Por Grecia Ortíz
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Aprobar un presupuesto con candados y restricciones que permitan la transparencia en el manejo de los fondos públicos representa para analistas un aspecto clave.
Renso Rozal, analista independiente, opinó que está claro que el presupuesto de la nación es más que un instrumento financiero, porque también es político. “El presupuesto, por la falta de controles o candados en los últimos años se ha convertido en un súper bolsón para operaciones no necesariamente decentes y licitas”, indicó.
Para el analista, la idea es que los candados cumplan su función como controles para “complicar” que se direccionen los fondos a actividades ilícitas. Por otro lado, señaló que también existe riesgo en colocar demasiados candados que al final podrían restringir y limitar para volver inflexible el presupuesto.
A esa opinión se sumó Mario Polanco, director del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), que considera un reto el actuar de los diputados en estos momentos, porque si no se aprueba el presupuesto se estaría provocando que el gobierno de Jimmy Morales tenga mayor libertad para hacer transferencias sin tener que rendir cuentas.
“La aprobación del presupuesto, es lo que puede permitir que hay más transparencia, en el gasto durante el año 2016, en ese sentido consideramos que debe ponerse mucha atención”, indicó.








