Dos y tres...

Ya se siente el frío del deshielo polar

Marco Tulio Trejo Paiz

Otros años en noviembre no nos había dicho adiós, sino hasta luego, la época invernal, pero ahora que se ha producido un cambio climático la situación marca la diferencia…

Las lluvias han caído persistentemente casi todos los días de luz y de sombras en los diversos lugares de país del país.
Dicho fenómeno de la Madre Natura está provocando un frío que cala hasta los huesos. Muchos mortales carentes de ropas adecuadas están sufriendo implacable frío y pueden estar corriendo grave riesgo de morir

Entidades como Conred, los bomberos y otras socorristas como las que actuaron heroicamente en el Cambray II deben de estar preparadas para auxiliar a los indigentes, en particular.

Los connacionales hundidos en la pobreza extrema deben ser alojados en albergues por las noches, desde tempranas horas, dotados de ponchos u otras ropas y de algunos alimentos que les sean útiles para echarse en los brazos de Morfeo.

Hay lugares en el territorio nacional donde es muy severo el clima, mayormente en la zona occidental. En Quetzaltenango, San Marcos, Huehuetenango, Totonicapán, entre otros departamentos, el clima llega a tal grado que los campos, los caminos y calles se cubren de nieve, y eso ocasiona enfermedades respiratorias y aun fallecimientos de hombres, mujeres y niños.

En Sumpango, Sacatepéquez, es la época de los barriletes gigantescos echados al vuelo; también en la zona oriental y nororiental se ven esos espectáculos que incluso atraen turismo interno y externo.

Es oportuno y necesario estar prestos para acudir a la ayuda a la gente inope que se ve expuesta a la enfermedad y al desenlace fatal a causa del frío insoportable. Aquí, en la capital, infantes, jóvenes y ancianos duermen a las malas de Lucifer junto a los quicios de puertas de edificios, en los parques, en los atrios de templos católicos y en otros sitios a la intemperie, sufriendo las inclemencias del tiempo.

El pobre Juan Pueblo, todo tembloroso, lagrimeando dice que ya no aguanta la severidad del clima y que urge, realmente urge una cristiana atención.