Javier Monterroso
La única buena acción que realizo el gobierno del expresidente Jorge Serrano (1992-1993), fue la creación de ese sueldo extra que reciben los asalariados el 15 de julio conocido como Bono 14 mediante el decreto 42-92, gracias a esto los trabajadores tenemos el derecho a una prestación equivalente al 100% del salario ordinario mensual a mitad de año.
Sin embargo, de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística publicados en Prensa Libre de este jueves 7 de julio, la mayoría de trabajadores (un 65% de los asalariados) no recibe el pago del Bono 14, e igualmente preocupante es que el porcentaje de los asalariados que no reciben esta prestación aumentó en 5% en relación a la última encuesta.
El motivo del incumplimiento de esta prestación es que la mayoría de personas en aproximadamente el 68% de las personas en Guatemala trabajan en el sector informal de la economía, es decir que de los 6.12 millones de persona ocupadas económicamente que se califican como asalariadas 4.16 millones trabajan en un lugar que no les garantiza estabilidad laboral, jornadas mínimas de trabajo, prestaciones de ley, seguro social, vacaciones y demás beneficios que tiene un trabajo formal.
El empleo formal y las prestaciones laborales son conquistas de la clase trabajadora y de gobiernos de corte socialdemócrata, el Estado de Bienestar es aquel que reconoce a sus trabajadores los derechos laborales, la salud y la educación gratuitas y prácticamente se generaliza en Europa a partir de la Segunda Guerra Mundial, y hasta los años 80 mantuvo tasas de desempleo inferiores al 5% con lo que se creó todo un sistema social que incluso podía ofrecer bonos por desempleo, ni siquiera la globalización de la economía y el feroz ataque del neoliberalismo ha logrado revertir totalmente el grado de bienestar del que aún gozan la mayoría de países europeos, aunque sí lo ha afectado sensiblemente de lo que podemos escribir otro día.
En nuestro país los derechos laborales comenzaron a constitucionalizarse en las reformas de 1921, pero fue en la Constitución de 1945 donde nos acercamos a un constitucionalismo social que se recoge también en la Constitución de 1985, sin embargo, como lo demuestran las cifras la brecha entre la norma y la realidad es muy grande.
Así que si usted es de los afortunados en gozar de un Bono 14 no lo malgaste, cuídelo y úselo bien, porque de acuerdo a las estadísticas puede ser que el próximo año ya no tenga ese privilegio.







