El Estado de Derecho surgió como respuesta al absolutismo, garantizando seguridad jurídica al establecer normas claras, estables y conocidas por todos.
Es un principio de gobernanza en el que todas las personas, instituciones y entidades públicas y privadas, incluido el propio Estado, están sometidas a leyes promulgadas públicamente, que se aplican por igual, se resuelven con independencia y son compatibles con los derechos humanos. Significa que nadie está por encima de la ley.
Componentes y principios clave: Imperio de la ley: La ley es la norma suprema, garantiza que el poder del Estado no sea arbitrario. Igualdad ante la ley: Las normas se aplican de manera uniforme y justa a todos los ciudadanos y gobernantes. Separación de poderes: División de los órganos del Estado (ejecutivo, legislativo, judicial) para evitar la concentración del poder. Respeto a los derechos fundamentales: Protección de los derechos humanos y libertades individuales. Acceso a la justicia: Significa que existen tribunales independientes e imparciales para resolver conflictos.
La reflexión anterior viene a cuenta por los acontecimientos sucedidos el 8 de abril del 2026, cuando algunos miembros del Consejo Superior Universitario (CSU) de la Tricentenaria Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), única universidad pública del país, por segunda ocasión volvieron a cometer un descarado fraude en la elección para rector de esa casa de estudios superiores. La primera vez ocurrió en 2022 cuando en un procedimiento plagado de irregularidades, arbitrariedades, exclusiones ilegales y represión, impusieron como rector a Walter Mazariegos, ex Decano de la Facultad de Humanidades de la Usac.
Este año con el mismo descaro y cinismo que la vez anterior, ante la vista de todo el mundo (docentes, estudiantes, profesionales, observadores nacionales e internacionales, prensa y algunos diputados oficialistas), repitieron el mismo libreto usado en 2022 consistente en: 1. Excluir a 21 cuerpos electorales que el grupo Dignidad y Rescate (DIRE) ganó limpiamente en votaciones celebradas previamente en diferentes colegios profesionales, en varias unidades académicas y facultades que eligieron docentes y estudiantes. 2. Participación de miembros del CSU que tienen varios años de haberse vencido su representación, por tanto, no tienen la calidad legal para continuar en el cargo, son espurios. 3. El usurpador Mazariegos y miembros del CSU negaron dar posesión a nuevos consejeros acreditados por sus respectivas unidades académicas y colegios profesionales. 4. Ese día el CSU se reunió fuera del campus universitario, a puerta cerrada, sin acceso de la prensa y tampoco con la presencia de observadores, en un hotel cinco estrellas alejado de la ciudad capital, ubicado en el departamento de Sacatepéquez.
En dicha reunión y bajo tales condiciones, los usurpadores reeligieron otra vez a Mazariegos para el período 2026-2030. Todo eso lo hicieron en flagrante violación a normas constitucionales y de la Ley orgánica de la universidad, debido a que por tratarse de una entidad pública que maneja millonarios fondos del Estado, es decir, dinero que proviene del presupuesto nacional, la ley establece que todo funcionario público antes de asumir un cargo de tal naturaleza debe tener el finiquito que otorga la Contraloría General de la Nación (CGN), esto es requisito sine qua non, pero resulta que hasta la fecha el usurpador no tiene el requerido finiquito por tener varios reparos que la CGN le hizo mucho antes de la referida reelección y que además, oportunamente la CGN presentó la debida denuncia ante el Ministerio Público (MP) que dirige la señora Consuelo Porras, sin embargo, pese a tal circunstancia ella no investigó ni accionó para impedir la reelección del usurpador.
Los usurpadores de la Usac tienen los días contados. Ante la serie de ilegalidades que rodean la reelección del usurpador Mazariegos, el equipo jurídico del grupo Dignidad y Rescate (DIRE), al igual que el Colegio Profesional de Arquitectura y de otros colectivos académicos afectados por las arbitrariedades del CSU espurio, haciendo valer los principios del Estado de Derecho interpusieron acciones legales, recursos y amparos, de los cuales varios han sido declarados con lugar y en un caso, un órgano jurisdiccional declaró la nulidad de la citada elección de rector, esto significa que la sucia y perversa maniobra de los usurpadores se les está cayendo y pronto deberán rendir cuentas ante la justicia.
La Usac es la Universidad del pueblo, nuestra Alma Mater, merece ser rescatada de las garras de redes de corrupción e impunidad que la mantienen secuestrada y que, son parte de la estrategia de quienes tienen cooptado al sistema de justicia para servir intereses corporativos, personales y de grupos. Es por eso que, en este caso, cuando sobresale la razón inevitablemente prevalece la verdad.







