La aplicación reduce el tiempo de atención de los pacientes con derrame cerebral, por ahora en el Hospital San Juan de Dios. Foto La Hora: cortesía

“Por cada minuto que pasa sin atender a un paciente con derrame cerebral, mueren aproximadamente dos millones de neuronas”, con esa frase, el neurólogo José Domingo Barrientos resume la urgencia detrás de una de las enfermedades más letales y discapacitantes del mundo.

Para intentar ganar minutos valiosos en esa carrera contra el tiempo, médicos del Hospital General San Juan de Dios junto con especialistas del Instituto de Ingeniería Biomédica de la Universidad Galileo desarrollaron una plataforma tecnológica que conecta a los cuerpos de socorro y hospitales antes de que el paciente llegue a la emergencia.

La herramienta es parte de un proyecto para mejorar la atención de los accidentes cerebrovasculares en el país por medio de protocolos especializados, capacitación médica y un sistema digital que alerte previamente a los hospitales desde la ambulancia, lo que permitiría que el personal se prepare minutos antes de recibir al paciente.

El derrame cerebral, también conocido como ictus o accidente cerebrovascular, representa actualmente la segunda causa de muerte y la principal causa de discapacidad neurológica a nivel mundial, según explicó Barrientos. En Guatemala, sin embargo, solo el 1% de los pacientes logra acceder a una atención adecuada y oportuna.

La enfermedad ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia el cerebro se interrumpe por la obstrucción o ruptura de un vaso sanguíneo. Investigaciones académicas como el estudio “Prevalencia de factores de riesgo cardiovascular”, elaborado por estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala, explican que estos eventos suelen originarse por hipertensión arterial, depósitos de grasa en las arterias y otros factores cardiovasculares que dificultan el flujo sanguíneo normal hacia el cerebro.

El mismo estudio advierte que las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares se han convertido en una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en Guatemala, provocadas por el crecimiento de enfermedades crónicas no transmisibles como obesidad, diabetes e hipertensión arterial, en donde el sedentarismo juega un papel importante.

Además, señala que países latinoamericanos enfrentan una transición epidemiológica donde las enfermedades infecciosas comienzan a ser desplazadas por padecimientos cardiovasculares y degenerativos.

Según el doctor Barrientos, esta realidad ya se refleja en el país. «Durante los últimos cinco años, el Hospital General San Juan de Dios ha atendido aproximadamente a 750 pacientes con enfermedad cerebrovascular. El 80% corresponde a infartos cerebrales provocados por obstrucción arterial y el 20% a hemorragias cerebrales.

“Es una enfermedad que continúa aumentando”, afirmó.

UNA SOLUCIÓN DIGITAL  

La idea de crear una plataforma tecnológica inició cuando el doctor Barrientos solicitó apoyo al Instituto de Ingeniería Biomédica de la Universidad Galileo para intentar reducir los tiempos de respuesta en la atención de pacientes con sospecha de derrame cerebral.

Andrea Lara, directora del instituto, explicó que el proyecto surgió precisamente para responder a un problema identificado dentro del sistema de salud. “Nosotros nos dedicamos a desarrollar tecnología que aborde necesidades en salud”, enfatizó.

Los investigadores diseñaron una plataforma compuesta por dos herramientas complementarias, según explicó Lara. La primera está dirigida a la población en general y busca enseñar a reconocer los síntomas de un derrame cerebral mediante la estrategia denominada Camaleón. 

La segunda, que es la que está orientada a cuerpos de socorro y hospitales, permite conectar directamente a los bomberos, paramédicos y centros asistenciales durante las emergencias.

La meta principal es reducir el tiempo que transcurre entre la aparición de los síntomas y el tratamiento médico. 

CÓMO FUNCIONA ESTE SISTEMA

Cuando los cuerpos de socorro llegan a atender una emergencia con sospecha de accidente cerebrovascular, pueden activar un chatbot especializado desde sus dispositivos móviles.

La herramienta se basa en la escala médica “Rapid Arterial Occlusion Evaluation” (Race), que se usa internacionalmente para evaluar la gravedad neurológica de pacientes con posible ictus.

Juan Pablo Rodríguez, investigador del instituto, explicó que el sistema guía paso a paso al personal de emergencia para recopilar información clínica relevante.

“La idea es que el chatbot vaya guiando al servicio de emergencia para que pueda ir tomando los datos del paciente”, indicó.

Durante el proceso, los bomberos registran los signos neurológicos, nivel de gravedad y otros datos médicos, que posteriormente son enviados al hospital receptor. Con esa información, los médicos pueden prepararse previo a la llegada de la ambulancia y atender de inmediato. 

“La idea es que el hospital ya esté listo cuando el paciente entre por la emergencia”, explicó Barrientos.

El sistema también permite calcular tiempos estimados de traslado, facilitando la coordinación entre el personal prehospitalario y el equipo médico que espera al paciente.

CADA MINUTO CUENTA DURANTE UN ICTUS

En neurología existe una frase ampliamente utilizada, según el doctor Barrientos: “El tiempo es cerebro”. Según su experiencia, una persona con derrame cerebral dispone de una ventana aproximada de 4.5 horas desde el inicio de síntomas para recibir tratamiento y reducir significativamente el riesgo de discapacidad permanente o muerte.

Dentro del hospital, los protocolos internacionales establecen que el paciente debe ser atendido en menos de 60 minutos desde su ingreso.

Actualmente, el Hospital General reporta tiempos promedio de atención cercanos a los 42 minutos; sin embargo, Barrientos mencionó que gracias a las prenotificaciones realizadas mediante el chatbot, esos tiempos se han reducido a entre 25 y 30 minutos.

Aun con los resultados positivos de atención dentro de los centros asistenciales, los especialistas identifican que el principal obstáculo continúa estando fuera de ellos.

Barrientos explicó que muchas familias no reconocen síntomas como debilidad facial, dificultad para hablar o pérdida de fuerza en brazos y piernas, por lo que los pacientes suelen permanecer varias horas en casa antes de buscar ayuda.

“El problema es que cuando se dan cuenta de que ya no se levantan bien, entonces acuden cuando nosotros ya no podemos actuar”, señaló.

El médico del hospital detalló que únicamente el 3% de los pacientes atendidos en los últimos cinco años llegó al hospital mediante ambulancia, lo que significa que la mayoría utilizó transporte particular, perdiendo tiempo valioso en el tráfico y retrasando el inicio de la atención especializada.

De acuerdo con la investigación, “Factores de riesgo asociados a enfermedad cardiovascular en el municipio de Zacapa”, desarrollada por la Universidad de San Carlos de Guatemala, la falta de prevención, educación y reconocimiento temprano de enfermedades cardiovasculares es todavía uno de los principales desafíos para reducir la mortalidad asociada a estas patologías.

LOS PRIMEROS RESULTADOS DEL BOT

El proyecto aún funciona como plan piloto, pero los investigadores de la Universidad Galileo y médicos del Hospital General aseguran que ya muestra resultados positivos.

Según Rodríguez, durante las primeras semanas de funcionamiento se registraron entre 30 y 35 activaciones del chatbot por parte de cuerpos de socorro, lo que representa alrededor de 30 pacientes que pudieron beneficiarse de este sistema de coordinación temprana.

Además, la plataforma ha sido adoptada por distintos servicios de emergencia que han participado en capacitaciones junto al personal hospitalario. “Lo que queremos es que la mayoría de los pacientes lleguen por medio de los servicios de emergencia”, afirmó Rodríguez.

Por ahora, el sistema opera solo en el hospital San Juan de Dios, aunque los desarrolladores indicaron que trabajan para ampliar gradualmente la red hacia otros hospitales del país.

Sin embargo, estos indicaron que no todos los centros asistenciales cuentan con la infraestructura necesaria para recibir y tratar adecuadamente a pacientes con derrame cerebral, por lo que la expansión deberá realizarse de forma progresiva.

CÓMO RECONOCER UN DERRAME CEREBRAL 

Parte del proyecto también busca involucrar a la población en la detección temprana de la enfermedad, según el médico y los investigadores, y por esto se promueve la “estrategia Camaleón”. Esta es una herramienta educativa que explica cómo identificar rápidamente los signos más comunes de un ictus. 

CA: significa “cara torcida”.

MA: representa debilidad en manos o piernas. 

LEÓN: se refiere a problemas en el lenguaje. 

 

Lara detalló que, por medio de la plataforma “Rescate Cerebral GT”, todas las personas pueden consultar esta guía y aprender a reconocer síntomas que podrían hacer la diferencia entre la recuperación y una discapacidad permanente.

Aunque los resultados iniciales son prometedores, según los médicos e investigadores, ambas partes coinciden en que el principal reto sigue siendo ampliar el alcance del proyecto.

“Tenemos toda la tecnología del mundo, pero si no podemos generar un impacto con esa tecnología, realmente no nos sirve de nada”, expresó Rodríguez.

Mientras tanto, el objetivo de las campañas y la utilización del bot sigue siendo el de ganar tiempo, mientras se crea conciencia de la atención temprana de dicha afección.

Diego Estuardo Guzmán
Periodista y locutor con interés en temas sociales y culturales. Apasionado por el cine.
Artículo anteriorBrasil vs Noruega: A qué hora es y dónde ver el partido de los octavos de final del Mundial 2026
Artículo siguienteGuatemala, Sololá y Totonicapán concentran la mayor incidencia del brote de sarampión: casos superan los 7 mil