“Volar el avión y componerlo al mismo tiempo”

Edgar Villanueva

El título de esta columna es una frase utilizada por un exfuncionario público mientras trataba de explicar la situación de Guatemala ante sus grandes retos coyunturales. Desde ese día, la adopté y la he utilizado en varias situaciones pues considero que se aplica en todos los casos donde debemos de enfrentar el presente, pensando siempre en el futuro. El día de hoy veo con preocupación que no estamos componiendo el avión y como decía otro columnista en otro medio esta semana, pareciera que vamos en picada.

Me preocupa que no se hayan logrado avances sustanciales en el combate a la desnutrición crónica que únicamente cuenta con avances mínimos. En situación similar están los hospitales públicos, que, a pesar de estar mejor abastecidos, están desbordados y con los mismos problemas de siempre. Ni el cambio de tres ministros, cada uno de corte diferente y cada uno con fracaso similar, ha logrado cambiar el rumbo de un sistema al punto del colapso.

De la misma manera, mientras Joviel y sus huestes (con la excepción y respeto a aquellos buenos maestros que se ven entre la “espada y la pared” por culpa del sindicato), hacen del Magisterio una moneda de cambio, las condiciones en las escuelas son deplorables. Prefieren estar de plantón/fiesta en la Plaza Central, que educando a las futuras generaciones de nuestro país y esto debería de ser preocupante para todos.

A esto añadimos una red vial con pequeños avances y con una serie de parches que van a durar lo mismo que el Gobierno en el poder. Además, esta semana la empresa naviera Maersk decidió retirar cuatro barcos semanales del puerto de Santo Tomás de Castilla y trasladarlos a Puerto Cortés, Honduras. Nuestra falta de empeño, de trabajo y de visión está generando empleos para los vecinos hondureños en detrimento de nuestros guatemaltecos. Esta debería de ser otra alarma gigante para todos.

El problema es que hemos enfocado nuestra energía en el helicóptero del Ministro, en la Embajada en Israel y en los bloqueos en carreteras por Codeca y los maestros, en lugar de exigir los avances en los temas torales de nuestro desarrollo. No estoy insinuando que los temas mencionados no sean importantes, sino tratando de generar una discusión sobre aquellos temas de mediano/largo plazo, que se esconden detrás de las coyunturas, los cuales estamos ignorando y los que pienso que nos traerán enormes retos en el futuro.

En esta adolescencia democrática que estamos viviendo, pasaremos por diferentes nubes, unas más ligeras que otras, pero es muy importante continuar alimentando el motor del avión (el sector productivo), ir fortaleciendo sus estructuras (las instituciones) y procurando el bienestar y la seguridad del pasajero (el ciudadano). Sobre todo, es importante encontrar un rumbo que permita enfrentar de mejor manera los vientos y las nubes. Algunos quieren aterrizar el avión y romperlo en pedazos, pero este avión debe de seguir volando y las reparaciones las tendremos que hacer en pleno vuelo.