
Brian Corado Cerón quiere volver a intentarlo. El abogado originario de Chiquimula ya buscó una curul en el Congreso en 2023, cuando fue candidato por Todos. Ahora prepara un nuevo intento, esta vez bajo el paraguas de Cabal y con un padrino político que conoce bien: el diputado Luis Aguirre, dirigente de esa agrupación y el padrino político que impulsó la llegada de su padre, Luis Mauricio Corado Campos, a la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
La apuesta de Brian Corado para 2027 no empieza en las urnas, sino en las redes sociales. En Facebook, Instagram y TikTok suma cerca de 35 mil seguidores, con una actividad especialmente intensa en TikTok. Allí, como Aguirre, combina videos de su vida cotidiana con actividades políticas y acciones de asistencia social. Aparece habitualmente con camisa, gorra y vaqueros, más cercano a la imagen de un dirigente local que a la de un abogado penalista, su profesión de formación.
Su actividad en Chiquimula ha aumentado precisamente en el año preelectoral. En sus redes se pueden encontrar dinámicas que incluyen rifas de combustible entre quienes comparten sus publicaciones, compras para hogares de ancianos, la entrega de pantallas de 43 pulgadas para ver el Mundial, mil blocks para una mujer que necesitaba terminar de construir su vivienda y la promesa de entregar 20 sillas de ruedas cada mes.
También ha utilizado la interacción digital para involucrar a municipios en actividades de donación. Una de ellas consiste en que los pobladores voten para decidir a qué escuela pública de un municipio entregará 100 escritorios.

El mensaje que acompaña esta estrategia es directo: “Brian Corado es Bien Cabal”. No es solo un lema. Brian Corado ocupa actualmente la coordinación departamental de Cabal en Chiquimula, desde donde ha comenzado a construir una presencia política que busca convertir el reconocimiento obtenido en redes y actividades comunitarias en votos.
La estrategia remite a una vieja forma de hacer política en Guatemala: acercarse a comunidades mediante regalos, donaciones y ayuda directa antes de que comience formalmente la campaña electoral. La diferencia, en este caso, es que buena parte de esa actividad queda registrada en las propias plataformas del aspirante.
Brian Corado ya conoce el camino electoral. En 2023 se postuló como candidato a diputado por Todos, partido que dirige el congresista Felipe Alejos Lorenzana, sancionado por Estados Unidos “por su papel en la corrupción” del país.
El aspirante a diputado ha mostrado cercanía con Esduin Javier, conocido como “Tres Kiebres”, exalcalde de Ipala y actual diputado de Cambio, partido vinculado a los hijos del excandidato presidencial Manuel Baldizón. Javier ha sido señalado por posibles vínculos con una estructura criminal dedicada al narcotráfico conocida como “Los Ipala”.

AGUIRRE LO APOYARÍA, COMO A SU PAPÁ
Ahora, el proyecto electoral de Brian Corado tiene otro vehículo: Cabal. La relación con Luis Aguirre no es nueva. El propio diputado reconoce una amistad de años con la familia Corado Cerón.
Consultado sobre su relación con el hijo del magistrado y sobre el eventual respaldo político a su candidatura, Aguirre respondió:
“Mire, realmente yo tengo amistad con ellos desde hace muchos años. Yo realmente he seguido la carrera de Brian Corado desde hace tiempo y es un buen muchacho, es un buen perfil. La de Mauricio (el magistrado) no digamos, me parece que está haciendo también un buen trabajo en la en la Corte Suprema de Justicia. Siempre he tenido relación con ellos.
Aguirre también rechazó que la relación de amistad pueda interpretarse como una contraprestación por el respaldo que su bancada dio a Corado Campos en el Congreso. “No es moneda de cambio, no es extraño, es amistad que tengo con él”, subrayó.
Pero sí reconoce que operó para conseguir los votos del magistrado Corado, tener comunicación y, además, hablar con otros magistrados de la Corte Suprema.

“Que si la bancada cabildeó o no: ahí están los votos. Efectivamente votamos por él como votamos por otros magistrados con los cuales también tengo relación. Tengo relación en la Corte Suprema de Justicia por lo menos con 10 magistrados con los que hablo frecuentemente”.
También confirmó que, si Brian Corado vuelve a competir por una diputación, contará con su respaldo:
“Y en el momento en el que se postule para diputado en algún momento, la bancada del partido y yo lo vamos a apoyar para que si eso se da, él logre su objetivo y haga un buen trabajo en el Congreso de la República también”, declaró.
La Hora intentó obtener comunicación con el hijo del magistrado Corado, pero al cierre de edición de este trabajo no se obtuvo una respuesta de enviarse se incluirá en este espacio.
UN MAGISTRADO CUESTIONADO
Luis Mauricio Corado Campos —su padre— es actualmente magistrado de la CSJ y forma parte de la Cámara Penal. Antes de llegar al máximo tribunal ordinario, presidió la Sala Primera de Apelaciones de Mayor Riesgo y Extinción de Dominio. Su elección en 2024 fue respaldada por 123 diputados.
Su paso por aquella Sala estuvo marcado por resoluciones controvertidas. Una de las más relevantes ocurrió el 7 de octubre de 2023, cuando el tribunal anuló una decisión del Juzgado de Mayor Riesgo B y ordenó dictar falta de mérito a favor de Roberto Andony Galdámez Pineda y José Armando Granados Gallardo, acusados por el secuestro y desaparición del cantante zacapaneco Zoel Cruz.
La misma Sala ordenó la liberación del expresidente del Congreso Luis Rabbé, al concederle una medida sustitutiva con arresto domiciliario y una caución económica de Q5 mil.
El magistrado también quedó bajo los reflectores por asuntos relacionados con su propia familia. La Hora reveló que su hijo, Brian Corado, ejerció como abogado de la principal sospechosa del asesinato de la joven Melisa Palacios.
Su participación se concentró en una audiencia celebrada el 7 de diciembre de 2021, cuando, junto con otros dos defensores, consiguió que el juez José Maximino Morales González reclasificara los delitos y redujera la gravedad de los cargos.

La Fiscalía de Femicidio había acreditado alevosía y ensañamiento en el caso. Posteriormente, el juez Morales fue denunciado por cohecho pasivo y abuso de autoridad.
En junio pasado, La Hora también reveló que Corado Campos influyó en el nombramiento de cinco jueces penales, entre ellos Morales González, quien recientemente fue trasladado a un juzgado de la capital, a poca distancia del edificio donde funciona la Corte Suprema.
Dentro de la actual CSJ, opera un bloque dominante de 10 magistrados en el que también se encuentra Corado Campos. De acuerdo con un reportaje de La Hora, detrás de los magistrados que integran ese grupo existen vínculos construidos durante años entre diputados, abogados y actores relacionados con las cortes.
CABAL PREPARA TERRENO
Mientras Brian Corado construye su plataforma en Chiquimula, Cabal también se prepara para las elecciones generales de 2027 con una transformación de sus filas.
La agrupación, ahora dirigida por Aguirre, se ha convertido en destino de figuras procedentes de distintas organizaciones políticas. Entre ellas está Roberto Arzú García-Granados, quien busca por tercera ocasión la Presidencia y se incorporó a Cabal como secretario de formación y capacitación, después de que el TSE iniciara un proceso de cancelación contra Podemos por no alcanzar el porcentaje mínimo de votos requerido en las elecciones anteriores.
La expansión de Cabal también ha venido acompañada de cuestionamientos por la cercanía de algunos de sus integrantes con personas señaladas por vínculos con el narcotráfico.
Aguirre ha enfrentado señalamientos por su relación con José Manuel López Morales, conocido como “Ché Manuel”, a quien entregó un reconocimiento y quien posteriormente fue condenado en Estados Unidos por sus vínculos con organizaciones criminales.
En ese escenario, la candidatura de Brian Corado representa algo más que un nuevo intento personal por llegar al Congreso. Es también la construcción de una estructura política departamental alrededor de una familia que ya tiene una pieza en la Corte Suprema de Justicia y que ahora busca colocar otra en el Legislativo.







