Por Grecia Ortíz

gortiz@lahora.com.gt

Cuando dejó Cubulco, Baja Verapaz, Walter Jiovani Camajá Ávila, consideró que era el momento para completar sus sueños y aunque no lo consiguió al lado de su familia en su aldea, el guatemalteco conquistó muchas metas a base de su trabajo, que, además, sirvió para forjar su camino y el de su familia desde Estados Unidos.

La entrevista con Walter desde el inicio es una plática llena de nostalgia, en la que el connacional recordó a detalle las situaciones que lo llevaron a establecerse en el extranjero.

“Es una larga historia de la venida desde Guatemala a este gran país de Estados Unidos y que fue bueno hace aproximadamente 19 o 20 años de que emigré”, remarcó.

Aunque tiene varios años viviendo en el extranjero, no se acostumbra a las nevadas como las que afectan actualmente a Nueva Jersey donde reside, prefiere el calor intenso y el salario que recibe, en comparación al que generaba en Guatemala, es mejor, pero requiere de mucho esfuerzo.

 

Walter sueña con volver al país para reunirse con su familia, pues sus papás todavía viven en aldea San José El Rodeo. Su trabajo, es vital para sostener a su familia y que esta no atraviese por las dificultades que él sí, principalmente garantizar los servicios que deben suplir.

Parte de la inspiración para luchar por salir adelante para Walter son sus padres, quienes viven y necesitan de apoyo para mantenerse en Guatemala.

“Nosotros trabajamos acá a lo que venga para salir adelante… así como hemos entrado a este país no tenemos muchos beneficios… nunca perdemos las esperanzas”, dijo.

Durante la conversación, el guatemalteco no deja de mencionar a sus paisanos y aprovechó el espacio para enviarles un saludo.

“Aquí tenemos un pequeño San José El Rodeo, nos encontramos con los vecinos que teníamos allá, así que estamos formando una aldeíta en el estado de Nueva Jersey”, dijo.

TRABAJA PARA UNA EMPRESA QUE SE DEDICA A LAS MUDANZAS

Walter trabaja casi todos los días, desde muy temprano, para una empresa que se dedica a las mudanzas internacionales.

“Este ha sido mi trabajo y sigue siendo el mismo, pero después de esto en algún tiempo o razón también me dedique a querer poner mi propio negocio, que fue cabalmente de traer algo de lo nuestro a Nueva Jersey”, explicó.

De niño, el guatemalteco dice que le gustaba la Marimba María Bonita Verapaz, así que estando en Estados Unidos se le ocurrió hace seis años que era tiempo de llevar una a ese país y así emprender su propio grupo.

 

INTERPRETAN MELODÍAS COMO EL CABALLO ENSILLADO, CUARENTA CARTAS Y OTRAS PIEZAS FAMOSAS

La agrupación integrada por guatemaltecos tiene su propio canal de YouTube en donde puede encontrar parte de las piezas que interpretan, el año que recién pasó la actividad fue mínima, pero esperan retomar las presentaciones culturales en los próximos meses.

Para el connacional cree que este es un tiempo para recapacitar, así que toman lo mejor de lo que ocurre en el mundo, “seguimos varados con la música, pero seguimos adelante”.

Llevar este instrumento al extranjero, recordó que fue complejo, pero posible gracias al apoyo de una familiar que hizo su sueño realidad y el de otros que lo lograron después.

La marimba, más que una distracción, para Walter es una pasión que su papá le inculcó y su tonada preferida es “Caballo ensillado” y “Cuarenta cartas”, por supuesto no faltan los pedidos especiales como “Te vas ángel mío”.

“Llegamos a muchos corazones con nuestras melodías… la primera vez que tocamos fue en 2015 y esa vez fue un lleno total en Union City New Jersey”, explicó.

Walter se sintió sorprendido por la entrevista con La Hora, pues llegó en momentos que son complejos para muchas personas y también para él, “hasta pasé a un salón de belleza para arreglarme un poco”.

El entrevistado dice que llevar su trabajo no es sencillo, porque requiere de mucha responsabilidad tanto de la empresa de mudanza como de la Marimba.

LOS FRIJOLES Y EL QUESO SON DE SUS COMIDAS FAVORITAS

Al hablar de comida, el connacional dice con nostalgia que lo mejor que puede tener en su alimentación son los frijoles y el queso fresco, “seguimos nuestra cultura y raíces, frijoles, huevitos y queso nos lo mandan de Guatemala”.

¡PAISANOS HAY QUE SEGUIR!

Este sin duda ha sido un año muy difícil para el guatemalteco, pero, aunque hay frío extremo y eso complica un poco el trabajo de las mudanzas, él solo piensa en luchar por su familia.

“A mis paisanos les mando saludos y hay que seguir, con Dios siempre por delante”, afirmó.

El nombre de la Marimba María Bonita tiene un significado especial para Walter y este es principalmente por sus abuelas y su mamá que vive en Guatemala.

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