La próxima semana Guatemala deja de ser solo espectador y pasa a ser anfitrión de una de las discusiones técnicas más relevantes para el futuro de la economía global.
Del lunes 7 de septiembre, el Banco de Guatemala recibirá la 32ª reunión del Grupo de Londres sobre Contabilidad Ambiental y Económica, el foro de expertos de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas que desde 1993 define cómo el mundo mide la relación entre economía y naturaleza.
¿POR QUÉ IMPORTA PARA GUATEMALA?
Porque por primera vez los estándares que usan los bancos centrales y las oficinas de estadística de los cinco continentes se discutirán desde Guatemala.
“Es una reunión a nivel técnico, a nivel mundial, en donde se estudian los diferentes manuales de cuentas ambientales. Los técnicos emiten sus opiniones y estos instrumentos se van afinando para llegar a ser un estándar internacional”, explicó Alfredo Blanco, Vicepresidente del Banguat.
La sede rota cada año. En 2025 fue Lituania. Ahora le tocó a Guatemala. Y eso es un voto de confianza: alrededor de 35 países y organismos internacionales llegarán al país para revisar avances, comparar metodologías y validar resultados.
Que el Banguat presente aquí sus propios resultados de cuentas ambientales y económicas es la prueba de que Guatemala ya no solo recibe lineamientos. Ya los aplica.
MEDIR LO QUE NO SE MEDÍA
El Grupo de Londres nació en 1994 para que expertos de bancos centrales, oficinas de estadística y organismos internacionales compartieran cómo vincular el medio ambiente al Sistema de Cuentas Nacionales.
Su trabajo ya cambió las reglas del juego. Fue clave para crear el Marco Central del Sistema de Contabilidad Económico-Ambiental, adoptado como norma internacional por la ONU en 2012, y para el sistema de contabilidad del agua de 2007.
En lenguaje simple: hasta hace poco un país podía crecer 4% en PIB y destruir bosques, agua y suelo en el proceso, y eso no se reflejaba en las cuentas.
Con la contabilidad ambiental, según el Banguat, el crecimiento se mide descontando lo que le cuesta a la naturaleza.
Por eso están aquí Alemania, Estonia, Italia, Países Bajos, Suecia, Reino Unido, EE.UU., Eurostat, el FMI y la ONU. La Mesa Directiva del Grupo, que se reúne 3 a 4 veces al año, es la que guía estos estándares a nivel mundial.
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ECONOMÍA Y AMBIENTE: LA AGENDA QUE GUATEMALA NECESITA
Para Guatemala, recibir al Grupo de Londres en septiembre de 2026 llega en un momento clave.
El país está apostando a un presupuesto 2027 con Q19,122 millones en inversión extraordinaria para infraestructura, puertos, carreteras y agua.
También enfrenta desafíos deforestación, estrés hídrico y vulnerabilidad climática.
Medir bien es el primer paso para decidir bien, explica Víctor Flores, Director del Departamento de Estadísticas Macroeconómicas del Banguat.
Si Guatemala logra incorporar cuentas ambientales a sus estadísticas oficiales, podrá:
- Atraer más inversión: Los fondos internacionales y las calificadoras ya piden datos ambientales para evaluar riesgo país. Guatemala está a un paso del grado de inversión.
- Diseñar mejor la política pública: Saber cuánto cuesta la degradación del agua o del suelo permite priorizar dónde invertir en prevención en lugar de solo en emergencia.
- Cumplir compromisos globales: Tener estándares internacionales da credibilidad en foros de clima, biodiversidad y comercio.
“El objetivo es que cada país que ha avanzado lo suficiente demuestre sus resultados”, señaló Flores. Guatemala estará entre ellos.
Flores destacó que Guatemala tiene mucho que mostrar, y entre estos hallazgos, están las estadísticas más recientes del uso del agua, por ejemplo, vital para la economía y planificación social.
Recibir al Grupo de Londres no es un evento protocolario. Es la oportunidad de que el país demuestre que está listo para medir su economía con lentes de sostenibilidad, atraer inversión responsable y tomar decisiones basadas en datos, no en intuición.








