Por SCOTT SMITH
CARACAS
AP
El máximo representante diplomático del gobierno de Estados Unidos en Venezuela presionó para la liberación de un hombre de Utah encarcelado en el país, señalando que el caso es el principal obstáculo para mejorar las tensas relaciones entre las dos naciones.
Todd Robinson dijo a The Associated Press que es una «tragedia» que Joshua Holt haya estado preso los últimos 19 meses por lo que Estados Unidos considera cargos falsos. El diplomático agregó que responsabiliza personalmente al canciller venezolano, Jorge Arreaza, si le sucede algo a Holt mientras está en el penal.
«Creo que él puede y debe resolver la situación”, señaló Robinson sobre Arreaza. «Si realmente quiere hablar sobre otros temas importantes entre Estados Unidos y Venezuela, podemos hacerlo, pero solo después de que Joshua Holt sea libre”.
Holt está en una cárcel de Caracas desde junio de 2016, cuando fue arrestado acusado de posesión de armas durante una visita al país para casarse. Holt conoció a su esposa, Theresa Caleno, en un cibersitio para mormones de habla hispana. La mujer también está presa como supuesta cómplice.
Las autoridades venezolanas alegan que Holt utilizó el departamento de su esposa en la capital para acumular armas y lo relacionan con intentos no detallados de Estados Unidos para socavar el gobierno de Nicolás Maduro en medio de la profunda crisis económica y política que sacude el país. La familia de Holt dice que el rifle de asalto y la granada halladas en la vivienda fueron colocados allí.
El caso se ha convertido en un importante obstáculo en las relaciones entre Washington y Caracas, que ya eran tensas con gobiernos anteriores. El de Trump impuso sanciones a docenas de altos cargos con el objetivo de debilitar el poder de Maduro.
Ni la oficina de Arreaza ni el Ministerio de Comunicaciones respondieron a las peticiones de comentarios.
Un alto cargo del gobierno en Washington dijo que las autoridades estadounidenses temen que sea improbable que Holt quede en libre mientras Maduro siga en la presidencia, calificándolo de rehén político. El funcionario accedió a comentar el caso bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar de la política estadounidense hacia Venezuela en público.








