El presidente ruso, Vladímir Putin, puso hoy en marcha un ambicioso proyecto energético que permitirá transportar petróleo en grandes cantidades por la ruta ártica, considerada la alternativa al Canal de Suez.
El proyecto Vostok Oil consiste en suministrar crudo a través de un oleoducto de varios cientos de kilómetros desde dos yacimientos siberianos, Payaj y Vankorsk, al puerto ártico de Bujta Séver en la región de Krasnoyarsk.
De hecho, Putin autorizó el bombeo del crudo en un petrolero, que seguidamente se desplazará rompiendo el hielo -según sus propias palabras- hacia la región de Asia-Pacífico o hacia Europa.
Putin, quien estimó en 30 millones las toneladas anuales que pueden trasegar a día de hoy por dicha terminal portuaria, felicitó por vídeconferencia al presidente de la mayor petrolera rusa, Rosneft, Ígor Sechin.
«De esta forma, el Bujta Séver se convertirá en el mayor puerto septentrional en el mundo», dijo y destacó las temperaturas gélidas en las que han tenido que trabajar los participantes en el proyecto de «magnitud mundial».
También recordó que las reservas del Vostok Oil se estiman en 7.000 millones de toneladas de petróleo, lo que lo convierte «en uno de los yacimientos más grandes del planeta».
«Insisto, es un gran acontecimiento para la economía del país en general», dijo Putin, quien lo enmarcó en los planes de desarrollo del norte de Siberia, el espacio ártico y el Lejano Oriente ruso.
Esta semana, al intervenir en el Foro Económico Oriental en la ciudad de Vladivostok, Putin ordenó convertir en transitable la ruta ártica los doce meses del año para 2036.








