención de Lesiones Musculares en Futbolistas a Través de Programas de Ejercicios Excéntricos y Pliométricos», de la Universidad Europea, recoge que el 39 % de las rupturas parciales y las distensiones en los músculos isquiotibiales se producen principalmente durante el sprint.

Estas exigencias al cuerpo y los cambios constantes en las contracciones musculares pueden elevar el riesgo de lesiones, siendo las roturas musculares las de mayor riesgo y que hacen que el jugador esté más días fuera de la cancha, según el mismo estudio.
TENDONES, RESORTES DE LA ENERGÍA Y MOVIMIENTO
La directora de la carrera de Fisioterapia, de la Universidad Da Vinci, expone que los tendones acompañan a los músculos en estos esfuerzos.
Durante el esprint, los tendones sirven de «resortes» para soportar los niveles de energía utilizados y liberarlos para hacer el movimiento más eficientes, indica.
Sin embargo, advierte que los tendones, incluidos el famoso tendón de Aquiles, pueden sobrecargarse. Y con esto, aumenta el riesgo de lesiones.
A estos factores se suma la fatiga, que puede disminuir la eficiencia del movimiento y hacerse más frecuente en el último lapso del partido, según señala el artículo Dolor inguinal en el fútbol, del sitio Cultura, Ciencia y Deporte.
Con este coctel de componentes en el cuerpo durante el esprint, se puede hacer más factible una lesión.
Bajo este panorama, la directora Chinchilla enfatiza que «la fisioterapia no solo trata lesiones; también ayuda a prevenirlas, optimizar el rendimiento y mantener a los deportistas saludables».
Asimismo, Diana Canahuí, docente de Fisioterapia Aplicada al Deporte, de la Universidad Da Vinci, refiere que es de suma importancia que quienes atiendan a los deportistas tengan la preparación adecuada.
Esto, para que se pueda dar una atención segura, eficiente y basada en evidencia ante las diferentes situaciones que pueden presentarse durante la práctica deportiva.
De esta manera, el esprint es necesario durante el futbol, pero se debe tener cuidado con los niveles de fatiga para evitar lesiones, ya que se puede convertir en el «talón de Aquiles» si se abusa de este recurso sin comprender que el cuerpo tiene límites.








