Por Ana Lázaro Verde
Madrid
AGENCIA/dpa
Tres «thrillers», un drama almodovariano y una fábula emotiva e inquietante: así son las cinco películas favoritas a los Premios Goya, que se entregarán el sábado en Madrid en la cita anual más importante para el cine español.
Personajes oscuros (la mayoría hombres), intriga, crímenes y sed de venganza copan varias de las historias que compiten por los galardones tras pasar por la gran pantalla en 2016, un año relativamente bueno para la industria cinematográfica española.
Tres de ellas están nominadas al Goya a la mejor película: «Tarde para la ira», la aplaudida ópera prima del actor Raúl Arévalo; «El hombre de las mil caras», dirigida por Alberto Rodríguez, y la policíaca «Que dios nos perdone», del joven Rodrigo Sorogoyen.
La gran favorita, sin embargo, es la taquillera «Un monstruo viene a verme», de Juan Antonio Bayona, que opta a 12 galardones, entre ellos, el de mejor película y mejor dirección. La cinta, basada en un libro de Patrick Ness, podría brindar además un Goya a la estadounidense Sigourney Weaver, nominada a mejor actriz de reparto.
Con 11 nominaciones, «Tarde para la ira» y «El hombre de las mil caras» le siguen muy de cerca.
La primera, que retrata la historia de una venganza, triunfó recientemente en los Premios Feroz, otorgados por la crítica española. La segunda, centrada en la figura del espía español Francisco Paesa, lleva el sello del director Alberto Rodríguez, quien en 2015 cosechó diez premios Goya por «La isla mínima».
Otro thriller, «Que dios nos perdone», y «Julieta», un drama firmado por Pedro Almodóvar y centrado en la relaciones madre-hija, completan el mapa de las películas favoritas con seis nominaciones cada una.
Los protagonistas masculinos destacan en varias de estas cintas. En la carrera por el Goya al mejor actor se baten en duelo Antonio de la Torre y Luis Callejo, ambos de «Tarde para la ira», junto a Eduard Fernández, Paesa en «El hombre de las mil caras», y Roberto Álamo, un policía oscuro en «Que dios nos perdone».
En la categoría femenina, la actriz internacional Penélope Cruz, protagonista de «La reina de España», compite con Emma Suárez, una de las «Julietas» de la cinta de Almodóvar; Carmen Machi («La puerta abierta») y Bárbara Lennie («María (y los demás)).
El actor argentino Rodrigo de la Serna podría convertirse en el mejor actor revelación por su trabajo en «Cien años de perdón», premio que disputa a Ricardo Gómez («1898. Los últimos de Filipinas»), Carlos Santos («El hombre de las mil caras») y Raúl Jiménez («Tarde para la ira»).
Por otro lado, la estatuilla a la mejor película latinoamericana se la disputarán el drama colombiano protagonizado por Juana Acosta «Anna» (Jacques Toulemonde Vidal), la venezolana «Desde allá» (Lorenzo Vigas), que el año pasado se llevó el León de Oro en Venecia; la premiada comedia argentina «El ciudadano ilustre» (Gastón Duprat, Mariano Cohn) y la mexicana «Las elegidas» (David Pablos), inspirada en una historia de Jorge Volpi.
El Goya a la mejor película europea estará entre el drama social que triunfó en Cannes «Yo, Daniel Blake», del maestro británico Ken Loach; «Elle» (Paul Verhoeven), protagonizada por una Isabelle Huppert nominada al Oscar, el drama sobre el Holocausto «Hijo de Saul» (Lázsló Nemes) y la cinta de Michael Grandaje «El editor de libros», a quien da vida Colin Firth.
En esta 31 edición de los premios más importantes del cine español, el Goya de honor tiene nombre de mujer. Será la actriz y cantante Ana Belén, de 65 años, quien suba a recogerlo al escenario del Madrid Marriott Auditorium Hotel medio siglo después de aparecer por primera vez en la gran pantalla y coincidiendo con su regreso a ella gracias a un pequeño papel en «La reina de España», de Fernando Trueba.
El maestro de ceremonias de la gala será por tercer año consecutivo el actor y humorista Dani Rovira, quien se estrenó en el papel en 2015 tras protagonizar el gran éxito de «Ocho apellidos vascos», la comedia que revolucionó la taquilla española meses antes.
Durante años, la ceremonia de entrega de los Goya se convirtió en el escenario utilizado por los cineastas españoles para elevar sus quejas al Gobierno en el marco de la tensa relación entre las partes, que se evidenció especialmente a partir de 2012 tras la decisión del conservador Mariano Rajoy de elevar el llamado «IVA cultural».
El Gobierno se comprometió recientemente a bajar este impuesto a los espectáculos en directo y, una vez se cumpla con los compromisos de déficit firmados con Europa, hacerlo también en las entradas de cine.
Esta semana, el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, quiso enterrar definitivamente el hacha de guerra. «El cine español nos da satisfacción y alegría y eso es lo que vamos a celebrar todos este sábado en la gala de los premios Goya», dijo días después de que Rajoy admitiera públicamente no haber visto ni una sola película.
El cine español nos da satisfacción y alegría y eso es lo que vamos a celebrar todos este sábado en la gala de los premios Goya.
Íñigo Méndez de Vigo, ministro de Cultura de España








