Por ANNE-MARIE GARCIA y LIBARDO CARDONA,
LA HABANA
Agencia AP
Se trata de 12 víctimas de las guerrillas, de paramilitares y de agentes del Estado corruptos seleccionadas por la ONU, la Universidad Nacional y la Iglesia Católica.
Entre otros viajan a la capital cubana Marisol Garzón, hermana del periodista y humorista Jaime Garzón, asesinado en Bogotá en agosto de 1999 por paramilitares y militares corruptos.
También va rumbo a Cuba Consuelo González de Perdomo, una veterana política que permaneció en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por siete años.
En total serán 60 las víctimas que en varios grupos viajarán a isla. Una primera delegación viajó el 15 de agosto.
En tanto, en La Habana el gobierno colombiano lamentó el martes la renuncia de la congresista Clara Rojas -ex rehén de las FARC- a la Comisión de Paz del Congreso.
Humberto de la Calle, titular de la delegación del gobierno en los diálogos de paz con la guerrilla, expresó su pesar por «la renuncia de la representante Clara Rojas… quien superando la difícil circunstancia que ha vivido ha apoyado el proceso de paz».
Rojas renunció el lunes como consecuencia de un escrito de las FARC en el que consideraron que no era víctima del conflicto armado pese a haber estado en cautiverio durante seis años.
La política envió una carta a la presidencia de la Cámara de Representantes en la que explicó las razones de su dimisión y argumentó implicaciones personales que afectan a su familia.
La semana pasada las FARC cuestionaron que la congresista fuera realmente una víctima del conflicto armado, pese a que la mantuvieron secuestrada desde febrero de 2002 hasta enero de 2008 luego de tomarla como rehén cuando estaba en una gira de campaña en compañía de la entonces candidata presidencial Ingrid Betancourt.
A su turno, el líder guerrillero Iván Márquez sostuvo que «nada constructivo trae ser indiferente o ser enemigo de la paz. Perder esta posibilidad de diálogo que nos ha brindado la historia sería una insensatez que no perdonarían nuestros hijos y las generaciones que están por venir».
En un documento leído a la prensa en la capital cubana, De la Calle criticó también lo sucedido después de que Ángela Giraldo, hermana del asesinado diputado Javier Giraldo, viajó a La Habana para hablar en la mesa de dialogo. Ella «fue ofendida en su dignidad tan pronto se bajó del avión que la llevó de Cuba a Colombia», señaló De la Calle.
Agregó que «el procedimiento unilateral de descalificación de la condición de víctima de algunas personas atenta contra la independencia de los organizadores encargados de escoger de manera autónoma y equilibrada a las víctimas que nos visitan».
El representante del gobierno explicó que el propósito es «atender a todas las víctimas», no sólo las que vienen a La Habana, porque «ellas son la razón de ser de este proceso».
En tanto, Márquez hizo un llamado a «todas las personas», entre las cuales mencionó a todos los sectores de la sociedad e incluyó también «al gobierno de los Estados Unidos», para «deponer animosidades… resolver inquietudes y desconfianzas y…reunir esfuerzos» para alcanzar la paz.
Desde fines de 2012 el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC adelantan en Cuba un proceso de paz para tratar de poner fin a 50 años de confrontaciones entre las partes.
Hasta la fecha, las delegaciones negociadoras han logrado acuerdos en puntos clave como la reforma agraria y los problemas relacionados con la tierra, la participación política de los rebeldes y el combate conjunto al narcotráfico. Actualmente tratan el tema de las víctimas que, según la opinión de expertos, puede ser el más complejo de la negociación.








