
Imaginar un viaje desde el Aeropuerto Internacional La Aurora, en la zona 13 capitalina, hasta Antigua Guatemala sin tráfico, suspendido sobre barrancos, montañas y áreas urbanas, sigue siendo, por ahora, un ejercicio de imaginación. Sin embargo, esa posibilidad dio un nuevo paso luego de que el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) confirmara que consiguió financiamiento para realizar los estudios de prefactibilidad.
La propuesta, que busca conectar dos de los puntos más importantes para el turismo nacional, avanzará hacia una serie de análisis que definirán si el ambicioso proyecto de un teleférico entre ambos destinos puede convertirse en realidad.
Los recursos necesarios para esta fase serán otorgados por el banco de desarrollo alemán KfW (Kreditanstalt für Wiederaufbau), con el acompañamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Aunque el director del Inguat, Harris Whitbeck, anunció recientemente que los estudios comenzarán este año, la institución aclaró a La Hora que todavía no existen fechas definidas para su realización ni se ha establecido el monto que aportará el organismo alemán.
«Actualmente, el BCIE está gestionando el proceso de contratación de una firma especializada que desarrollará los estudios de prefactibilidad», explicó la unidad de Comunicación del Instituto.
UN PROYECTO DE ESCALA INTERNACIONAL
Si el proyecto llegara a concretarse, la distancia entre el Aeropuerto y Antigua Guatemala lo podría ubicar entre los teleféricos de transporte público que destacan por su extensión.
Aunque todavía no existe una ruta definida, La Hora —utilizando Google Maps— calculó la distancia aérea entre los citados puntos y determinó que es de 22 kilómetros aproximadamente, una cifra que llama la atención al compararla con algunos de los sistemas más emblemáticos a nivel internacional.
De acuerdo con el sitio oficial de Los Récords Guinness, la ruta más larga del mundo en un teleférico de transporte público es la Línea 2 del Cablebús, en la Ciudad de México, con una longitud de 10.55 kilómetros.

Entretanto, la red de teleféricos urbanos más grande del planeta es el denominado «La Paz-El Alto», en la capital de Bolivia, el cual suma 33 kilómetros, distribuidos en varias líneas y 32 estaciones.
Oficialmente no hay dimensiones establecidas para el proyecto que lidera el jefe del Inguat, pero representantes de la empresa austriaca Doppelmayr —con la cual se trabaja el plan y tiene adjudicado el Aerometro en la capital— señalaron anteriormente que esta obra podría ser más extensa que el Cablebús mexicano, dependiendo de la ingeniería y el trazado que finalmente se adopten.
ASÍ VAN LAS GESTIONES
El proyecto recibió su primer respaldo técnico en marzo del año pasado, cuando el BCIE aprobó una cooperación técnica no reembolsable de US$50 mil para desarrollar un diagnóstico de alternativas de transporte entre el Aeropuerto y la ciudad colonial.
Según las autoridades, en esa fase se debían analizar aspectos técnicos, financieros, ambientales, jurídicos y operativos para determinar si la propuesta tenía posibilidades de avanzar. Los resultados permitieron buscar el financiamiento para los estudios de preinversión, objetivo que el Inguat anunció haber alcanzado recientemente.
«Hace dos años, hablar de un teleférico entre La Aurora y Antigua Guatemala parecía una locura. Hoy, gracias al respaldo del BCIE y del KfW, contamos con el financiamiento para realizar los estudios de preinversión», escribió Whitbeck en sus redes sociales, a finales de mayo.
BCIE aprueba US$50 mil para estudio de diagnóstico del proyecto de teleférico Antigua-Capital
UN PLAN QUE RENACE
Esta iniciativa surgió durante el gobierno de Alejandro Giammattei, aunque no pasó de ser un anuncio. En agosto de 2022, el entonces presidente habló de un sistema que llegaría al Cerro de la Cruz, en la ciudad colonial, aunque la propuesta nunca avanzó.
El tema reapareció en mayo de 2024 durante una reunión en el Congreso de la República y cobró fuerza a principios de 2025, cuando el Inguat lo presentó nuevamente a autoridades y empresarios locales, durante el Foro Empresarial de Movilidad celebrado en Antigua.
Durante ese encuentro, delegados de Doppelmayr explicaron que aún se evaluaba qué tecnología sería la más adecuada para el recorrido y reconocieron que echar a andar la obra requeriría apoyo tanto del sector público como privado.

Desde aquel entonces, autoridades estatales, alcaldes, representantes empresariales y la citada empresa —de origen austriaco— han participado en discusiones sobre esta obra que, de concretarse, cambiaría la forma en que miles de turistas se trasladan entre la principal puerta aérea del país y uno de sus destinos más visitados.
Por ahora, el teleférico sigue siendo una idea. Los estudios financiados por Alemania determinarán si es viable unir por aire la principal puerta de entrada al país con uno de sus destinos turísticos más emblemáticos.







