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El pasado miércoles 18 de febrero, en las instalaciones del Club Alemán de Guatemala, la Junta Directiva de La Pepita Editorial otorgó el premio correspondiente a este año: “Una vida dedicada a la escritura” a las académicas, Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias, Delia Quiñónez y Carmen Matute, por: “El aporte invaluable y la trayectoria que ambas escritoras han brindado para el fortalecimiento de la literatura en Guatemala.” El premio consiste en una donación económica, un diploma de honor al mérito y la publicación de una de sus obras. Estuvieron presentes en la premiación distinguidas personalidades y amistades de las homenajeadas, destacando la junta directiva de la editorial y la doctora Ana María Sánchez-Latour de Eskenasy, vicepresidenta de la Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras AMMPE, y presidenta del Capítulo de Guatemala.

La escritora e investigadora María Odette Canivell Arzú, fundadora de la editorial, en sus palabras de introducción manifestó: “El oficio de escritor no es fácil. Se realiza en la soledad. Algunas veces, las palabras surgen como agua desbordada. La mayor parte del tiempo se deslizan por las páginas ante tus ojos con dificultad. Escribir no es un trabajo. Es una vocación que contiene nuestros anhelos, nuestra visión del mundo. El dolor y la alegría que sentimos y la esperanza por construir un mundo mejor. Con frecuencia, el único fruto del trabajo del escritor es la satisfacción de haber escrito un nuevo texto. El alma de un pueblo, se encuentra en su literatura, y por ese motivo La Pepita Editorial nació como un compromiso de reconocer la tarea de nuestras mujeres escritoras, quienes pocas veces han logrado, en el ámbito académico, y profesional, el reconocimiento que merecen. A la Junta Directiva de la Pepita Editorial le da mucho placer reconocer a dos de ellas para nuestro premio: Una vida dedicada a la escritura.

Delia Quiñónez es poeta e investigadora. Fundadora de los grupos literarios Nuevo Signo y Acción solidaria para las mujeres, entre otros. Entre su obra poética se encuentran Cantos Rodados, Barro pleno, Nos habita el paraíso y Ultramar. Carmen Matute es poeta y narradora. El contenido franco y sutil de sus poemas la han hecho aparecer en antologías en Guatemala, Ecuador y Estados Unidos. Como señala Margarita Carrera, en su prólogo al libro de Carmen, Los designios de Eros: ‘Escribir poesía es cantar, sentir y sumergirnos en nuestro cuerpo hecho de erotismo y muerte’, lo que se aplica tanto a Carmen como a Delia. La Pepita tiene el gusto de otorgarles estos reconocimientos y espera que nuestras mujeres se inspiren en Carmen y Delia y contribuyan a las letras de Guatemala.”

Al recibir el premio Delia Quiñónez expresó: “Agradezco profundamente a La Pepita Editorial, el reconocimiento, altamente generoso, que me brinda hoy, vía sus directivos: María Odette, Rocío y Walter. Mi agradecimiento se ensancha aún más, porque tiene como santo y seña, el nombre de una mujer que, desde el siglo XIX abrió espacios para que las escritoras pudieran visibilizarse, aún dentro de limitaciones aún existentes.

María Josefa García Granados fue autora en distintos géneros literarios y, además, patriota que ejerció su derecho de opinar y actuar como ciudadana, como política, demostrando con creces la capacidad femenina para vivir intensamente más allá de prejuicios y tradicionalismos.  Ella abrió senderos para la libertad expresiva de las generaciones de mujeres que le han sucedido. De ella hemos aprendido muchísimo, sin que le hayamos reconocido plenamente su talento, su valentía y su auténtica trascendencia.”

Luego le fue otorgado el premio a Carmen Matute quien al recibirlo manifestó: “Agradezco profundamente a la junta directiva de La Pepita Editorial que me otorgó el premio Una vida dedicada a la escritura, que viene a alegrar mi corazón. Fundada por Odette Canivell, La Pepita Editorial es un proyecto que busca visibilizar y publicar obras escritas por mujeres guatemaltecas. Su objetivo es, para decirlo con sus palabras: ‘La mayor riqueza de un país no es el oro, el petróleo, ni la riqueza (aunque siempre sean bienvenidos). Un pueblo es rico por su gente, no por sus bienes materiales. Para poder entender, amar, y defender a ese pueblo es imprescindible conocer su producción cultural; esparcirla por los rincones; respetar y alimentar las contribuciones de su gente; e invertir en que cada vez más de ellos participen en el ámbito cultural.’ Admirable es el esfuerzo que realiza La Pepita Editorial, dedicado a las escritoras.” Congratulaciones por el premio: “Una vida dedicada a la escritura” a las académicas Delia Quiñónez y Carmen Matute.

Grecia Aguilera

Periodista, escritora, filósofa y musicóloga. Excelsa poeta laureada. Orden Ixmukané, Orden de la Estrella de Italia, Homenaje del Programa Cívico Permanente de Banco Industrial, Orden Antonio José de Irisarri, Embajadora y Mensajera de la Paz.

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