El diputado Samuel Pérez de Raíces, antes de Semilla, ha sacado sus verdaderos colores. Y no fue precisamente la semana pasada, cuando el legislador despotricó contra este medio y su director por sacar un reportaje que evidenciaba falencias importantes en su gestión oficialista.
El colmo de tan mal actuar fue literalmente imitar lo que hacían las bancadas oficialistas en los gobiernos de Morales y Giammattei: la utilización del ya famoso Listado Geográfico de Obras y las asignaciones a los Codedes como moneda de cambio para aprobar los presupuestos inmensos y totalmente desfinanciados que ha propuesto el Ejecutivo. El oneroso incremento de sueldo de los diputados fue la guinda del despropósito oficialista.
La verdad duele y la respuesta del diputado Pérez (y de presuntos achichincles en redes sociales) lo evidencia. Negociar “votos democráticos” con bancadas que se vinculan al crimen organizado no puede usarse como una excusa.
Dicen que los extremos se juntan y resulta paradójico, mas no extraño, ver cómo los extremistas de derecha (fascistas que detestan el libre mercado) se valen de perfiles en redes para amedrentar a quienes piensan distinto, y de idéntica forma los extremistas de izquierda (dentro de los que se cuenta al diputado de marras que todavía cree y enarbola el trasnochado, retrógrado y obtuso discurso de la “lucha de clases”) utilizan la misma estrategia de perfiles en redes para descalificar a quienes los critican. Estas estrategias se aplican desde Gerona hasta la Novena.
El diputado que se creía presidente ahora ve más promisorio cambiar su trampolín político para gobernar el país al Palacio de la Loba, en vez de Novena, razón por la cual seguramente descalifica todas las iniciativas del alcalde metropolitano, mismas que, por cierto, no han sido nada beneficiosas y ciertamente no han contribuido para nada en mejorar la movilidad urbana o el acceso al agua potable para los vecinos de la capital.
Pero no se engañe, estimado lector, el diputado Pérez no trae ninguna solución a la mesa para mejorar la movilidad o para disminuir el agobiante tráfico; no creo que tan siquiera comprenda en qué consisten los problemas que aquejan a la ciudad capital, mucho menos entender cómo solucionarlos (por cierto, apelar a Manuel Colom Argueta, como lo hace el diputado, no es ni será una solución). El único interés del legislador Pérez es utilizar la alcaldía como plataforma para alcanzar la presidencia del país, tal como lo hicieron Arzú y Berger en su momento.
En última instancia, tan sólo le interesa el poder.







