
La inseguridad alimentaria continuará afectando a millones de guatemaltecos durante los próximos meses, principalmente en departamentos con alta vulnerabilidad económica, dependencia de la agricultura y exposición a factores climáticos.
De acuerdo con la proyección de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), entre julio y septiembre de 2026, alrededor de 3.2 millones de personas, equivalentes al 17% de la población analizada, estarán en Fase 3 o superior, es decir, en situación de Crisis o Emergencia.
Cabe resaltar que las cinco fases en las que se divide la CIF son: 1) Mínima, 2) Estresada, 3) Crisis, 4) Emergencia, y 5) Catástrofe o Hambruna.
Los departamentos con los porcentajes más elevados serán Alta Verapaz, con 28%; Huehuetenango y Jalapa, con 23% cada uno; Suchitepéquez y Zacapa, con 22%; Quiché, con 21%; y Chimaltenango, Jutiapa, Retalhuleu y Totonicapán, con 20% cada uno.
La situación se relaciona con el agotamiento de las reservas de alimentos de los hogares, la reducción de oportunidades de empleo agrícola, el aumento de los precios de los alimentos y de los insumos para la producción, así como con condiciones climáticas que pueden afectar los cultivos. La CIF también contempla posibles pérdidas agrícolas provocadas por plagas y enfermedades.
Por otra parte, para el período de octubre de 2026 a febrero de 2027, la CIF proyecta una reducción de la población en Fase 3 o superior a 2.6 millones de personas, equivalentes al 14% de la población analizada.
La reducción puedes estar relacionada principalmente con el ingreso de las cosechas de granos básicos, la recuperación de reservas alimentarias, una mayor demanda de mano de obra agrícola y un incremento estacional de las remesas durante las fiestas de fin de año.
Sin embargo, Alta Verapaz continuará siendo el departamento con mayor proporción de población en Fase 3 o superior, con 24%, seguido de Quiché y Suchitepéquez, con 19% cada uno; y Huehuetenango y Retalhuleu, con 18% cada uno.
De estos territorios, Alta Verapaz permanecerá clasificada en Fase 3 (Crisis), mientras que los otros cuatro departamentos mantendrán una clasificación en la Fase 2, aunque una parte importante de su población se encontrará en Fase 3 o superior.
La CIF advierte que la mejora proyectada podría ser temporal, debido a que los hogares continúan expuestos al aumento del precio de los alimentos, combustibles e insumos agrícolas. Además, hacia el final del período podrían disminuir nuevamente las reservas y las oportunidades de empleo agrícola.
PRESUPUESTO PARA MALNUTRICIÓN
Ante este escenario, el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONASAN) aprobó el anteproyecto del Plan Operativo Anual de Seguridad Alimentaria y Nutricional (POASAN) 2027, que contempla un incremento respecto al presupuesto vigente a julio de 2026.
La estrategia prioriza recursos para protección social, salud y nutrición, agua, saneamiento e higiene, y el sistema agroalimentario, además de fortalecer las acciones contempladas en el Plan de la Lucha contra la Malnutrición.
A julio de 2026, el POASAN registraba una ejecución de Q7 mil 202 millones, equivalente al 51.10% de lo programado.







