
En mercados, centros educativos, de casa en casa y hasta en pasarelas se ha hecho habitual ver a brigadas del Ministerio de Salud que trabajan para acercar la vacuna contra el sarampión a los guatemaltecos, como parte de las acciones para contener el brote que ha dejado más de 6 mil casos confirmados y 15 fallecidos en el país.
La cartera salubrista mantiene una estrategia intensiva de vacunación, con personal que visita distintos espacios públicos y empresas para ampliar la cobertura y proteger a la población más vulnerable, tanto con primeras dosis como con refuerzos. En algunos puntos, se cuenta con el apoyo de elementos del Ejército y otras entidades.
Tales medidas forman parte de la campaña «Vacunación en Acción contra el Sarampión», lanzada para fortalecer la respuesta ante el brote que afecta al país. La campaña inició en los municipios de Guatemala, Mixco y San Juan Sacatepéquez, pero se ha extendido a otros departamentos.
CASOS EMPIEZAN A DISMINUIR
El ministro de Salud, Joaquín Barnoya, aseguró que en las semanas recientes, los casos han mostrado una tendencia a la baja, pero hizo ver que se mantienen los esfuerzos de inmunización con las vacunas triple y doble viral, así como la denominada «Dosis Cero», dirigida a bebés de entre 6 y 11 meses, considerados uno de los grupos con mayor riesgo de sufrir complicaciones.
Según datos oficiales, hasta el 22 de mayo se habían aplicado 691 mil 20 dosis de vacuna contra el sarampión en el país. La intensificación de las jornadas ocurre mientras Guatemala continúa enfrentando el brote.
De acuerdo con el MSPAS, hasta el 27 de mayo se registraban 6 mil 552 casos confirmados y 9 mil 710 probables, además de 15 fallecidos. La víctima más reciente fue un hombre de 21 años originario de Quetzaltenango que permanecía hospitalizado desde principios de mayo.
Más de 6 mil personas reciben vacuna contra el sarampión en jornadas de salud
Las autoridades reiteraron que la vacunación es la medida más efectiva para prevenir la enfermedad, la cual se transmite fácilmente por el aire y puede provocar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños y personas con condiciones de salud preexistentes.












