POR MANUEL RODRÍGUEZ
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Tras casi cinco meses de accionar penalmente para que la empresa M. Tarcic Engineering Ltd. devuelva los Q22.8 millones que se erogaron para la compra de una supuesta fórmula que serviría para la limpieza del agua del lago; la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del lago de Amatitlán (AMSA), batalla contra la corriente para recuperar dichos fondos debido a las impugnaciones planteadas por la compañía de origen israelí y ve “muy difícil que se pueda rescatar algo”.
Luis Sánchez, asesor jurídico de AMSA, indicó que las autoridades de la institución se han reunido constantemente con representantes de industrias, mancomunidades y parte del sector científico del país, para armonizar planes de trabajo y proyectos y generar una propuesta concreta para reducir los niveles de contaminación del lago de Amatitlán, que podría ser entregada al presidente Alejandro Maldonado Aguirre antes del 31 de octubre.
No obstante, dijo que para que se materialice un nuevo programa de limpieza, primero deben finalizar las investigaciones del Ministerio Público y el proceso legal que se sigue contra M. Tarcic para la devolución de Q22.8 millones, mismo que en este momento se encuentra paralizado por hasta cinco impugnaciones y amparos presentados por la empresa israelí en diferentes tribunales de justicia.
Además, responsabilizó a exfuncionarios de AMSA por el posible fraude y estafa al Estado en este caso, argumentando que existen pruebas de que no se requirieron licencias sanitarias del producto a aplicar, ni un Estudio de Impacto Ambiental antes de verter el líquido de la compañía extranjera que terminó siendo una solución salina en un 90 por ciento y sin ningún componente químico que permitiera mejorar la calidad del agua en este cuerpo lacustre.
En tanto, Marlon Valladares, director de AMSA, confirmó que llevan casi cinco meses presentando alegatos, informes, expedientes y documentos legales ante las instancias competentes haciendo notar las anomalías en la contratación de la empresa y la compra de “la fórmula mágica”, para el reintegro del dinero erogado en diciembre del año pasado y lamentó que el proceso se haya tornado “lento y largo”.
Sin embargo, anunció que en breve con el apoyo y representación de la Procuraduría General de la Nación, AMSA iniciará acciones por la vía de lo contencioso administrativo y económico coactivo porque hasta el momento sólo se ha hecho por la vía penal y no se han logrado los resultados esperados, como la petición de embargo de los bienes de M. Tarcic y de los representantes legales así como el rastreo de las cuentas bancarias ya que considero, que el pago inicial no tuvo sustento legal.
IMAGEN DAÑADA
Valladares admitió que la imagen de la entidad quedó dañada por “las medidas aisladas y erradas” del exdirector de AMSA, Eswin Ramos; la exministra de Ambiente, Michelle Martínez; el exsecretario del “agua” de la Vicepresidencia, Pablo González y la exvicemandataria Roxana Baldetti.
Además del pago a la empresa israelí M. Tarcic de Q22.8 millones, AMSA había contratado a la misma compañía para la aplicación del producto por Q115 millones. Este segundo contrato fue rescindido en 2015. El expediente del caso se encuentra en el Juzgado de Primera Instancia de Narcoactividad y Delitos contra el Medio Ambiente del municipio de Villa Nueva.








