
Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, en enero de 2025, el gobierno estadounidense ha impulsado una serie de acciones y enviado mensajes relacionados con Guatemala. Algunos han sido directamente en contra de la corrupción y el narcotráfico.
Contrario a la intención de algunos personajes señalados de corruptos o de ser actores antidemocráticos —que incluso han sido incluidos en listados poco honrosos de Washington—, Guatemala sigue bajo la lupa del Gobierno de EE. UU.
Aunque el interés manifiesto ahora es la lucha contra la migración irregular, el narcotráfico y el crimen organizado, la mira apunta en Guatemala hacia los mismos actores que eran señalados antes de la nueva llegada de Trump al poder.
Sin embargo, los esfuerzos estadounidenses que han tenido en el secretario de Estado, Marco Rubio, a su principal expositor, así como en su segundo, Christopher Landau, parecen chocar con los mensajes que han enviado dos políticos estadounidenses, uno de ellos Roger Stone, quien se jacta de tener una línea directa con el presidente Trump, ya que ha sido su asesor y amigo desde hace muchos años, según reportes de prensa recientes en aquel país.
Stone, de hecho, fue indultado por Trump durante su primer mandato, en julio de 2020, en un caso donde era acusado de al menos siete delitos, entre estos cinco relacionados por mentir en una declaración en el Congreso por su relación con Rusia.
El polémico asesor republicano se ha referido a Guatemala por lo menos en dos ocasiones, en declaraciones que le han dado oxígeno a sectores que han sido calificados antidemocráticos, procorrupción y que respaldaron las acciones del Ministerio Público (MP) que desconocieron los resultados electorales de 2023.
En agosto pasado, en una opinión que publicó en su sitio web stonecoldtruth.com, afirmó que la administración Biden respaldó el «golpe de Estado» en Guatemala y que esto convertía al país en socio de Venezuela para el tráfico de drogas. No aportó pruebas.
En esa publicación, Stone halaga a la fiscal general María Consuelo Porras, demoniza las protestas sociales de 2023 y victimiza a actores como a los expresidentes Juan Orlando Hernández, de Honduras, así como a Alejandro Giammattei y a su pareja sentimental Miguel Martínez.
Reportes de prensa señalan que Stone fue uno de los principales promotores del indulto que Trump concedió al expresidente Juan Orlando Hernández, quien fue condenado por narcotráfico en EE. UU.
El pasado 23 de enero publicó otra opinión que tituló: «El estafador electoral narco controlado, Bernardo Arévalo, emerge como el Maduro de Guatemala», en la cual lanza fuertes críticas en contra del gobierno de Semilla. Empieza el artículo diciendo que «su liderazgo fallido permite que las bandas de narcotraficantes aterroricen las calles». Es un artículo de opinión.
Subrayó que datos estadounidenses indican que «miles de toneladas métricas de cocaína han pasado por Guatemala hacia Estados Unidos, mientras que Arévalo se ha hecho la vista gorda, ya sea por cobardía, incompetencia o complicidad».
En esa línea, resaltó la declaración que hizo la fiscal Pam Bondi de que existe un puente aéreo que es utilizado para traficar drogas desde Venezuela a EE. UU. y que utiliza a Guatemala, Honduras y México.
Consuelo Porras intenta congraciarse con Estados Unidos tras declaración de Pam Bondi
El presidente Arévalo dijo en su momento que la fiscal Bondi se refería a administraciones anteriores a la suya, ya que actualmente los informes oficiales del Gobierno de EE. UU. destacan el combate a las drogas que se lleva a cabo en el país.
«18 meses son los que llevamos, ella lleva 7 años», Arévalo ante palabras de Porras y Pam Bondi
EL GENERAL RETIRADO
Por su lado, el general retirado del Ejército de EE. UU. Michael Flynn es otro de los personajes de la línea más conservadora del Partido Republicano y afín al presidente Trump que al menos en una ocasión se refirió a Guatemala.
Fue en diciembre del año pasado cuando se supo la noticia de que una serie de embajadores de diferentes partes del mundo, que habían sido nombrados por la administración Biden, estaban por ser removidos.
En esa ocasión dio crédito a la publicación del periodista estadounidense James Judge quien (en el sitio web stonezone.com) en un artículo señaló que «la Embajada de EE. UU. en Guatemala utilizó el proceso de visas como arma para lavar dinero de los cárteles y fomentar causas izquierdistas».
A este respecto, en su cuenta de X, Flynn cuestionó que «si esto está sucediendo en Guatemala, ¿cuántas otras embajadas están haciendo lo mismo?», y acompañó su publicación con el enlace del artículo.
Cabe resaltar que en la nota, Judge asegura que entrevistó a «docenas de funcionarios guatemaltecos», sin identificar a ninguno, aunque reconoce que una de las reuniones fue con la fiscal general. Se supo que otra de sus reuniones fue con Dina Ochoa y que Mario Duarte lo acompañó en varias. Tampoco aporta alguna prueba que sostenga los señalamientos del supuesto lavado de dinero del narcotráfico en que —asegura— incurrió la Embajada con ayuda del gobierno guatemalteco.
Flynn es un general retirado del Ejército de EE. UU., igual que Stone; en 2020 fue indultado por el presidente Trump, tras declararse culpable de haber mentido al FBI sobre sus contactos en Rusia.
En el primer mandato del mandatario republicano, ocupó el puesto de asesor nacional de Seguridad Nacional, aunque lo dejó apenas días después. Desde entonces se ha consolidado como una voz fuerte en la política estadounidense a favor del movimiento MAGA (Make America Great Again), impulsado por Trump.
U.S. Ambassadors:
52 Biden-appointed ambassadors are still in place across the globe and beyond, and now explosive allegations show the U.S. Embassy in Guatemala has been weaponized to launder cartel cash through the visa process while propping up leftist causes and meddling in…
— General Mike Flynn (@GenFlynn) December 14, 2025
EL EVENTO EN MAR A LAGO, EL HIJO DE BALDIZÓN Y CIG
Stone y Flynn coincidieron recientemente en un evento en Miami, EE. UU., con políticos y miembros de la sociedad guatemalteca, aunque se ignora si en esta actividad hubo algún acercamiento con los políticos republicanos.
El evento se llamó «Gala de la Prosperidad Hispana», fue organizado por empresarios hispanos radicados en EE. UU. que buscan hacer ver el impacto positivo que esta comunidad ha tenido en aquel país.
Este año la actividad se celebró el 10 de febrero en la residencia de descanso del presidente Donald Trump, Mar-a-Lago en West Palm Beach, Florida, y estuvo dirigida exclusivamente a público conservador republicano de la línea MAGA.
En redes sociales, políticos guatemaltecos presumieron su asistencia al evento, cuyas entradas costaban desde US$10 mil la más barata, hasta US$100 mil las más exclusivas.
Entre estos destacan Isaac Farchi, excandidato presidencial del 2023 por el Partido Azul, y Jorge Baldizón Vargas, hijo del también excandidato presidencial Manuel Baldizón, que en 2019 confesó haber lavado dinero del narcotráfico y fue condenado a 50 meses de prisión por un tribunal del Distrito Sur de Florida.
Algunas cuentas de redes sociales citaron a Farchi como «precandidato presidencial del partido Cambio», agrupación política fundada por los Baldizón y que en las pasadas elecciones se salvó de desaparecer puesto que ganó una diputación, la de Esduin Javier Javier, «Tres Kiebres».


También aseguraron que ambos políticos sostuvieron reuniones con «senadores, congresistas, hasta asesores de la cúpula más cercana al presidente Donald Trump»; no obstante, no hubo una confirmación oficial.
También acudieron personalidades reconocidas de la vida política nacional, entre ellos, ejecutivos de la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), entidad que destacó en sus redes sociales el evento con fotografías de los participantes, resaltando que en la actividad se reunieron líderes empresariales.



CABILDEOS
El interés por efectuar cabildeos con tal de acercarse al poder político estadounidense no es algo nuevo. En diciembre de 2025 se supo que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Teódulo Cifuentes Maldonado, Carlos Ramiro Contreras y Jenny Alvarado Tení, viajaron a EE. UU. posiblemente con la intención de tener algún acercamiento con funcionarios del gobierno de aquel país.
Anteriormente, también se conoció que las magistradas Dina Ochoa (CC) y Jenny Alvarado Teni (CSJ) estuvieron en Miami previo a una carta pública que divulgó la congresista María Elvira Salazar, en donde pedía la remoción del entonces embajador en Guatemala, Tobin Bradley, y que EE. UU. no interfiera en las elecciones de segundo grado.
Semanas después, la administración Trump confirmó la rotación de un buen número de cargos diplomáticos, incluidos el embajador y encargado de Negocios de Guatemala.
El medio Plaza Pública también publicó información, según la cual hay dos lobbies que se gestionan actualmente en EE. UU. para conseguir el apoyo político del presidente Trump que tendrían como fin mantener el poder en el MP. Por uno de ellos se firmó un contrato, de acuerdo con el artículo, con la firma Corcoran & Associates Inc.
En 2022 también fue muy conocido que el gobierno de Alejandro Giammattei utilizó US$900 mil otorgados por Taiwán para contratar lobistas en Washington. El Ministerio de Relaciones Exteriores de aquel entonces dio a conocer que la embajada de Guatemala en Washington formalizó un contrato con la firma de cabildeo vinculada a Trump, Ballard Partners, con el propósito de promover los intereses del país en Estados Unidos.
DE MARCO RUBIO A JOHN BARRET
Sin embargo, más allá del cambio de Brandley y Patrick Ventrell, se desconocen los otros efectos reales de los cabildeos, hasta el momento.
Desde el inicio del segundo mandato de Trump, el secretario de EE. UU., Marco Rubio, fue claro en que el Gobierno no tenía pensado revisar la lista de sancionados de Guatemala, en donde figura una buena cantidad de políticos y funcionarios guatemaltecos que festejaron, en noviembre de 2024, la victoria de Trump en los comicios.
Los cabildeos no han causado un impacto adverso en las relaciones bilaterales entre ambos gobiernos; más bien se han fortalecido. De esa cuenta, se han firmado diversos acuerdos en materia de seguridad, migración e infraestructura.
Posiblemente, uno de los más destacados sea el acuerdo en el que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE. UU. estará a cargo de modernizar el Puerto Quetzal, un acuerdo a medio y largo plazo en el que se estima de una inversión millonaria.
Además, en enero pasado se oficializó otro acuerdo a través del cual EE. UU. también se involucrará en la construcción de por lo menos seis proyectos estratégicos de gran envergadura relacionados con la infraestructura; entre estos, vías férreas, carreteras y viaductos.
En el ámbito económico, Guatemala resultó beneficiado con el acuerdo para el retiro de aranceles para el 70% de sus exportaciones.
SEÑALAMIENTOS
En paralelo al anuncio de estas acciones, la Embajada de este país en Guatemala ha dejado claro que EE. UU. sigue de cerca el proceso de elecciones de segundo grado.
Si bien, en enero pasado, se oficializó la salida del exembajador Tobin Bradley, el nuevo jefe de Negocios de la sede diplomática, John Barrett, no tardó en pronunciarse sobre Guatemala. En una entrevista con el medio Prensa Libre, destacó la importancia de las elecciones que se llevan a cabo en Guatemala.
«No vamos a tolerar que esos procesos, que son basados en reglas y en el Estado de derecho… no vamos a tolerar que haya contaminación de narcos, de criminales o gente asociada con esas personas. Ni menos que esas personas vayan a tener un lugar, una presencia de relevancia en estas posiciones tan importantes para la institucionalidad de nuestro socio aquí en América Latina», sentenció.
Días después, con ocasión de que la Comisión de Postulación para magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) incluyera a personajes cuestionados en el listado final de 20 aspirantes que envió al Congreso, el diplomático estadounidense volvió a pronunciarse.
«Las autoridades universitarias guatemaltecas abrieron las puertas a organizaciones criminales y narcotraficantes con sus selecciones para el TSE, priorizando sus propios intereses por encima del bienestar del país y de sus instituciones», señaló en la cuenta de X de la Embajada.

WAGNER: ESCASO MARGEN DE INFLUENCIA
El internacionalista y profesor universitario Roberto Wagner explicó que tanto Stone como Flynn son lobistas y que, como tales, se mueven al ritmo del dinero que les ofrezcan, y aunque tienen contactos y puede presumir de ser cercanos al presidente Trump, eso no significa que sus cabildeos tengan el éxito que anhelan sus clientes.
En ambos casos, el analista subrayó que en el establishment político estadounidense son recordados más por los casos judiciales que enfrentaron y que pusieron en relieve su cercanía “muy fuerte” con la Rusia de Vladimir Putin.
Wagner no duda de que hay un lobby desde Guatemala con estos dos personajes, que puede venir quizás de personas ligadas al sector justicia o algunos empresarios. Sin embargo, considera que el impacto puede ser limitado porque es poco lo que pueden ofrecer en los círculos de poder de EE. UU.
Por USD50 mil —ejemplificó— pueden escribir “algunas cosas” o presentarles a uno o dos congresistas, pero sin garantizar nada, detalló el entrevistado. Sin embargo, reconoció que “sí hacen bulla y pueden afectar” si hay algún desliz del actual Gobierno que lleve al presidente Trump a pensar “Stone y Flynn tenían razón”.
Cómo las políticas de la administración Trump se han implementado en Guatemala
No obstante, el internacionalista vaticina poco éxito en un lobby de este tipo dada la actual relación que hay entre los gobiernos de ambos países que, como se vio anteriormente, se ha fortalecido con una serie de intervenciones estadounidenses en la vida nacional.
A esto se suma que Marco Rubio es la persona más cercana a Trump en cuestiones de América Latina y “él sabe dónde están todas las piezas y lo que se está haciendo”, añadió Wagner. “Sabe que hay una alianza en Guatemala y que a EE. UU. le gusta cómo marchan las cosas; eso es una realidad”, subrayó.
En ese contexto, el analista cuestiona: «¿Qué pueden ofrecer Stone y Flynn a cambio?, puesto que a Trump y Rubio no les interesa el dinero, sino el legado que van a dejar a los estadounidenses y, en el caso particular del actual secretario de Estado, aún tiene aspiraciones políticas serias.

FUERTE ALIANZA
Si Trump, en algún momento, pusiera atención a los señalamientos que hacen los mencionados lobistas, podría poner en riesgo los acuerdos a los que ha llegado con Guatemala. “Entonces Rubio vendría y le diría: “¿Quiere hacerles caso a estas personas que lo que hacen lo hacen por un puñado de dólares o más bien quiere pensar en el largo plazo y en todo lo que podemos lograr en términos de su reconocimiento político?”, explicó Wagner.
En todo caso, añadió, ¿cómo podrían acusar de comunista a una administración que está firmando una serie de contratos y convenios con EE. UU., que van en línea de tener influencia en uno de sus dos puertos más importantes y acceso a la línea ferroviaria, lo cual implicaría contrarrestar la potencial influencia de China en Centroamérica?
“Siempre son una bulla”, afirma Wagner, en relación con Stone y Flynn. “Son como un zancudo que puede picar y, si uno se descuida y no se toman en cuenta ciertos elementos, puede que tengan su momento de atención”, enfatiza.
Subraya que en ese tipo de cabildeos los políticos siempre van a pedir algo a cambio. “El lobby no depende de qué tan amigos sean —de los políticos—. Yo puedo ser el mejor amigo de Trump, pero si no lo convenzo de lo que él quiere, ¡olvídese!”, concluyó.
EL CASO DE VENEZUELA
El político y lobista Roger Stone también trata de incidir en otros países del hemisferio occidental.
Recientemente, el periodista y estratega político venezolano, Emmanuel Rincón, encendió la polémica en redes sociales cuando publicó un video en el que critica a otro político venezolano, Eduardo Bittar, por «dividir a la oposición venezolana y socavar a algunos de los aliados más fuertes en la lucha contra el comunismo en América Latina, como el secretario de Estado Marco Rubio».
En una publicación en X, Rincón llama a Bittar «agente del chavismo y protegido de Roger Stone«. Aunque el debate también giró en torno a que era un video de hace un año, Rincón critica que Bittar señala a Marco Rubio y a Mauricio Claver-Carone (actual enviado especial de EE. UU. para América Latina) de ser «activos de la inteligencia comunista cubana enviados para infiltrarse en la Casa Blanca».
🚨 BREAKING
Chavismo agent and Roger Stone protégé Eduardo Bittar once again lashed out at the Trump administration, accusing Secretary of State Marco Rubio and Mauricio Claver-Carone of being assets of Cuban communist intelligence sent to infiltrate the White House.
This… pic.twitter.com/wiFiYoGTFp
— Emmanuel Rincón (@EmmaRincon) February 16, 2026







